El Desenlace del autoengaño
Llegará un momento que la ciudadanía deje de engañarse y de seguir siendo víctima de un sistema que ella misma sostiene.
Un promesa halagadora
El régimen actual llegó al poder por su discurso reiterado durante 3 campañas presidenciales, culpando a “la derecha” de sus abusos, de resolverlos con la nueva superioridad moral: “no robar, no mentir”, “nadie ni nada por encima de la ley”, “las escaleras se barren de arriba para abajo”; que se enfocaría en acabar el principal mal del país: la corrupción, y que con los ahorros de ese dineral se iba a invertir en refinerías para bajar la gasolina a $ 10 pesos y se iba a aplicar en las “becas del bienestar” para rescatar a los jóvenes del narco, y promover el crecimiento económico.
Para ganar el control del micrófono y que no quedara solo en manos de los medios, crearon “las mañaneras” siguiendo el ejemplo de Hugo Chávez de “Aló América” en Venezuela. Atraídos por este nuevo estilo, los ojos estaban puestos en ese personaje tan prometedor que se veía tan sincero.
Un justiciero anhelado
Al fin la justicia llegaba a México e iba acabar con “los malosos” del pasado. Como “Juan Derecho”, ese personaje justiciero de la TV de los comediantes Chucho Salinas y Pedro Lechuga, que tuvo tanto éxito que la gente le escribía a Juan para que resolviera las injusticias locales, que luego incluía en los siguientes capítulos castigando a los jefes burócratas con su temido látigo; un día se le rompió y al pequeño trozo le puso “chicotito de transistores” más doloroso y más temido, cuando lo azotaba la cámara temblaba del impacto y los castigados le suplicaban clemencia.
La tradición mexicana
Divierte recordar ese programa de TV, pero sigue reflejando una tradición mexicana: la gente dejó de estar hechizada por las telenovelas y las cambió por los “reality shows”: una realidad manipulada con actuaciones reales.
La diferencia con las mañaneras es que se volvieron muy predecibles y los hechos contrastan con lo que se dice; pero cada mes aparece Reyna Haydeé como justiciera de la verdad, la dejan entrar quizás porque le añade drama al soporífero programa, pero constata que en ellas se dicen “Mentiras Verdaderas” como en las películas.
¿Cómo entender la política mexicana?
Nos hemos quebrado la cabeza intentando sintetizarla y explicarla, pero la tarea nos supera. México no puede entenderse sin su compleja idiosincrasia, sin sus tradiciones tan arraigadas y tan distintas regionalmente en sus múltiples etnias y en sus contrastantes niveles educativos.
Sin su clásico desprecio a los políticos, por ellos desprecia la política y se mantiene al margen dando cabida a que los “listillos” se metan para enriquecerse.
Lo sabe pero le vale mientras no le afecte. Pero le está afectando: se convirtió en una víctima de un sistema que el mismo sostiene. Que le ha pegado de muchas maneras donde más le duele. Sin embargo no lo resuelve. El folklore se metió a la política: no la toma en serio pero le afecta en serio.
El misterio crece
Lo inexplicable es que siga eligiendo ser víctima y que se haya acostumbrado a ello. Que no haga algo para resolverlo ni se una con sus vecinos para conseguir masivamente justicia. No ha podido doblar a la CFE para que les descuente los sobre cobros. La CNTE sí lo aprendió: chantajea al mismo sistema que lo creó y lo impulsa y lo seguirá haciendo.
Se siente desprotegido y a merced de los delincuentes, unos con corbata y otros con sus cuernos de chivo y reza para que no le toque.
Los muros de Jericó
Sabe que está ante los Muros de Jericó indolentes y sordos. Que solo caerán sin usar armas, cuando los sacerdotes, los líderes y los nuevos candidatos probados con afán de servicio, honrados y capaces, marchen alrededor del muro tocando las trompetas y el pueblo grite y vote en las urnas al unísono, coordinado, como lo ha hecho en todo el país defendiendo al INE.
Los muros ya tienen serias grietas; tanta doblez, tanta protección al narco y su incapacidad las provocaron. La mentira solo se protege con la fuerza, imposible con la razón, un gobernante sin autoridad es “como una papa sin cátsup”.
Ahora se esconden
Ya no aparecen en los eventos públicos y se refugian custodiados por el ejército. Temen los testimonios de los testigos protegidos, saben que sus nombres pueden aparecer en las nuevas listas de extraditados.
Le temen a la justicia gringa porque aquí ellos mandan en todo. En casi todo. Olvidan que no se pueden comprar las conciencias, ni suplir el hartazgo con promesas vacías, ni calmar el enojo y la frustración de no poder encontrar a los suyos, que no pueden revivir sus cosechas con el maíz importado.
Trump está torpedeando el régimen. Podemos ver los satélites en la noche espiando todo, nadie puede esconderse. La justicia les puede caer desde el cielo como rayos.
El vecino enemigo
El régimen actual ha logrado por su ideología y su complicidad que en vez de sumar con sus socios EEUU, resten. En los asuntos internacionales: lo político manda, la ideología legitima y la economía financia.
El desenlace
Dado todo lo anterior no le queda otra más que poner un gobierno justo. Sabe como dijo San agustín “que el poder sin justicia es una banda de ladrones”. Tiene más que ganar que perder.