Fuego

Julieta Montero
15 junio 2026

Vi al fuego crecer entre las sábanas

y no pude apagarlo,

poco a poco se fue consumiendo

en el aire sin oxígeno

encerrado en la recámara.

Mis manos ardían

mi piel roja buscaba

una bocanada de ternura

en los moribundos rayos de la luna

que se posó en la ventana.

Vi al fuego crecer

como si le doliera la palabra renuncia

y a la vez calcinar

el amor de tantos años.

Fue un fuego sin voz ni canto,

sin encuentro luminoso

que solo consumía la rutina

de una noche desvelada.

Yo no avivé su llama

ni le hice danza.

Esa noche dormí

abrazada a su ceniza.