Celebra la UNAM los 80 de Poniatowska
10 noviembre 2015
"Amigos, familiares, artistas y funcionarios de la cultura festejan su vida y obra"
MÉXICO (UNIV)._ Elena Poniatowska fue llamada de muchas formas: mujer sofisticada y culta, la más valiente de las escritoras, baronesa del papel, escritora poderosamente humana, la más importante autora contemporánea y la más querida, propagadora de la lucha contra las injusticias, profeta que señala todas las anomalías que hay en el País, denunciante de la corrupción y las agresiones, y princesa que, cual bella durmiente, fue víctima de una maldición que la condenó a vivir en un País del tercer mundo.Amigos, activistas sociales, académicos, funcionarios culturales y universitarios, familiares, compañeros de las luchas que a lo largo de los años han rodeado a Poniatowska la acompañaron la noche del lunes en la sala Miguel Covarrubias de la Universidad Nacional Autónoma de México, que lució llena en el homenaje a la periodista y narradora nacida en París el 19 de mayo de 1932, que el sábado festejará su 80 aniversario.
La escritora estuvo acompañada en una amplia mesa por el Rector de la UNAM, José Narro Robles; los ex rectores Juan Ramón de la Fuente y Guillermo Soberón Acevedo; así como el caricaturista Rafael Barajas "El Fisgón" y el escritor Juan Villoro.
El rector José Narro reconoció el activismo social y el compromiso de la escritora.
"Elena Poniatowska es una voz clave e insustituible de la cultura mexicana. Pluma al servicio de la solidaridad", indicó.
Por los jóvenes
Sonriente, abrumada por tantos elogios, Poniatowska dedicó su discurso a los jóvenes que son su fuerza, su inspiración y orgullo.
"Creo en ellos como en el Santo Niño de Atocha... sin los jóvenes mexicanos estaríamos perdidos, sin aliento, sin alguien por quien luchar y sin futuro. Admiro a los jóvenes por su lucha incansable a pesar de que México hoy por hoy es el País del desempleo".
La autora de Hasta no verte Jesús mío dijo que la marginación hace a los jóvenes sensibles a las injusticias y que a lo largo del tiempo ellos han sido solidarios con los ferrocarrileros, los mineros, los indígenas, los paracaidistas, las madres de desaparecidos y las víctimas de la violencia.
Sus palabras fueron reconocidas con un cálido y largo aplauso; no faltó el Goya tradicional para la escritora que ha lamentado no haber pasado por las aulas de la UNAM.
Princesa y activista
Elena Poniatowska y los cientos de asistentes escucharon cómo Rafael Barajas tramó un cuento de princesas para decir por qué, víctima de una maldición, la autora de La noche de Tlatelolco llegó a México cuando era una niña, y que en ese País tendría la oportunidad de desarrollar un profundo sentido de la justicia.
Aquí fue condenada a entrevistar a reyes y bufones, y le dio voz a quienes no la tenían.
Juan Villoro, Barajas y Carlos Bonfil, la definieron como una escritora que ha apoyado muchas causas perdidas; como una escritora que ha encontrado la victoria compensatoria que merece la palabra en la literatura.
"Lo que se sepa de México en estos tiempos, sin duda tendrá que ver mucho con la escritora Elena Poniatowska", dijo Villoro.
"No ha hecho crónica desde la indiferencia, por el contrario es una de las cronistas del fuego, de las que encienden una antorcha para participar en los movimientos sociales".
TUMULTOS
Fue tanta la gente que deseó acompañar a Poniatowska, que incluso se tuvieron que abrir las salas Julio Bracho y Carlos Monsiváis, para dar cabida a decenas de personas que se quedaron afuera de la sala Covarrubias, en cuyo vestíbulo ya se había colocado una pantalla para que las personas siguieran en vivo el homenaje.
INVITADOS
Escritores, autoridades y artistas como Juan Villoro, Martha Lamas, el cineasta Carlos Bonfil, el cartonista Rafael Barajas "el Fisgón", la coordinadora de Difusión Cultural de la UNAM, María Teresa Uriarte, elogiaron la vida y obra de la autora de obras como "Hasta no verte Jesús mío" y "La noche de Tlatelolco".