Con ‘Talento Sinaloa’ cierra con fuerza el Festival José Limón en Mazatlán
La entrega del Premio Nacional de Danza Contemporánea a Jaime Camarena y una muestra escénica de alto nivel marcaron la clausura de la edición 39, que reafirmó el vínculo entre arte, formación y nuevos públicos
Con una noche que conjugó reconocimiento, memoria y exploración escénica, el Festival Internacional de Danza José Limón llegó a su fin en el Teatro Ángela Peralta, donde el talento sinaloense brilló como protagonista de la jornada de clausura.
Previo a la función, autoridades culturales de los tres niveles de gobierno encabezaron la entrega del 39 Premio Nacional de Danza Contemporánea José Limón al coreógrafo y bailarín Jaime Camarena Camacho, en reconocimiento a más de tres décadas de trayectoria, con una obra que ha cruzado fronteras y formado nuevas generaciones de artistas escénicos.
Durante la ceremonia, representantes del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, Alonso Alarcón; Juan Salvador Avilés Ochoa, del Instituto Sinaloense de Cultura; Óscar García Osuna, director del Instituto Municipal de Cultura, y Carlos Zamora, coordinador general del festival, destacaron la relevancia de este galardón como uno de los más importantes del país en su tipo.
Asimismo, subrayaron el papel del festival, con cuatro décadas de historia, como semillero de formación artística y plataforma de exhibición.
En su mensaje, el director del Instituto de Cultura municipal, García Osuna, resaltó el crecimiento de públicos, con asistencias que superaron los 300 espectadores por función, y reiteró el reto de acercar la danza contemporánea a nuevas audiencias.
Por su parte, Avilés Ochoa enfatizó la importancia de la educación artística y la continuidad de alianzas institucionales para fortalecer el desarrollo cultural en Sinaloa.
Al recibir el reconocimiento, Camarena ofreció un discurso íntimo y poético en el que evocó su trayectoria y definió a la danza como “vida, amor persistente y diálogo constante con el cuerpo”, agradeciendo a quienes han acompañado su camino creativo.
Tras la ceremonia, el telón se abrió para “Talento Sinaloa 2026”, programa que reunió tres propuestas escénicas.
La primera fue “Escuchar a las piedras danzar”, de la compañía Rara Avis, una pieza interdisciplinaria que fusionó danza y música en una experiencia sensorial que invitó a reflexionar sobre la relación entre el ser humano y su entorno.
Le siguió “Te veo”, creación del coreógrafo e intérprete Kevin Rivera Sauceda, quien exploró la identidad desde una perspectiva introspectiva, abordando la visibilidad, la existencia y el reconocimiento del otro.
El cierre estuvo a cargo de la compañía Matraz Escénico con “No hay mapa para el adiós”, obra dirigida por Javier Gárate, que llevó al escenario una reflexión sobre la vida, la muerte y el presente del alma, mediante un lenguaje corporal que integró danza, acrobacia y teatralidad.
Con esta función, el festival concluyó una edición que no solo celebró la trayectoria de figuras consolidadas, sino que también abrió espacio a nuevas voces, consolidando su papel como uno de los encuentros dancísticos más importantes del país y reafirmando su compromiso con la difusión del arte contemporáneo en la región.