El arte ayuda a ser felices: Irene Burgos
Vida y Arte para México nació como una iniciativa para acercar el arte a los niños, trabajan con coros en la primaria Sócrates y traen eventos, como Las Aventuras de Pinocho que se presentará el 26, 27 y 28 de febrero en el Teatro Pablo de Villavicencio
Que los niños se acerquen al arte y ésta los impacte de manera positiva en sus vidas, es lo que movió a Irene Burgos al crear Vida y Arte para México.
Vida y Arte para México nació en Culiacán, Sinaloa, en 2025, como respuesta a la escasa oferta de arte y cultura dirigida a niñas, niños y jóvenes que crecen en un entorno marcado por la violencia.
Tras 12 años de trabajo con la Sociedad Artística Sinaloense Burgos se fue a estudiar para profesionalizar su trabajo en las sociedades civiles.
“Me fui a seguir estudiando, porque en México estamos en pañales, es muy poca la expertís que tenemos de cómo deberían de trabajar o ser las sociedades civiles sin perder que sean sustentable y que cumplan sus objetivos, propósitos, ya sea en la salud, la educación, el arte o el deporte. Y yo quería dedicarme a esto, termino mis estudios, quiero aplicar a otros y pues nadie esperaba un Culiacanazo. Entonces estado fuera dije ‘’¿cómo contribuyo a Culiacán?’, pues con lo que sé hacer, que es en el arte”, señaló Irene Burgos.
“Mi visión es que podamos hacer que los niños practiquen el arte, no para que sean artistas, sino para que les contribuya en su vida, en su desarrollo como personas y también hacer eventos para ellos, una oferta cultural que los nutra”.
Así nació Vida y Arte para México con un grupo de personas que dicen que sí: Eva Sáenz es la presidenta; Irma Magallán, que es terapeuta; Sergio Armienta, el pianista Andrés Sarre, la cantante Karen Sicairos. También se acercó a empresarios, familias a solicitar apoyos para llevar a cabo programas. El primero con el que empezaron fue el de formar coros.
“Los niños no estaban yendo a actividades extra escolares por las tardes porque los papás no los llevan por la violencia, nos acercamos a SEPyC y decidimos llevar el programa de coros directamente en las escuelas”.
La idea era dirigir coros en las primarias, pero enfrentaron otra situación, y es que no había directores de coros.
Entonces Perla Orrantia, coordinadora de la red de coros infantiles, se sumó y con ella decidieron capacitar a los maestros de las escuelas para que ellos formaran los coros.
“Iniciamos con una capacitación de octubre a enero, se acaban de graduar, en la que tuvieron clases en línea y presencial con una maestra desde España, Nuria Fernández, que dirige el máster en pedagogía musical en la Universidad La Rioja, en España, catalogada en el ranking número cinco de las mejores a nivel global en línea”, compartió.
“A la par iniciamos un programa piloto que Perla está llevando en la escuela Sócrates, donde hay seis coros, este donde al menos una hora a la semana cantan niños en el grupo con los coros. Vamos a tener la presentación ahora el 14 de febrero en el Teatro Pablo de Villavicencio”.
El coro infantil tiene muchos beneficios, explicó, cuando el niño está cantando en grupo, desarrolla las habilidades de escucha, de comunicación, de empatía, de trabajo en equipo, genera muchos vínculos y fortalece la memoria.
“Es un programa acorde a la edad de ellos, con juegos. Les da mucha seguridad, confianza, se sienten felices, están alegres, las maestras llegan porque es la directora coral y una pianista acompañante. aparecen Rockstar, cuando llegan los niños contentos, les encanta el coro”.
Lo que buscan con el programa, subraya Burgos, es que la música les aporte beneficios para su rendimiento escolar, para su vida cotidiana, en su familia, su armonía.
“Para que estén contentos, tranquilos, que sepan gestionar sus emociones, si tengo este miedo qué puedo hacer, cuando tengo estrés cómo me relajo o este conflicto con mis compañeros, ¿cómo reacciono? Que la música les contribuya en todo eso y también en el grupo, porque hay más cohesión, se conocen más, los liderazgos cambian y eso lo hemos visto, también con niños que tienen algún tema especial, como autismo, les beneficia mucho”.
En eso es lo que están trabajando actualmente, y quieren formar más cosas, señala, que haya más escuelas que puedan tener un coro y la música llegue al encuentro con el niño en el aula.
Próximamente trabajarán con escuelas que no tienen programas de educación artística, que son las federales y en algunas zonas vulnerables también, adelantó, en cuanto a la primaria Sócrates, el programa seguirá, pues es integral.
“Sí, en la medida que podamos reunir los recursos, porque claro hay que pagarle a los maestros, formarlos y demás. Y en esa medida vamos a irlo haciendo, porque es un programa de la sociedad civil, donde las personas están invitadas a contribuir, de hecho nos han donado teclados para el programa, de manera voluntaria nos han apoyado”.
En un futuro piensan trabajar con otras áreas del arte, como el teatro y la literatura.
Las aventuras Pinocho
“Este es el primer programa infantil, la ópera Las aventuras de Pinocho que traemos, yo a título personal participé en un concurso con mi nombre en el gobierno federal, en Efiartes, que es un estímulo fiscal para las artes que permite que empresas contribuyan a un programa de cultura, y que la aportación la disminuyan de sus impuestos a pagar, participé en marzo y gané”, comparte.
“Una vez que ganas, hay que buscar empresas que se sumen al al programa y se sumaron tres, Interceramic, Kuroda y Maxilana. No fue fácil porque está difícil la economía en las empresas y ellos aportaron, hicimos esta colaboración VAM, Irene Burgos y el Isic, que nos apoya con la Orquesta Sinfónica Sinaloa de las Artes y el Teatro Pablo de Villavicencio, nos unimos todos como sociedad, tanto la sociedad civil, las empresas y las instituciones gubernamentales”.
Su tarea la tienen clara, buscar recursos, convocatorias, patrocinios y hacer programas que incidan en la población infantil y juvenil de Culiacán
Lo que motiva a Burgos en esta labor es que los niños y jóvenes descubran que el arte ayuda a que sean felices, que la gente despierte y descubra propósitos de vida, que por medio del arte descubran esos caminos de vida, en el arte el niño lleva toda la familia.
“El niño sale del coro cantando, se sube al carro cantando y va llevando al papá, a la familia. Ver ese bienestar, alegría, tranquilidad. Hay muchos problemas de salud mental, de economía, lo entiendo, pero cuando tienes una estabilidad emocional, no acudes a cosas como adicciones, hacer actos delictivos, porque conoces otro mundo y el arte nos brinda esto”.
Sembrar esas semillitas por aquí y acá y más ahorita en la infancia que es un arbolito que va creciendo, pues que se vaya derechito. La infancia es lo más puro que tenemos y más bonito, más bueno. Este es un programa preventivo de salud mental, de educación, de formación.
Agenda
14 de Febrero
16:00 horas. Presentación de Coros Escolares de la Escuela Sócrates, en el Teatro Pablo de Villavicencio.
26, 27 y 28 de febrero
16:00 horas. Ópera Las Aventuras de Pinocho, en el Teatro Pablo de Villavicencio.