El sexo en la lengua
06 noviembre 2015
"Para hablar de 'aquellito' no hace falta la gramática, dicen escritores y académicos"
GUADALAJARA._ Para hablar de sexo no necesariamente hay que seguir las reglas de la gramática, las palabras en sí guardan otros sentidos que pueden aludir a él, sin ser explícito.En la mesa El Lenguaje y el Sexo, escritores y académicos abordaron los dobles sentidos de la lengua española, la carga erótica que está implícita en las palabras y su uso en países como México, España, Argentina y Colombia.
No cabía un alma más en el auditorio de la FIL de Guadalajara, miles de jóvenes llegaron atraídos por el título de la conferencia, sugerente, como la del año pasado, que se llamó Cómo chingados se usa el español.
"Agradezco la presencia de tantas hormonas en este salón", dijo Gonzalo Celorio, académico de la lengua y coordinador de la actividad.
En el presidio, la lingüista Concepción Company, la escritora Luisa Valenzuela, el académico Daniel Samper y el periodista Álex Grijelmo. Moderaba Lydia Cacho. El humor predominó en todos los casos y sentidos.
Elementos 'apuestos'
Álex Grijelmo, presidente de EFE y la Fundación de Español Urgente, destacó que la gramática vive un mundo muy distinto al del humano y puso muchos ejemplos de ello.
"En la oración el sujeto y el atributo se hayan copulados por el verbo, la gramática ha conseguido que la cópula tenga que ver el atributo. Puede que después de esto vengan las contracciones, pero a diferencia de la vida real, no son consecuencia de la cópula", dijo y todos estallaron en risas.
El también presidente de la Fundación de Español Urgente dijo que en la gramática los elementos apuestos son los que se ponen a un lado de otro, pero sin ventaja para la cópula.
"Están apostados a que pase algo, pero en gramática no pasa nada. En la vida real sí pasa y suceden cosas interesantes. En la vida real los elementos apuestos suelen ser copulativos".
Company habló de los mexicanismos y los diminutivos que sólo en México se usan y que tienen otros sentidos.
"Las palabras aquellito, alguito, lueguito, sólo se usan en México".
La académica dijo que verbos como coger, que se empleaba para asir algo con las manos, se convirtió en un verbo de alusión sexual.
"La lengua refleja el sexismo inherente de la cultura mexicana, decir: Me la tiré, me la planché, es un vocabulario de hombres que sería vulgar entre las mujeres".
Lo erótico difuso
La autora argentina Luisa Valenzuela, se rió del uso de ciertas palabras en su país, que tendrían otro sentido en otros.
"Una vez en un restaurante de Argentina un señor le dijo a otro: 'me pasa la sal' y éste le dijo: 'allí te va boludo' y éste le dijo a sus acompañantes: 'oyeron, me llamó boludo', como un halago".
Consideró que las palabras ayudan a crear situaciones de erotismo sin ser pornográficas y que éste es una fuente de vida, hasta en la muerte.
"La situación erótica difusa, no necesariamente sexual, es aquello que nos da todo tipo de alegrías y nos permiten sobrevivir a los grandes dolores de la vida".
Daniel Samper, miembro de la Academia Colombiana de la Lengua, hizo reír a los asistentes con un listado de palabras con ch, que pueden sonar desde eróticas, hasta despectivas y vulgares.
"Chuca, chocha, chorra, picha, un trío de cosas malechas, chugo, chimbo y tricho. Achichincle, el chupirul, el chupetín, el siete leches, garchar, la cachucha, la chambonada Cachivache, chango, chucho, chueco, pichirilo. Puras palabras chanchas".