El arte abstracto como la música, el lenguaje en la Bienal Antonio López Sáenz

Nelly Sánchez
13 abril 2018

"El artista mochiteco Eduardo Sánchez Encinas, obtuvo el primer lugar en la Bienal Antonio López Sáenz que se exhibe en la Galería de Arte Moderno"

El arte abstracto es lo más parecido a la música: hay un ritmo, una musicalidad, una pureza y se plantea el concepto del color por el color, dice el artista mochiteco Eduardo Sánchez Encinas.

"El arte si se vuelve demasiado contemplativo o decorativo, de alguna manera reduce su fuerza, por eso yo apelo a que se vuelva expresionista, violento pero dulce. En mi obra hay un fenómeno expresionista, la potencia de la emoción tiene que ver con tratar de explotar, buscar que sacuda, que sea un estallido".

Autor de la obra Paisajes disueltos para santos, vírgenes y tentaciones, con la que obtuvo el primer lugar de la Bienal Antonio López Sáenz, el artista considera que el arte abstracto es un referente puro.

El premio se entregó y la obra seleccionada se inauguró en el marco de los festejos del Carnaval de Mazatlán e inició su itinerancia por las principales ciudades del estado.

En Culiacán se inauguró en la Galería de Arte Moderno y a finales de junio o principios de julio, se expondrá en el Museo Regional del Valle de El Fuerte, en Los Mochis.

 

El artista y el espectador

El arte, considera Sánchez Encinas, está compuesto de dos elementos.

"Uno de ellos lo otorga el pintor en sus elementos descriptivos, como de que tiene colores grises, una profundidad, una figura, combinación de direcciones de color; sin embargo, para los espectadores estos elementos significan algo y depende de su bagaje", explica el artista.

"Para un niño tal vez sea una vista al parque, para una persona que está por morir tal vez sea una luz continua, cada quien puede aportar esas dosis de emoción, no todos los espectadores lo van a percibir igual, algunos van a sentir molestia, emoción, nostalgia, risa".

La obra, dice, pertenece a una serie que llamaba Paisajes disueltos, que estuvo trabajando hace un par de años, en la que plantea cómo las escenas se disuelven, se van al olvido, se acaban, y usa el lenguaje abstracto como elemento formal.

El arte abstracto, añade, tiene una idea, un planteamiento sencillo que hace intelectualizar.

"Si quieres que algo sea arte tienes que transitar por la línea del intelecto y tu plan tiene que ir justo en en esa línea y tan delgada que que puede ser filosa, puedes intelectualizar demasiado y ser incomprendido o emocionarte de más y ser cursi, hay que hacer equilibrio entre el intelecto y la emoción para llegar al objetivo del hecho artístico: el disfrute".

Paisajes disueltos para santos, vírgenes y tentaciones está creado con la técnica encausto, en la que se utiliza cera y algunos elementos químicos, lumbre y un soplete, para lograr mezclas y texturas.

"El resultado del encausto es como una joya, como una piedra preciosa, tiene un encanto especial no solo por la antigüedad de la técnica, sino porque cuando termina la pieza está seca al tacto, a la presión, se frota con tela y comienza a tomar brillo y al paso del tiempo se vuelve más importante y no se pierde".

Sánchez Encinas tiene un cariño especial a la Bienal Antonio López Sáenz de Mazatlán, pues hace aproximadamente 20 años la ganó.

"Yo era un chamaco, fue de las primeras ediciones, era un premio estatal, anual y le tengo bastante cariño".

 

Uno de los tres premios más importantes

El premio de la Bienal Antonio López Sáenz es junto con el Salón de la Plástica Universitaria y la Bienal del Noroeste, son los más importantes de Sinaloa, consideró el artista Alejandro Mojica.

"Creo que las bienales los concursos, los premios son estimulantes, cualquier artista en formación debe participar, hay un antes y después del movimiento de la plástica sinaloense, sobre todo en calidad a partir de la primer Bienal del Noroeste y otros espacios como este Premio López Sáenz, el Salón de la Plástica Universitaria". dijo quien también es director de Programación, del Instituto Sinaloense de Cultura.

Esta muestra reúne 36 obras, entre ellas también las de los ganadores del segundo y tercer lugar del premio, Carlos Edgar Salinas, de Durango, por Arquetipo movedizo, y el mazatleco José Eduardo Esparza Tovar, por Contexto en psicodelia 3.4, respectivamente.

El jurado lo integraron Rogelio Cuéllar, Santiago Toca Uriarte y Leonardo Díaz Guerrero, quienes otorgaron menciones honoríficas a Luis Fernando Rochín Naya, por Joshimi; José Carlos Flores Zazueta, por Híbridos; Jesús Eduardo Ramos Higuera, por Desgaste # 2; José Baltazar Salazar Díaz, por Kukulkán y Rafael Hernández Pineda por Delta 1.1/1.2.

 

 

LOS ESPECTADORES

"Veo que no hay una línea sobre la obra, hay varias propuestas, varias técnicas que la hace interesante, hay variedad, ritmos diferentes, propuestas novedosas, trabajos en soportes no tradicionales. En gráfica me parece interesante que hay dos o tres soportes diferentes, no comunes y me agradó que hay un alumno mío del taller de grabado seleccionado hay retrato, figura humana, paisaje, diversas propuestas en soportes, tamaños, formatos".

Luis Landeros Cano

Artista

 

"Mi principal impresión es la diversidad, es una exposición, una bienal, muy diversa, con propuestas muy interesantes, hay mucho talento que ver, podría estar aquí mucho tiempo".

Javier Estrada

Ilustrador, diseñador y fotógrafo

 

"Noto un regreso a la figura humana, un neofigurativismo, pero se sigue desarrollando individualmente algunos artistas muy notables que ya tienen una trayectoria, una formación y propuesta muy definida, hay cinco artistas más o menos, que ves la obra y ya sabes quienes son, entre ellos Eduardo Sánchez Encinas, el ganador. Y creo que es en todos los sentidos muy positivo".

Alejandro Mojica

Artista

 

 

VISÍTELA

La La exposición estará abierta al público de martes a viernes de 11:00 a 18:00 horas y sábados de 10:00 a 16:00 horas hasta mediados de junio. Posteriormente partirá a Los Mochis y se inaugurará a finales de junio o principios de julio en el Museo Regional del Valle de El Fuerte.