Alejandro Olivo explora el ser mazatleco en su primer libro de cuentos

Marisela González
28 octubre 2026

El escritor presentó El Terregal, una colección de 14 relatos que abordan temas cómo la comedia y la tragedia; la obra marca el inicio de La Casa del Caracol como editorial independiente

Con historias que nacen de la cotidianidad, las contradicciones sociales y las voces que pocas veces encuentran espacio en la literatura, el escritor mazatleco Alejandro Olivo presentó su primer libro de cuentos, El Terregal, proyecto con el cual La Casa del Caracol inicia oficialmente su camino como editorial independiente.

La obra reúne 14 relatos que transitan entre la sátira política, la comedia y la tragedia, con una mirada hacia las experiencias humanas que suelen pasar desapercibidas y que, sin embargo, forman parte de la identidad de quienes habitan el puerto.

Durante la presentación, realizada en el espacio cultural El Recreo, Olivo compartió con los asistentes el proceso creativo que dio origen al libro, así como su interés por construir una literatura que se aleje de los estereotipos asociados con Mazatlán, frecuentemente relacionados con el turismo, el Carnaval y las festividades.

“El libro busca transmitir de cierto modo el ser mazatleco, pero sin ser obvio”, expresó el autor al explicar que sus historias se construyen desde la vida diaria, las experiencias de sus personajes y las situaciones que ocurren en las calles.

En los relatos aparecen personajes que padecen, sufren y atraviesan circunstancias que pueden parecer ordinarias, pero que adquieren una dimensión particular a través de la literatura.

Para el escritor, la vida cotidiana ofrece historias que merecen ser contadas, incluso cuando no corresponden a las imágenes tradicionales con las que se identifica al puerto.

Olivo explicó que su acercamiento formal a la escritura comenzó durante la pandemia, cuando decidió dedicar tiempo a desarrollar sus textos con mayor disciplina y dejar de considerarlos únicamente un pasatiempo.

Antes de concretar El Terregal, trabajó en una noveleta de aproximadamente 60 páginas que envió al concurso Gilberto Owen. Aunque no obtuvo el reconocimiento, la experiencia le permitió avanzar en su formación y continuar explorando su voz narrativa hasta reunir los cuentos que integran su primer libro publicado.

El autor también destacó que la publicación fue resultado del trabajo conjunto con Laura Medina, promotora de lectura y creadora de La Casa del Caracol, así como de la participación de colaboradores que contribuyeron a la corrección y el diseño editorial.

Para Medina, esta publicación representa una nueva etapa para el proyecto, que durante 22 años se ha dedicado a la difusión y venta de libros y que ahora amplía sus actividades hacia la edición de obras.

La promotora relató que conoció el trabajo de Olivo durante una feria del libro, cuando el joven escritor se acercó para preguntar si podían publicar sus textos.

Después de leer varios de sus cuentos, consideró que existía la posibilidad de desarrollar un proyecto editorial en conjunto.

“Él creyó en nosotros y nosotros creímos en él”, compartió Medina sobre el proceso que permitió llevar los relatos a su publicación.

Durante la presentación, el profesor Manuel Rochín leyó un fragmento de uno de los cuentos incluidos en el volumen, titulado Carretera México 150, en el que el autor aborda, desde una perspectiva literaria, las transformaciones del entorno y las consecuencias de la intervención humana en la naturaleza.

En ese sentido, Olivo reconoció que su experiencia personal también influye en los temas que desarrolla. Originario de una comunidad rural, dijo que ha observado el avance de la mancha urbana y los cambios que afectan espacios naturales que formaron parte de su infancia.

“Hasta un grillo que está sonando en la noche es parte de lo que somos nosotros como personas que estamos rodeados de naturaleza”, señaló al hablar de su interés por recuperar, a través de la escritura, la importancia del entorno natural.

El escritor consideró que la literatura no debe entenderse como una actividad exclusiva de círculos intelectuales, sino como una forma de expresar aquello que las personas observan, sienten y experimentan.

“La literatura es lo que somos y es como narramos nuestras vidas”, afirmó.Con El Terregal, Alejandro Olivo inicia una nueva etapa en su trayectoria literaria, mientras La Casa del Caracol abre una oportunidad para impulsar nuevas voces y propuestas narrativas desde Mazatlán.

Entre sus proyectos próximos, el autor mencionó que actualmente se encuentra enfocado en la poesía y que tiene previsto participar en el concurso de poesía Clemencia Isaura, relacionado con las actividades del Carnaval de Mazatlán. También expresó su deseo de que en el futuro pueda surgir un nuevo libro a partir de su trabajo literario.