Comparte Natalia Pérez su experiencia en la Fashion Week Nueva York

Nelly Sánchez
06 abril 2026

La joven sinaloense de 18 años participó en la semana que juntó moda y maquillaje, donde creó los mejores looks a más de 400 modelos por día

Crear looks impecables para las modelos que participaron en la Fashion Week de Nueva York 2026 fue un reto para Natalia Pérez.

Ella fue la única sinaloense seleccionada para participar en este evento como maquillista profesional.

Natalia tiene 18 años y se dedica a ello desde hace un año y medio aproximadamente. El maquillaje, dice, le gustó desde siempre, pero hace como dos años sintió más fuerte su pasión y decidió dedicarse a eso.

“Yo estaba en la prepa y decía ‘Bueno, pues qué sigue’. Todos se van por una carrera que llevan años soñando o por cualquiera otra nomás por entrar, y desde siempre, la verdad, no es que me quiera creer más, pero siempre supe que tenía algo especial. Siempre supe que estaba destinada a algo y trataba de encontrarlo”.

Todo surgió cuando en julio del año pasado vio una convocatoria que le llamó la atención por ser diferente, tenía moda y maquillaje al mismo tiempo, algo que siempre le ha gustado.

“Quise investigar más al respecto y conforme pasaban los meses, iba conociendo más, era un instituto que llevaba a cabo diplomados, carreras, nivelaciones, etcétera. Entonces, conocí a Cristina Cuéllar, una maquillista muy reconocida y admirada de México. Y pedí más información acerca de fashion training.”

Y la verdad no me esperaba ir. O sea, esperaba tomarlo, aprender de ello y tal vez en un futuro, meses o un año más aventarme, Pero ya que lo tomé me di cuenta que era algo súper padre.

Estar ahí, dice, es una prueba de carácter porque les corrigen muchos detalles, si no les gusta como queda, piden que vuelvan a maquillar, maquillaje completo, en tiempos récord.

“Entonces, si era una prueba de carácter, de habilidad y de profesionalismo, Sí. porque no cualquiera puede ir y no cualquiera puede soportar esa presión. Entonces, para mí fue un gran reto”.

Ya que Natalia tomó el fashion training, le dijeron que quedé para el siguiente nivel, para ver su desenvolvimiento, agilidad, entre otras cosas, para participar como maquillista en semanas de la moda en la ciudad que deseara.

“Normalmente París y Nueva York son los que se acaban más rápidamente, para Nueva York fuimos como 30, de México, había gente de Paraguay, de Colombia, Venezuela, y muchas ciudades diferentes. Yo era la única representando Sinaloa. Los lugares son muy justos, por eso analizan a cada persona y lo seleccionan. En un día teníamos que maquillar como 400 modelos, la mano entumida, pero ahí es donde se nota mucho el profesionalismo y la agilidad”.

Durante su estancia, compartió espacio con el maquillador de Fátima Bosch, Miss Universo.

“Fue mi compañero, si ven un maquillaje impecable, pero se les dificultó incluso un poco porque es algo muy diferente a estar maquillando en una silla, a estar maquillando en cualquier otro lugar. Claro que cada quien lo vivió desde como uno mismo lo interpretó, pero para mí sí fue algo grandioso”.

Los inicios

Cuando Natalia estaba por terminar la preparatoria, sí le fue un poco difícil decidirse por el camino del maquillaje, confiesa.

“Estaba muy indecisa de muchas cosas y es un punto donde a veces te guías por las opiniones de tu familia, de tus amigos, de lo que ves y no realmente de lo que te gusta o de lo que quieres hacer. Entonces dije ‘ya es otro mundo, ya es otra vida, ya las mujeres podemos crear un negocio, emprender y si esto es lo que me gusta, no lo voy a sentir como trabajo, porque cuando trabajas en algo que amas, no lo sientes como trabajo.

Así fue como se “aventó” a maquillar. Empezó con sus amigas, maquillándolas para sus fiestas, su mamá, sus tías y fue cuando se dio cuenta realmente de que le gustaba mucho eso.

“También me di cuenta que se me se me daba muy fácil, ahorita veo esos primeros maquillajes y digo uy me falta mucho pero esa época, esa edad, estaba súper bien y uno mismo se autocritica mucho y es a veces muy cruel y te pones límites y barreras tú solo. Entonces, dije yo me voy a quitar de todo eso y me voy a aventar. Y así fue como empecé.

Días intensos

La semana de la moda en Nueva York duró seis días y fue muy intensa.

“El primer día empezamos por Times Square, cerca del Benning, donde iba a hacer la pasarela. Esto fue algo nunca antes visto por mí y me sorprendió ver la cantidad de equipo, los patrocinadores, y nos tocaba maquillar todos pegados así, con tu maletita, en un espacio chiquito, chiquito, no podías extenderte más. Aún así, fue algo que sacamos adelante, maquillando pegadita hombro con hombro con tu otra colega”.

Ese primer día, dijo, fue demostrar quién es.

“Me acuerdo que me dije ‘Natalia, tienes que sobresalir aquí, y si estás aquí, es porque tienes que decir, Aquí estoy’. Ahí se hace una dinámica que se llama La línea, que es cuando ya están las modelos formadas para salir, y nosotras las maquillamos y cuando están listas revisan”, explicó Natalia.

Para maquillar en la línea, te eligen, son los más desenvueltos, que trabajan con más rapidez y que hacen bien el trabajo.

“Me acuerdo que en ese momento yo estaba el primer día maquillando súper apurada y me sorprendí, 5 minutos, otra, otra y tomándoles fotos, hablando en inglés, fue algo que nunca hubiera imaginado, la verdad. Entonces, la encargada me dijo ‘Natalia, ven a ayudarme con esta modelo’. Llegué y estaba una compañera llorando porque no le salía y tenía que entregar ya. Y yo, ‘tranquila, no te preocupes’ y se hizo.

“Entonces la maestra me dijo ‘Tú, agarra tus cosas y vete a la línea’. Pues ahí te voy. Éramos como unos seis nomás o siete. Y estuvimos poniéndole, retocándole, labiales, rímel y ya salía, y otra... Estábamos justo atrás del telón”.

El segundo día fue más fácil porque ya conocía más o menos cómo iba a ser.

“Muchas compañeras se empezaron a sentir mal porque era una ronda de todo el día, a veces uno no comía, yo al menos me saltaba comidas porque quería maquillar, muchas empezaron a sentir mal, se empezaron a ir, entonces tuvimos que sacar el trabajo con los poquitos que quedábamos”.

“A la maestra Cristina Cuéllar la admiro muchísimo, la verdad, es una mentora increíble. Si alguien tiene la oportunidad de tomar alguna clase, diplomado, lo que sea con ella, no se lo pueden perder.

En la Fashion Week le tocó maquillar a Miss Washington, Miss Teen de Estados Unidos, a una de Miss Brasil, y también a muchos modelos hombres.

“Los modelos son súper buena onda, ellos se toman foto, te suben, te etiquetan, y ponen sabes que me encantó que me maquillaras. Tienen esa humildad, la verdad. Fueron súper amables y siempre nos pedíamos el Instagram, yo les tomaba fotos, la subía, ellos lo replicaban, me escribían, ahí tengo mensajes de ‘Muchas gracias, Natalia, me encantó’”.

Las tendencias de maquillaje

En esta semana conoció las tendencias de maquillaje para este año.

“Vienen muchos smokey eyes, también mucho maquillaje natural, los diseñadores nos pidieron mucho natural, por ejemplo, un diseñador que se llama Perry Jones nos pidió un efecto como de sunset. Es decir, le poníamos un poco de contorno y lo subíamos a los ojos y el rubor se lo poníamos como si estuviera asoleada, quemada. En los pómulos y en la nariz y lo pasábamos también al ojo y lo demás que se veía que se viera súper glowy, supernatural, como si no estuvieran tan maquilladas, pero se ven presentables”, explicó.

“También viene las tendencias de resaltar las venas en toda la cara y les hacíamos como un efecto vidrio vidrio en la cara como de porcelana, también siempre hay cosas muy exóticas”.

Y todo esto, comparte, decidió adaptarlo a Culiacán.

"Por ejemplo, los acabados naturales, glowy, me sirvió mucho, ya no me tardo, no sé, las 2 horas, 1 hora 40 que me tardaba porque con eso aprendí a sacarlo en 10 minutos, en 15 minutos”.

Son técnicas que pueden aplicarse en el maquillaje social, inspirado en moda, en pasarela.

Pero su meta, es seguir aprendiendo, preparándose, formarse, y tiene las puertas abiertas para participar en otra Semana de la Moda, a las que solo se puede acudir por invitación, ella recibió invitaciones a Miami, a Tokio, en Japón, y aunque no pudo ir, le gustaría participar en la de Milán o París.