‘El exilio ha sido para mí una experiencia de solidaridad’: Gioconda Belli, ganadora del Premio FIL de Literatura 2026
Desde España, la escritora nicaragüense celebró el galardón que recibirá en la inauguración de la FIL Guadalajara, recordó su histórico vínculo con México y anunció una nueva novela centrada en la primera autora de la humanidad
Desde su exilio en España, consecuencia de la persecución política que enfrenta en Nicaragua, la escritora Gioconda Belli celebró con profunda emoción la concesión del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances.
El galardón le será entregado el próximo 26 de noviembre durante la ceremonia de inauguración de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, encuentro que la autora considera clave en su formación y con el que mantiene una estrecha relación afectiva e histórica desde su primera edición.
“Todos los escritores que han ganado este premio son referentes en mi vida literaria y cultural. Yo estuve en la primera edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y recuerdo perfectamente ese día”. Belli recordó además con especial cariño el Premio Sor Juana Inés de la Cruz que la feria le otorgó en 2008, por toda la significación que representa para la literatura escrita por mujeres.
Al evocar su trayectoria, la autora dedicó palabras de profundo agradecimiento a México, país que representó su primer refugio político. “Siempre digo que el exilio ha sido para mí una experiencia de solidaridad. El apoyo solo de las ideas no es suficiente; en México la gente es tan amorosa”, señaló.
Entre sus recuerdos más entrañables evocó figuras como Efraín Huerta, quien le ofreció trabajo, Juan Bañuelos y Carlos Monsiváis, entre otros intelectuales que sumaron sus voces en solidaridad con Nicaragua. Recordó con precisión su llegada a tierras mexicanas un 20 de diciembre: un amigo la llevó a un taller donde imprimían tarjetas navideñas y, entre tequilas y canciones rancheras, recibió la calidez de un pueblo que le brindó el abrazo que más necesitaba en ese momento de su vida.
Actualmente, la autora atraviesa una nueva etapa de exilio, pero su vivencia hoy es distinta gracias a los años, la madurez y una obra literaria consolidada.
“Soy optimista. Esta vez no pensaba en tener que dejar mi país otra vez, pero he recibido en España un sentido diferente de este exilio. Tengo una obra, no estoy sola ni cuando estoy sola. Tengo una experiencia y una voz que tiene cosas que decir en este mundo, por todos los que estamos siendo emplazados”, afirmó, subrayando el compromiso de nombrar las realidades de quienes no pueden expresarse.
Frente a la presión del mercado editorial y la fugacidad de las novedades en librerías, donde un título suele permanecer apenas un par de meses en mesas de exhibición, la autora reconoció que es un reto que enfrentan las nuevas generaciones.
“Yo tengo suerte, soy una mujer mayor, no estoy empezando a escribir, las nuevas generaciones tiene esas dificultades. Siempre es un desafío no dejarse seducir por el mercado y, al mismo tiempo, no ignorar esas fuerzas editoriales. Hay que abrir las puertas para una literatura más profunda y con más fuerza”.
Adelantó que su próximo proyecto literario es escribir sobre la primera autora de la historia que firmó su obra con su propio nombre, Enheduanna, aproximadamente 1,500 años antes que Homero.
“Estoy trabajando en una novela sobre una mujer que tendría que ser importantísima y no lo es al nivel que debería. Enheduanna es la primera autora conocida en el mundo y todos deberíamos conocerla. Sigo pensando que revelar estas trayectorias nos da el valor para que otras personas se atrevan a escribir y expresarse”.