‘Cello y piano’ cautiva al público con una velada dedicada al romanticismo
Los músicos Orlando Idrovo y José Miguel Rivera ofrecieron un recital que reunió obras de Vivaldi, Weber, Chopin, Schumann y Tchaikowsky, conquistando al público con interpretaciones de gran virtuosismo en la Galería Roberto Pérez Rubio
La Galería Roberto Pérez Rubio del Museo de Arte de Mazatlán se convirtió en un espacio de encuentro con la música durante la presentación del recital “Cello y piano”, protagonizado por Orlando Idrovo y José Miguel Rivera, quienes ofrecieron una velada marcada por la sensibilidad interpretativa y el virtuosismo.
Con una sala llena, el público siguió con atención cada una de las obras que integraron el programa, disfrutando tanto de las interpretaciones como solistas como de los diálogos musicales que ambos artistas construyeron en escena.
El concierto abrió con la Sonata para violoncello y piano de Antonio Vivaldi, cuyos cuatro movimientos permitieron apreciar la estrecha comunicación entre ambos intérpretes.
La expresividad del violoncello encontró un equilibrio natural con el piano, dando inicio a una noche dedicada a recorrer distintos momentos del repertorio clásico y romántico.
José Miguel Rivera continuó con el Estudio Op. 299 Número 23, de Carl Czerny, una obra que puso de manifiesto su dominio técnico y precisión pianística.
Más adelante, junto a Orlando Idrovo, interpretó Perpetuum Mobile, de Carl Maria von Weber, pieza en la que el violoncello desplegó agilidad y brillantez acompañado por un piano de gran dinamismo.
Antes del intermedio, Rivera regresó al escenario para ofrecer una interpretación del Nocturno en Si mayor, Op. 62 Número 1, de Frédéric Chopin, logrando una atmósfera íntima y de gran lirismo que fue recibida con aplausos.
La segunda parte del recital inició con las Piezas de Fantasía, de Robert Schumann, donde cello y piano desarrollaron un diálogo lleno de contrastes, sensibilidad y profundidad expresiva.
El programa concluyó con las Variaciones Rococó, de Piotr Ilich Tchaikowsky, una de las obras más representativas para violoncello, que permitió a Orlando Idrovo demostrar la amplitud sonora y el refinamiento interpretativo que caracterizan su trayectoria artística, acompañado con solvencia por Rivera al piano.
Originario de Ecuador y naturalizado mexicano, Orlando Idrovo cuenta con una amplia carrera como violoncellista, solista y músico de cámara. Integrante de la Camerata Mazatlán, ha desarrollado una trayectoria que abarca desde el repertorio barroco hasta la música contemporánea, además de explorar otros géneros musicales.
Por su parte, José Miguel Rivera, pianista, compositor y arreglista originario de Guadalajara, inició su formación en Mazatlán y ha consolidado una carrera internacional que lo ha llevado a escenarios de México, Estados Unidos, Sudamérica y Europa.
Actualmente se desempeña como docente del Centro Municipal de las Artes y pianista de la Camerata Mazatlán.
La respuesta del público confirmó el éxito de la velada, ya que al término de cada interpretación, los asistentes reconocieron con cálidos aplausos el trabajo de ambos músicos, quienes ofrecieron un recital en el que la técnica se puso al servicio de la emoción, reafirmando el valor de la música de cámara dentro de la programación cultural del Museo de Arte de Mazatlán.