El Coro Ángela Peralta celebra su historia con una emotiva Gala de Reencuentro
Bajo la dirección de María Murillo y con el regreso del maestro Antonio González, fundador de la agrupación, el Teatro Ángela Peralta vibró con un concierto que reunió a ex integrantes, solistas invitados y dos virtuosos del piano en una velada que recibió la ovación del público
MAZATLÁN._ El Teatro Ángela Peralta fue escenario de una noche cargada de emotividad, virtuosismo y recuerdos con la realización del “Concierto a Dos Pianos: Gala de Reencuentro”, producción del Instituto de Cultura, que reunió a ex integrantes y actuales voces del Coro Ángela Peralta, agrupación que este año celebra 34 años de historia.
Con una buena entrada, el recinto abrió sus puertas a una velada en la que la música académica y la ópera encontraron un espacio para el reencuentro y la celebración.
El escenario lució una espectacular iluminación en tonalidades azules y rojizas que acompañó cada una de las interpretaciones.
La primera parte estuvo dedicada al Concierto para Piano en Re bemol Opertura 38, del compositor armenio Aram Khachaturian, obra de gran complejidad técnica interpretada por los pianistas Antonio González y Sergio Castellanos.
El regreso de Antonio González, fundador del Coro Ángela Peralta, dio un significado especial a la gala. Y junto con Sergio Castellanos, heredero de su legado musical, ofreció una interpretación llena de precisión y sensibilidad que fue seguida con atención por los asistentes.
Tras el intermedio, el ambiente cambió para dar paso a las emociones de la ópera con fragmentos de Pagliacci, de Ruggero Leoncavallo, y Cavalleria Rusticana, de Pietro Mascagni.
Bajo la dirección de María Murillo, las cerca de 70 voces del Coro Ángela Peralta se unieron a los solistas invitados José Manuel Chú, Juan Fernando Martínez, Marysol Calles y Gabriela Vadillo, quienes aportaron dramatismo y fuerza interpretativa a cada una de las piezas.
Las voces se acoplaron con armonía a los acordes de ambos pianos, dando vida al Coro de las Campanas, Stridono Lassù, el prólogo de Pagliacci, Intermezzo, Vesti la Giubba, Il cavallo scalpita, Brindis e Inneggiamo, páginas emblemáticas del repertorio verista.
Uno de los momentos más significativos de la noche llegó cuando los cuatro solistas invitados unieron sus voces con las del coro y los maestros al piano, creando un poderoso cierre que emocionó a los presentes.
La respuesta del público no se hizo esperar ya que, al concluir la presentación, los asistentes se pusieron de pie para brindar una cálida y prolongada ovación a María Murillo y al maestro Antonio González, cuyo reencuentro con la agrupación que fundó hace más de tres décadas convirtió la gala en una celebración de la memoria, la amistad y el legado musical que ha distinguido a Mazatlán.
Así, entre aplausos y muestras de afecto, concluyó una velada que reafirmó la vigencia y la trascendencia del Coro Ángela Peralta, una de las agrupaciones emblemáticas de la vida cultural del puerto.