Comió basura Gabo en París
07 noviembre 2015
"En 'Gabriel García Márquez. Una vida', el académico inglés Gerald Martin revela pasajes poco conocidos del Nobel colombiano"
CULIACÁN.- La segunda Navidad que Gabriel García Márquez pasó en París estaba completamente solo, sin dinero y vivía en el cuarto de azotea de Hotel de Flandre, sin calefacción. Su mala situación económica no le permitía más. Fue una época dura, en la que incluso llegó a "comer basura".Este pasaje es apenas un adelanto del libro Gabriel García Márquez: Una vida, del académico inglés Gerald Martin que el 26 de este mes se presentará en el Palacio de Bellas Artes.
En la obra, editada bajo el sello Debate, Martin cuenta la vida pública, la privada y la que nadie conoce del colombiano que en 1982 ganó el Premio Nobel de Literatura.
Para ello dejó la universidad de Pittsburgh y lo siguió durante 17 años. Se hizo amigo de sus amigos, se ganó la confianza de su familia, se entrevistó con diversos personajes del arte, la literatura y la política y fue a Cartagena y a su natal Aracataca. Incluso padeció el mismo tipo de cáncer que el Gabo.
Su experiencia como biógrafo, la describe.
"Como es lógico, la vida pública estaba a la vista de todo el mundo, yo simplemente tenía que hacer mi trabajo; de vez en cuando me daría acceso y me permitiría comprender mejor la vida privada, y evidentemente se esperaba que dedujera el resto; en cuanto a la vida secreta, 'No, jamás'. Si en algún lugar estaba, me dio a entender, era en sus libros", narra Martin.
En el capítulo Hambre en París. La Boheme, que se ha reproducido en diversos medios nacionales, cuenta cómo García Márquez agotaba sus últimos recursos, del mismo modo que el coronel apura el tarro del café en la primera página de la novela.
"Posteriormente le diría a su amigo José Font Castro que en una ocasión pasó una semana en su buhardilla gélida escondiéndose de los administradores del hotel, sin comer, y bebiendo únicamente agua del grifo del lavabo", señala.
En una ocasión, contó su hermano Gustavo, Gabriel le hizo una confidencia en Barranquilla, cuando se tomaban un trago y estaban solos.
"Me acuerdo de otra confidencia de Gabito: 'Fíjate, es que después de Cien años de soledad, todos son amigos míos, pero no saben cómo me costó a mí esto. Nadie sabe que yo comí basura en París... Pues una vez estaba yo en una fiesta en una casa de amigos que en cierta manera me ayudaban, me resolvían algunos problemas", le narraba el escritor.
"Cuando se terminó la reunión, la señora de la casa me dijo: 'García, ven acá, cuando vayas bajando, lleva este paquete de basura y lo dejas abajo, en la calle'". Cuenta Gabito que él tenía tanta hambre que sacó lo que pudo de allí y se lo comió.
Gabriel García Márquez llegó a París en diciembre de 1955, desde su cuarto en el último piso del número 16 de la Rue Cujas del Barrio Latino francés, podía escuchar las campanadas del reloj de La Sorbona.
"Al hablar de aquellos días, declararía: 'Yo sé lo que es esperar el correo y pasar hambre y pedir limosna: así terminé en París El coronel no tiene quien le escriba, que soy un poco yo mismo: igual".
PRESENTACIÓN
El libro 'Gabriel García Márquez: Una vida', del inglés Gerald Martin, será presentado el 26 de este mes en el Palacio de Bellas Artes, en la Ciudad de México.
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DE VIVA VOZ
"La vida pública estaba a la vista de todo el mundo, yo simplemente tenía que hacer mi trabajo. De vez en cuando me daría acceso y me permitiría comprender mejor la vida privada".
"En una ocasión (Gabo) pasó una semana en su buhardilla gélida escondiéndose de los administradores del hotel, sin comer, y bebiendo únicamente agua del grifo del lavabo".
"La segunda Navidad que Gabriel García Márquez pasó en París estaba completamente solo, sin dinero y vivía en el cuarto de azotea de Hotel de Flandre"
Gerald Martin
Escritor