El cineasta Eduardo Alvarado busca financiamiento para su corto ‘Leche y galletas’
El sinaloense impulsa un proyecto en stop motion respaldado por Estudios Churubusco, y busca el apoyo de la comunidad para consolidar su producción
Con una sólida formación que inició en las aulas del Centro Municipal de las Artes, de Mazatlán, el cineasta Eduardo Alvarado se encuentra en la etapa clave de su proyecto más ambicioso: “Leche y Galletas”, con el que busca conquistar festivales dentro y fuera de México.
Para consolidar este cortometraje de animación en stop motion, el realizador alista una campaña internacional de financiamiento colectivo.
Tras su paso por el CMA —donde formó parte del Taller de Cinematografía y perfeccionó su técnica en el taller de dibujo de la Escuela de Artes Plásticas—, Alvarado, Ingeniero en Animación y Efectos Visuales por la Universidad Politécnica de Sinaloa y Licenciado en Cinematografía por la Facultad de Cine, ha logrado captar la atención de la industria cinematográfica con “Leche y Galletas”, cortometraje que pretende invitar a niños y adultos a recuperar la magia de la Navidad y volver a creer.
Actualmente el proyecto cuenta con el valioso respaldo técnico de los emblemáticos Estudios Churubusco, que aportan equipo especializado y producción virtual, cubriendo así aproximadamente la mitad del presupuesto total.
La Facultad de Cine colabora en la construcción de maquetas y diversos procesos de producción. A ello se suma un equipo conformado por especialistas en fotografía, sonido, dirección, producción, arte y animación, algunos de ellos aportan su trabajo de manera solidaria para hacer realidad el cortometraje.
Sin embargo, para cubrir los costos indispensables de transportación, alimentación, materiales de iluminación y la remuneración del equipo de especialistas, se lanzará una recaudación de fondos a través de la plataforma GoFundMe.
La propuesta busca que quienes apoyen el proyecto no sean únicamente patrocinadores, sino parte activa de la producción. Entre las recompensas contempladas para los donantes se encuentran créditos en pantalla, agradecimientos especiales, artículos promocionales exclusivos y saludos personalizados de “Tutsy”, uno de los personajes principales.
Una historia que defiende la identidad y la imaginación
“Leche y Galletas” no busca ser una historia navideña convencional. Inspirado en atmósferas estéticas de realizadores como Tim Burton, El extraño mundo de Jack, Batman, El Grinch y el universo del Doctor Seuss, el cortometraje busca crear una identidad propia y narra la historia de Emily, una niña que se resiste a perder la fantasía, y Tutsy, un duende encargado de recordar el verdadero significado de la Navidad.
“Estamos buscando crear un corto atemporal”, explica Eduardo.
En esa visión, Santa Claus existe, pero nunca aparece completamente en pantalla. Su presencia se construye desde la voz, mientras los personajes principales llevan el peso emocional de la historia.
Uno de ellos es Tutsy, un duende encargado de recordar el verdadero significado de la Navidad.
La otra protagonista es Emily, una niña que representa a quienes siguen creyendo en la fantasía y encuentran en los juguetes algo mucho más importante que un simple objeto.
Porque, explica el director, un juguete puede representar una película, una serie, una canción o un recuerdo que forma parte de la identidad de cada persona.
Eduardo Alvarado compartió uno de los momentos más personales de su vida. Recuerda que durante su juventud ocultaba sus gustos artísticos por temor a no encajar.
“Cuando entro aquí al Centro Municipal de las Artes y luego a la Facultad de Cine, encuentro a quienes son como yo”, evoca. Esa revelación dio vida a Emily, una protagonista que enseña que nadie debe renunciar a lo que ama para ser aceptado.
Para dar vida a este entrañable universo, la producción contará con la emblemática voz del primer actor Blas García en el papel de Santa Claus, además de la colaboración solidaria de un equipo profesional en las áreas de fotografía, sonido, arte y animación.
Aunque el proyecto ya despertó un notable interés de la crítica tras su reciente presentación en las actividades del Festival Internacional de Cine de Guadalajara, y tiene en la mira certámenes de la talla de Morelia y Cannes, Eduardo Alvarado mantiene los pies en la tierra.
Para el cineasta mazatleco, el verdadero éxito de “Leche y Galletas” no radica en las estatuillas, sino en dejar una huella en los espectadores, invitando a los adultos a recordar su infancia y a los niños a desconectarse de la tecnología para volver a jugar. Al final, esta producción nacida del corazón del CMA busca demostrar que madurar y crecer nunca debería ser sinónimo de dejar de imaginar.
Quizá el momento más significativo de la entrevista llega cuando Eduardo explica qué desea provocar en el público.
Recuerda que películas como El Grinch, El expreso polar, El regalo prometido o El extraño mundo de Jack no solo entretenían. También dejaban una enseñanza. En ellas, la felicidad nunca dependía de los regalos, sino del espíritu de la Navidad.
Ese es precisamente el mensaje que quiere transmitir con Tutsy.
Considera que muchos niños viven hoy rodeados de tecnología y cada vez encuentran menos espacios para desarrollar la imaginación mediante el juego. Incluso comenta que recientemente encontró en Toy Story 5 una propuesta que invita a recuperar ese vínculo emocional con los juguetes.
Su película busca hacerlo desde otra perspectiva: la nostalgia navideña.
Quiere que los adultos recuerden aquellas historias que marcaron su infancia y que los niños descubran que todavía es posible creer, imaginar y dejarse sorprender.
El cineasta
Eduardo Alvarado nació en Mazatlán, en junio de 1997. Cursó la carrera de Animación y Efectos Visuales de 2015 a 2018. Durante esos años, participo en un comercial como actor para la televisora TVP, trabajó en el departamento de arte para la película Inzomnia y el cortometraje nominado al Ariel “A la cabeza”.
En 2019 cofundó un estudio de animación y publicidad de nombre DOT en el que trabajó hasta enero del 2021.
Trabajó en el departamento de arte para el cortometraje “Buenos días, Ignacio”, dirigido por Alan Johnson Gavicay protagonizado por Ignacio López Tarso.
En 2021, inició sus estudios cinematográficos en la Facultad de Cine, donde ha tenido la posibilidad de dirigir cortometrajes como “Pausa” y “La ofrenda”, los cuales han tenido reconocimiento dentro de festivales de cine.
En 2024, inició su servicio social en los estudios Churubusco con la compañía Entera Producciones y trabajó en la postproducción de “Una pequeña confusión” y ayudó en la restauración de un documental sobre Rufino Tamayo.
Como proyecto personal tiene un podcast junto a un par de amigos titulado “Cine enmascarado”, donde hablan de la cultura pop y cine en general.
Actualmente se encuentra desarrollando su cortometraje de tesis titulado “Leche y galletas”, que junta animación stop motion y acción en vivo.