Ante el umbral del miedo

Paúl Chávez
21 febrero 2026

La sociedad mexicana tiene que vencer su letárgica apatía cívica y vencer su miedo para evitar la dictadura de un narco estado que está destruyendo todo.

El miedo: una oportunidad de cambio

El miedo que siente la gente por la inseguridad y por las amenazas del narco estado no permite afrontar con entereza la realidad que vivimos. En efecto, no se puede cambiar lo que se evade.

El miedo es normal por la violencia, pero tenemos que elegir entre vivir en el miedo que paraliza o vencerlo con valentía, inteligencia y con prudencia. Nadie quiere más mártires ni más violencia.

El miedo impide que salgamos de esta situación, pero también nos está dando una oportunidad histórica de aplicar la democracia que queremos: el poder del pueblo para el pueblo. Además hay algo peor que un narco estado.

La pasividad cívica

Como la canción “por eso estamos como estamos, por eso nunca progresamos”, por la pasividad cívica, aletargados, esperando en la imaginación que un caudillo venga y nos salve, sabiendo bien que no sucederá. Los mexicanos para salir de ésta situación necesitamos crecer actuando cívica y colectivamente. Hacer cosas que nunca antes habíamos hecho, pacíficamente.

La ciudadanía reacciona y se desahoga ante el miedo pero no impide que se resuelva lo que se protesta, lo que le conviene el estado para que la caldera social no explote. No exigirles a las autoridades retroalimenta un autoritarismo de corrupción y de pobreza sin crecimiento real.

Una creencia insostenible

La vieja creencia de que el narco es necesario para reactivar la economía por el exceso de circulante que maneja cayó de pique. Las evidencias cada vez más dolorosas muestran todo lo contrario: más cierre de negocios, más desempleo, muertes de niños inocentes y de más adolescentes como carne de cañón para sus huestes, dolor, angustia familiar y peligro en las miles de madres buscadoras.

¿Y qué es peor que un narco estado?

Una narco dictadura de estado. Sus líderes andan sueltos impunemente y solapan al narco con pactos oscuros. En Sinaloa todos sabemos quién manda igual en otros estados.

Por más que EEUU les exige entregas de cabezas, los protegen. Pero dan cifras “triunfalistas” que nadie cree, ese público solo existe en la imaginación de quienes mienten.

El umbral del miedo

El miedo se ha convertido en una herramienta de control político más efectiva que las balas. El umbral del miedo es ese punto psicológico en el que el terror paraliza la acción colectiva, normaliza la violencia y define la vida cotidiana.

El paisaje urbano cada vez se vuelve más solo, más patrullado pero con más incendios y explosiones y siguen las balaceras, creando más desconcierto e inseguridad, vital para la inversión. Vivimos en un estado de sitio emocional donde la gente vive entre la sumisión y la resignación.

El verdadero desafío no es el miedo, sino su normalización, cuando la sociedad acepta el narco estado como inevitable, la incipiente democracia alcanzada muere en silencio y con ella nuestras aspiraciones.

Esto no lo podemos permitir porque caeríamos como los cubanos en un colapso total donde ni siquiera se recoge la basura de las calles ni hay servicios médicos urgentes por falta de electricidad.

Mientras, el régimen avanza inexorablemente en instalarse como una dictadura con una agenda puntual desde 2018. Falta la última ficha del INE para ver que los que mandan se perpetúen ganando votaciones simuladas con la ley y jueces a su favor.

¿Y el ejército?

No puede haber dictadura sin las cabezas del ejército compradas. La marina con el huachicol, el control de puertos y aduanas y el ejército con los trenes y las obras. Es cierto que ver al ejército patrullando da una cierta tranquilidad pero también parecería que nos van acostumbrando a cómo funcionan las dictaduras. El toque de queda empieza desde las 6 pm.

Desde el 2023 un informe de México Evalúa revela que el 70% de los municipios son controlados por los narcos, estableciendo un pacto de silencio que evita denunciar para no peligrar cerrando así el círculo perverso.

La militarización de la seguridad pública ha generado abusos y corruptelas, se le teme más a la policía estatal y a los policías federales que a los narcos en Sinaloa. Una encuesta de 2025 de Parametría indica que el 62% de la gente evita salir de noche, mientras que el 45% desconfía más del ejército que de la policía municipal.

Mientras el ejército recibe presupuestos récord de 300 mil millones en 2026 ¿Contra quienes quieren protegerse en realidad?

Se cruzó el umbral

Más aún, el umbral del miedo crece porque el estado se ha convertido en el depredador. La reforma judicial que votó por los jueces del acordeón cierra el círculo de la impunidad.

México cruzó el umbral del miedo, el narco estado opera con los carteles que dictan reglas y el estado negocia en las sombras. Al empezar la guerra en 2024 en Culiacán el Gral. Leana lo advirtió “el fin de la violencia depende de los grupos antagónicos” no de las fuerzas armadas. Lo mandaron a otro lado.

La inacción ciudadana facilita la concentración de poder y debilita los contrapesos institucionales. Los partidos políticos de la oposición han dejado mucho que desear, a pesar de sus constantes protestas no han impedido que la dictadura se imponga.

El más poderoso motivador es la esperanza, quien siembra esperanza siembra confianza en el porvenir.

Busquemos de manera concreta cómo generar esperanza colectiva. El miedo ya no lo queremos.