Dialoga David Toscana sobre su novela ‘El ejército ciego’ con el club de lectura ‘Efecto Tequila’
Los participantes cuestionaron al autor sobre la relación del texto con lo absurdo y la percepción, mientras que las lectoras destacaron la agilidad de la obra pese a sus fragmentos crudos
El escritor David Toscana dialogó virtualmente con integrantes del Club de Lectura ‘Efecto Tequila’ sobre su novela “El ejército ciego”, galardonada con el Premio Alfaguara 2026. La charla profundizó en su complejo proceso de escritura.
La sesión mensual, presidida por Élmer Mendoza, presidente de El Colegio de Sinaloa, se llevó a cabo el lunes 21 de septiembre en la sala audiovisual de dicho organismo. Toscana describió su preparación para plasmar esta “historia que nunca se escribió”, un relato que le llevó tres años.
“El ejército ciego”, definida como una fábula oscura y poderosa sobre la guerra y la resistencia, fue reconocida recientemente con el Premio Alfaguara de Novela 2026. La obra aborda la narrativa del pasado y el testimonio de los vencidos con ironía.
El autor buscó narrar desde los ojos de sus personajes, quienes contaban con una experiencia previa de cómo lucen las cosas. Para ello, realizó experimentos como caminar a ciegas por el bosque, guiándose solo por su intuición.
“La literatura es un arte para ciegos”, expresó David Toscana para explicar cómo al leer un texto solo se ven palabras, y la imaginación revela lo que hay detrás, destacando que algunas novelas no se reproducen completamente con imágenes.
Para la construcción de personajes reales, el escritor se apoyó en lecturas sobre la pérdida de la vista y contenidos que describían la edad medieval.
Durante las intervenciones, las participantes cuestionaron sobre la posible relación del texto con lo absurdo o lo quijotesco. “El Quijote siempre me ha acompañado para escribir casi todos mis libros”, respondió el autor, añadiendo que le ayuda a jugar con la percepción, donde “el lector sabe que quizás hay una realidad y el personaje la ve diferente”.
El ejército ciego fue el recurso que le dio la posibilidad de crear una fantasía donde quienes pierden la vista pueden contar su historia con ironía y humor.
Las lectoras del club enfatizaron lo mucho que disfrutaron la novela. La definieron como de fácil lectura por el desarrollo ágil de sus capítulos, elaborados de forma extraordinaria para contar algo trágico, que incluso las hizo cuestionar si continuar con la lectura.