ConCiencia

María Julia Hidalgo
07 noviembre 2015

"Año Internacional de la Astronomía"

La astronomía es la ciencia que se encarga del estudio científico de los cielos, aclaración pertinente por la confusión que se llega a generar de ésta con la astrología.
Aunque ambas parten de un origen común, la astrología no sigue un método científico y su tarea consiste en manifestar la supuesta influencia de los astros en la vida de los hombres. En todo caso, y pretendiendo ser benévolos con el término, algunos consideran a la astrología una protociencia y esto significa que es una práctica que está en un esfuerzo científico en proceso de consolidación.
Al respecto se dice que algunas protociencias progresan hasta ser aceptadas en la ciencia establecida. Aquellas que no logran esa consolidación científica se consideran seudociencias, precisamente por carecer de un sustento científico que dé autenticidad a sus puntos de vista.
Este año ha sido declarado como el Año Internacional de la Astronomía, y con ello la revista Ciencia, de la Academia Mexicana de Ciencias, ha dedicado un número especial a este acontecimiento.
Como punto de partida, en esta edición especial, se toman las aportaciones de Galileo Galilei, considerado el Padre de la Astronomía Moderna, aunque también fue un destacado filósofo, matemático, físico y un amante de la música, la literatura y la pintura.
Entre las innumerables aportaciones que Galileo hizo a la ciencia se destacan las mejoras que realizó al ya inventado telescopio, pues logró magnificar a 32 aumentos la potencia del modelo original que era sólo de 3.
Con ello pudo observar, por ejemplo, la multitud de estrellas que formaban la vía láctea y las lunas de Júpiter, cuerpos que no hubieran sido posibles observar a simple vista y que evidenciaban que ni la Tierra ni el Sol eran el centro del universo.
Un artículo también interesante es el que habla de la astronomía prehispánica en México, el cual destaca el esfuerzo que los pueblos prehispánicos hacían por entender el comportamiento de los astros, convirtiendo tal observación en una forma especial de culto.
También aborda la relevancia y precisión del sistema calendárico mesoamericano en el Calendario Mexica y representado por la famosa imagen de la piedra del Sol que conocemos como Calendario Azteca.
La importancia del Sol como astro representaba para los mayas la manifestación más sagrada en el universo, y tal valoración se ve expresada en los códices, que eran donde los pueblos mesoamericanos plasmaban, además de otros hechos, sus conocimientos astronómicos.
Otra de las influencias que tuvo la astronomía en la época prehispánica fue en la edificación de sus templos al establecer alineaciones arquitectónicas con base a sucesos astronómicos perfectamente trazados. El autor describe bellamente tres ejemplos de pirámides que muestran tales orientaciones respecto al tiempo.
Respecto a la cosmología, se incluye un artículo que habla de lo inverosímil que resulta el universo. Se describen conceptos como la gran explosión, la inflación y la expansión del universo y de la existencia de materia o energía oscura, definiciones que llegan al límite de nuestra capacidad de comprensión.
Un universo inverosímil, que es el nombre de tal artículo, inicia una breve descripción de cómo eran concebidas las galaxias y cómo se fueron descubriendo la existencia de otras vías lácteas, comentando también la teoría de la gran explosión.
No podía dejar de mencionar la importante inclusión del artículo que habla de El gran telescopio milimétrico, un telescopio de 50 metros de diámetro que se encuentra ubicado en el Parque Nacional Pico de Orizaba y que representa el proyecto científico que supone la mayor inversión en la historia de México. De tal proyecto hablaré el siguiente sábado. Esta nota dedicada al Año Internacional de la Astronomía pretende hacer una invitación a que volteemos a ver el cielo y con ello recordar la inmensidad del universo.

¡Feliz año 2009!

Comentarios: mjuliaa@hotmail.com