Cuando
ya no
quede nada
03 noviembre 2026
Cuando ya no quede nada
del timbre de mi voz
por las avenidas de mi casa.
Cuando todo se apague
para honrar el silencio
en la noche fría
y el rumor del mar descanse
perdido en el eco del viento,
y en la memoria
no quede ninguna gota
de agua salada
que se despeñe por las mejillas.
Tú estarás ahí, esperándome
como mi única amiga,
y recibirás mi enojo
por tanta violencia en este mundo.