Juan José León Loya y su obsesión por un teatro
08 noviembre 2015
"El mazatleco ve con orgullo que el Teatro Ángela Peralta sea el detonador del más importante movimiento cultural del puerto"
MAZATLÁN._ La idea romántica de ver como en sus mejores tiempos a un edificio en cuya construcción habían participado su tatarabuelo y bisabuelo, gestó en la mente de Juan José León Loya la idea de salvar el Teatro Ángela Peralta. Al mismo tiempo que Antonio Haas pensaba lo mismo.Por esa razón, los dos fueron tildados de "locos" por una sociedad que tardó mucho tiempo en valorar su patrimonio cultural.
En 1972, cuando León Loya propuso el proyecto por primera vez, nunca pensó que 20 años después el Teatro Ángela Peralta se iba a convertir en detonador del más importante movimiento cultural que ha vivido Mazatlán, ni que sería el punto de arranque para crear uno de los más importantes atractivos turísticos del puerto.
Antonio Haas, desde sus años de estudiante en Harvard, gracias a la influencia de maestros y estudiantes de arte, dimensionó lo que podía significar para la comunidad de la Perla del Pacífico la reconstrucción del teatro y del Centro Histórico.
"A Haas y a mí nos unió el proyecto de reconstruir ese edificio. Cuando me nombraron Director de Planeación, él acudió a mí y descubrió que yo tenía la misma obsesión... nos apasionamos durante los 18 años que ocupé ese puesto en el Ayuntamiento. Hablamos con Secretarios de Estado, Gobernadores, Presidentes Municipales, pero nunca logramos nada", recuerda.
En una ocasión, durante el sexenio de López Portillo, estuvieron a punto de lograrlo, porque la esposa del Presidente, Carmen Romano de López Portillo, se impuso la labor de rescatar teatros del Siglo 19 y reconstruyó ocho en diferentes partes del País.
"Nosotros solicitamos el apoyo, pero al gobierno de Toledo Corro, que dirigía los destinos de Sinaloa en ese tiempo, no le interesó el proyecto y no quiso mover su aparato administrativo para que se hicieran las gestiones que posibilitaran la obra", dice.
"Hasta que llegaron Ifigenia Hernández de Pescador y María Teresa Uriarte de Labastida encontramos eco y junto con ellas logramos en 1992 reinaugurar, con la ópera Carmen, el Teatro Ángela Peralta".
Desde entonces, algunas veces con más interés y eficiencia, otras con indiferencia de los Presidentes Municipales e ineficiencia de los directores de cultura, el movimiento cultural del puerto ha sobrevivido contra viento y marea, consiguiendo que el Teatro Ángela Peralta sea uno de los atractivos turísticos del puerto y haga sentir a sus habitantes el gran orgullo de ser de Mazatlán.
GESTORES
Juan José León Loya y Antonio Haas fueron los principales gestores que consiguieron reconstruir el Teatro Ángela Peralta, a lo largo de una lucha de 18 años.
LA HISTORIA DEL TAP
1975 Se desplomó su techo de madera.
1987 Se habilitó para presentar los espectáculos del primer Festival Cultural Sinaloa.
1987 Se presentó Gilda Cruz Romo en la ruina del teatro, bajo las ramas de una ceiba que crecía en el escenario.
1989 Se suspendió la presentación de la ópera "Turandoth", por falta de techo.
1989 Inició la construcción de la techumbre.
1992 Se reinauguró el Teatro Ángela Peralta con la ópera "Carmen", contando con la presencia de Cecilia Occelli de Salinas, esposa de Carlos Salinas de Gortari, Presidente de México en ese momento.