El país que ya no es, el iceberg que reveló Rocha
Aunque hay otros estados en crisis, la de Sinaloa bien puede ser el adelanto de lo que sigue en el resto del país. Debajo de los escándalos del gobernador Rocha se asoma un iceberg que ha venido formándose en años. Vienen cosas todavía más serias.
La presidenta en la designación de la interina de Rocha le encargo expresamente “ella tiene que trabajar en coordinación con nosotros para el tema de la seguridad y conducir el proceso electoral con rectitud”. Y el propio Rocha, al despedirse escribió que “la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo”.
El 5 de agosto algunos empresarios se reunieron con Ramírez Cuéllar, mano derecha de la presidente, pidiéndole un dialogo directo con ella y detener la violencia, él no les prometió ningún dinero, ni calendario, lo condicionó para el presupuesto del 2027. Años atrás en varias reuniones Harfuch les había prometido resolverla. Los resultados son evidentes.
Lo dicho por la presidenta y por Rocha se resume en dos ideas: primero la Transformación, después la elección. Y ¿El sinaloense que perdió a su hijo, su negocio, su tierra, dónde quedan?
Las prioridades en México, basado en los hechos, ya cambiaron. Hay nuevos paradigmas, o sea, tenemos que jugar con reglas desacostumbradas. La gente le sigue pidiendo peras al olmo.
Aquí están en 3 bloques. Léelos como quien lee un diagnóstico que ya le dieron y no quiso escuchar:
1. Quien decide ya no es el árbitro: es el dueño.
El partido eligió a los jueces del acordeón. Los jueces obedecen al jefe. Sin árbitro no hay partido: ahora hay dueño de la cancha. El ciudadano está quedándose indefenso y la inversión extranjera no viene.
Las reuniones tenidas con los empresarios, no es diálogo. Es una pax empresarial temporal. Los necesitan, pero el que se alinea come. El que no, ya sabe a qué atenerse. El gran capital entendió que su supervivencia depende del silencio.
Mientras, otros están pagando las facturas de errores que nunca cometieron: las PYMES están bajando la cortina. ¿Seguirá el mismo cortejo con el tiempo o la mano se endurecerá para pagar las dádivas con más impuestos?
2. Quien controla el territorio ya no es el Estado: es quien lo reparte.
Los “abrazos, no balazos” se volvieron ahora balazos contenidos. No fue una frase. Fue la entrega de las regiones que el Estado dejó de disputar. El Ejército, que iba a ser temporal, vino a quedarse, no para combatirlos sino para contenerlos. No hay dos fuerzas en la calle: hay una compartida.
3. Quien empieza a sostener la economía: es la limosna administrada.
El empleo formal se desploma. El gobierno no lo repara. Lo administra con una tarjeta. Y la informalidad no es un accidente: es la nueva fórmula. Entre más vulnerables, más controlables. El régimen no ignora las crecientes crisis económicas. Laspromueve. Un trabajador formal exige cuentas, un trabajador informal solo agradece.
Cuando un estado, Sinaloa, pierde más de 25,000 empleos formales y ve cerrar miles de negocios, lo que se destruye no es solo la autonomía del empresario, sino la viabilidad de la vida civil.
Al debilitar la economía privada y el sector productivo, el Estado no busca erradicar la pobreza, sino administrarla para volverse indispensable. La tarjeta de bienestar es el grillete moderno: la usa para garantizar su permanencia.
La verdadera batalla de México se da entre rescatar la legalidad, sobre todo vencer la impunidad, con ella la corrupción aumentará y seguirá la desprotección ante el narco.
El monopolio de la verdad. Descalificar el dato incómodo llamándolo traición o propaganda extranjera no es un paradigma nuevo sobre la verdad: es la herramienta de comunicación que protege al paradigma político ya imencionado.
El déficit como estrategia electoral asegura, temporalmente, las dádivas. El espejismo de la inversión extranjera, lo que hay son reinversiones de los que ya están y otros que no quieren venirse.
En estos 3 paradigmas hay 6 elementos comunes: Elárbitro se convirtió en dueño (1); la guerra contra el narco se convirtió en reparto de territorio (2); el mercado se está convirtiendo en favor político (3); la ayuda militar se convirtió en ocupación permanente (4); el trabajo se convierte en limosna administrada (5); y el Estado se convirtió en cómplice (6).
Seis cambios, una sola dirección, y una sola prioridad declarada por escrito esta semana: la Transformación, no usted. O sea, lo más parecido a una dictadura.
Seis contrapesos eliminados, uno por uno. No se cayó el edificio, lo derribaron pieza por pieza mientras se miraba para otro lado.
Será verdad que ¿Cómo nos ven nos tratan?