Jorge Osuna regresa con ocho carros alegóricos y la tambora como eje de sus creaciones

Marisela González
20 enero 2026

Desde la ingeniería y la iluminación hasta el diseño alegórico, comparte cómo su formación técnica y su pasión creativa se unen en la elaboración de ocho carros alegóricos para el Carnaval, inspirados en la música de tambora.

Con una sólida formación como ingeniero mecánico electricista y una trayectoria ligada a la iluminación ornamental y artística, Jorge Osuna se ha consolidado como uno de los creadores más reconocidos de carros alegóricos del Carnaval Internacional de Mazatlán.

En la edición 2026, su regreso se da con fuerza al tener a su cargo la elaboración de ocho carros alegóricos, todos inspirados en el tema “Arriba la Tambora”.

Osuna explicó que su camino en el Carnaval inició desde el área técnica, cuando comenzó realizando instalaciones eléctricas e iluminación para eventos culturales, en lo que entonces era Codetur y hoy es el área de Cultura.

“Yo entré a hacer obra eléctrica e iluminación, pero siempre me ha gustado diseñar, dibujar, proponer”, recordó.

Con el tiempo, su inquietud creativa lo llevó a involucrarse en escenografías para presentaciones de candidatas, especialmente en la coordinación de la reina infantil, hasta que el Carnaval se convirtió en el espacio natural para desarrollar su visión.

“Al momento de diseñar, yo me voy a las bases de la ingeniería. Diseño con conocimiento técnico; no soy escultor ni artista plástico, pero la ingeniería me da para hacer cosas que dan resultados. Sin ser artista plástico, puedo hacer arte”, expresó.

Para el Carnaval 2026, Osuna realiza cinco carrozas reales, entre ellas la carroza de inclusión y la de la Reina de la Poesía, además de tres carros temáticos basados en canciones icónicas de la música de tambora, como Cuando dos almas se quieren, El chinito y El pato asado.

Todas las alegorías están concebidas desde la música de viento, más allá de la banda sinaloense contemporánea.

Aunque este año no fue posible integrar movimiento mecánico a las carrozas por el reducido tiempo de producción, el creador aseguró que se apostó por estructuras de gran altura y efectos de iluminación para lograr un resultado distinto.

“Cada carro tiene su propio sello, su color y su personalidad. No tengo favoritos, todos son importantes”, afirmó de los carros que tiene a su cargo.

Actualmente, más de 35 personas integran el equipo que trabaja intensamente en la construcción de los ocho carros, un crecimiento significativo respecto al año pasado, cuando Osuna regresó al Carnaval con solo dos alegorías, una de ellas la carroza de Ximena Lizárraga, ampliamente reconocida por el público.

Para Osuna, el carnaval implica desvelos, presión y una enorme responsabilidad, pero también una recompensa invaluable.

“Pasar y ver a la gente tomándose fotos con algo que salió de tu cabeza no tiene precio. Eso es lo que te impulsa a seguir”, señaló.

Con la adrenalina que distingue a la máxima fiesta porteña, Jorge Osuna asegura que regresa “con todo y a todo vapor”, combinando técnica, creatividad y pasión, con la esperanza de volver a conquistar al público en el desfile del Carnaval Internacional de Mazatlán 2026.