Inolvidable, Pedro Infante

Héctor Guardado
10 noviembre 2015

"La OSSLA, el tenor José Manuel Chu y Angélica Aragón rinden homenaje al ídolo del pueblo en Guanajuato"

GUANAJUATO._ El templo barroco de la Compañía de Jesús sirvió como escenario en donde la Orquesta Sinfónica Sinaloa de las Artes, el tenor navolatense José Manuel Chu y Angélica Aragón le rindieron homenaje a la simpatía y el talento del que sigue siendo ídolo del pueblo, Pedro Infante.
Sobre el barrio de Pozitos se asentó una larga fila que esperó paciente ingresar a la iglesia en donde la sinfónica orgullo de Sinaloa esperaba bajo una gran pantalla.
El Gobernador de Sinaloa, Mario López Valdez, llegó al histórico edificio acompañado del Gobernador de Guanajuato, Miguel Márquez Márquez, y por los Alcaldes de Ahome, Rosario, Mocorito, Navolato, Salvador Alvarado, Angostura, Choix, Escuinapa, Elota y Culiacán.
La oficina de Gobierno del Estado invitó a los primeros ediles de los 18 municipios para que asistieran a la clausura del Festival Cervantino, ocho no pudieron asistir.
La orquesta, a modo de preludio del concierto, interpretó un vals que identifican los sinaloenses como propio, Alejandra, del compositor Enrique Mora.
Angélica Aragón, vestida de color bruno rebordado en canutillo y lentejuela, se paró frente al concurrencia y con su amable sonrisa anunció la presencia del tenor José Manuel Chu, que arrancó con una frase del dolido bolero Corazón: "Si buscas en la vida amor sin desengaño, me duele que lo sepas corazón", una de las piezas que hizo éxito de los años 50, el que naciera por accidente en Mazatlán.
En la pantalla apareció la escena en que Pedro le canta a Miroslava, Grito prisionero, en la película Escuela de vagabundos. Angélica narraba con nostalgia las inolvidables escenas de la época de oro del cine mexicano para dejar el escenario al tenor que materializaba en el foro las canciones que hizo inolvidables Pedro Infante.
Siguió Flor sin retoño, Di que no, la simpática Nana Pancha, que arrancó sonrisas de nostalgia entre la concurrencia cuando se proyecto la escena de Escuela de vagabundos, en donde la gracia de Pedro se apodera de la pantalla.
Los recuerdos se mezclaban con la risa, Angélica le daba un toque emotivo a las narraciones. Así llegó el concierto a la escena en la que el protagonista de Ahí viene Martín Corona interpreta Carta a Eufemia. José Manuel Chu le imprimió la picardía y el sarcasmo de Pedrito.
"Mujeriego y enamoradizo como algunos sinaloenses, no le costó trabajo interpretar Adiós mis chorreadas en la película Soy mujeriego", dijo Angélica Aragón.
Después de un intermedio la orquesta toco el Vals sobre las olas, que fue el tema principal de la película en la que hizo el papel de Juventino Rosas.
La alegría del huapango tamaulipeco con El mil amores salió de la garganta del tenor, para después cantar A la orilla del mar .
No podían faltar Amorcito corazón y las imágenes de Nosotros los pobres, en la que abraza a Blanca Estela Pavón, su "chorreada" mayor.
Una de las asistentes no pudo contener las lágrimas cuando se vio que bajaban el ataúd de la abuela de Los tres García, mientras Chu cantaba Mi cariñito.
De A toda máquina la orquesta y el intérprete dejaron oír Qué te ha dado esa mujer, Enamorada, para cerrar con Parece que va a llover.
El público pidió un pilón y el director concertador cedió, la orquesta interpretó Mercado Garmendia, y el tenor 100 años.
PARTICIPANTES
En el concierto homenaje a Pedro Infante participaron la Orquesta Sinfónica Sinaloa de las Artes, el tenor navolatense José Manuel Chu y la actriz Angélica Aragón. 

Toma Sinaloa a Guanajuato en la Callejoneada
'Héctor Guardado
Los callejones de Guanajuato fueron tomados por Sinaloa. La música de banda fue el imán que atrajo a una multitud liderada por el Gobernador del Estado, Mario López Valdez, que al ritmo de El sauce y la palma le sacó lustre a la cantera que pavimenta las calles de Guanajuato. Primero tomaron la Plaza de Alonso y caminaron por las estrechas calles hasta llegar frente al Teatro Juárez.
El alegre paseo por la ciudad colonial estaba programado para las 21:00 horas, pero el primer magistrado de Sinaloa se quedó en la Alhóndiga de Granaditas con 12 presidentes municipales de Sinaloa, en el concierto que ofreció Tania Libertad.
Los paseantes que recorrían la plaza, cuando pasaban por la puerta de la Casa Sinaloa, se quedaban, seducidos por la música de banda, a la media hora eran 100, cuando pasaron 60 minutos más la cifra subió a 300 personas, que bailaban al ritmo de El manicero. Los insaciables pedían más, cuando la banda amenazaba callar.
La banda tocaba lo mismo piezas tradicionales como El Quelite, El niño perdido, El tamarindo, que canciones adaptadas al ritmo de la banda, como Danza Curudu, La peinada, El mechón y muchas más.
Después de las 23:00 horas, cuando al fin llegó el Gobernador, ya era una multitud la que se abrió camino por la calle Alonso, para armar una fiesta sinaloense en el corazón de la capital guanajuatense en pleno Cervantino.