El Octavo Día: La parte de Minerva
"Espacio literario y de cultura general"
Por muchos, solo será recordada como la malévola abuela de Chachita en Ustedes los ricos.
Tan bien interpretaba su papel, tan sangronamente soltaba sus parlamentos, que es el paradigma de la villana de clase alta y muchos aún no saben cómo se llama.
Además, en varias películas interpretó el papel de mamá de Jorge Negrete. Personalidades de la época coinciden en que se le parecía físicamente, incluso en el porte y tono de voz.
Recordemos que la mamá de dicho actor era una dama aristocrática del Bajío, viuda, que vivió la tragedia de que su hijo se saliera del colegio militar por culpa de la repentina pobreza para irse a cantar canciones rancheras, en un restaurante de lujo en New York, con su voz de cantante de ópera, para acabar, muy a su pesar, como un ídolo de las nacientes industrias del cine y la radio.
¿Usted la ubica sin Googlear o preguntarle a una tía memoriosa?
Su nombre artístico se acuñó durante la Revolución Mexicana, de la cual también fue protagonista indirecta y aunque no lo crean, todavía en los baños de algunas casas puede verse el producto de limpieza personal del cual tomó su apellido artístico.
Hablo de la señora María Herminia Pérez de León, más conocida como Mimí Derba, quien adoptó el apellido del farmacéutico italiano, Carlo Erba, cuyo bicarbonato de sodio de cajita amarilla ya era viejo cuando ella fue una joven bailarina, compañera de Maria Conesa y amante del General Pablo González, asesino intelectual de Emiliano Zapata.
Ella debería ser recordada también por un mérito único y cuestionable. Fue la primera mujer en dirigir una película aquí en México. Fue la primera productora y guionista, además de actriz. En pocas palabras, una auténtica realizadora.
Todo entre 1917 y 1919, los años en que la Ciudad de México al fin fue tomada por los carrancistas y fue el blanco de la epidemia de la influenza o gripe española, que mató a más personas que la Revolución y aparece en la novela Santa, de Federico Gamboa.
Su compañía, Azteca Films, fue la firma que produjo cinco largometrajes inspirados en dramas italianos. Las cintas en cuestión fueron En defensa propia, Alma de sacrificio, La soñadora, En la sombra y La tigresa. Esta última es la que con la Derba dirige y actúa, erigiéndose en la primera mujer directora de la historia de nuestro País.
Como también escribió teatro, el poeta Alfonso Camín le hizo un poema que en aquella época era un elogio y hoy sería un insulto. “Mimí Derba, / con dos partes de Afrodita / y una parte de Minerva”.
Alguna vez reveló que tenía la costumbre de escribir de noche, después de las funciones de zarzuela, aún agitada por las emociones de la escena y en sesiones que a menudo se prolongaban hasta la madrugada. Intentaba escribir sin rebuscamientos ni artificios, expresando directamente el sentimiento, y su maestro literario era “el inmenso Queiroz”, aunque en los últimos tiempos había también leído con gusto al español Pedro Mata
Publicó en 1911 el libro de crónicas, Realidades, y en las década de los 30 escribió argumentos para radionovelas, que se han perdido irremediablemente.
Todo un personaje. Cito una frase muy suya: “Es por eso que me gusta ir al cine, porque todo lo veo y nadie me ve”.
Dan ganas de escribir un libro sobre esta polifacética dama del escenario y nuestra historia.
Mimí Derba, la bailarina intelectual del viejo Teatro Lirico y el origen de la cinematografia.