Las alarmas están prendidas

Paúl Chávez
24 octubre 2026

Por un sentido de mera prudencia, el ciudadano debe atar cabos para entender hacia dónde va el país y saber qué es lo que le espera, basándose en los hechos.

Hay una serie de indicadores que se están acumulando y que marcan señales de alerta claras. La información está ahí; lo apuntan los hechos: las manifestaciones del IMSS, las leyes aprobadas, las que se están cocinando, y sobre todo el presupuesto.

No hace falta simpatizar ni discrepar del gobierno para verlas. Basta mirar 5 puntos para ver la metamorfosis del gobierno que nos recuerda la de Franz Kafka.

De cada 100 pesos del gasto de 2026, 82 estaban comprometidos antes de empezar el año: deuda, pensiones y dádivas. A la inversión le tocan unos 11. En 2025, los intereses de la deuda -que sigue creciendo- superaron a toda la inversión en hospitales, escuelas, electricidad e infraestructura por 541 mil millones de pesos. ¿Y esto qué significa?

Significa que el Estado casi no tiene margen para invertir en servicios urgentes y lo que no invierte lo paga el ciudadano: medicinas, la clínica privada, el transformador descompuesto, la escuela particular, las guarderías y demás.

La buena noticia es que aumentó el salario mínimo y más gente recibe las tarjetas del bienestar, ahora tienes más dinero pero cada vez te alcanza menos.

Tu retiro depende de la salud del Estado.

Mientras el IMSS está en terapia intensiva y no aclara ni se castiga sus desordenes ni sus desfalcos, el empresario sigue pagando sus cuotas y el ciudadano financia en parte al estado: casi la mitad del ahorro en las Afores 49.6 %, está en valores del gobierno. Y subirá lo que paga en su pensión en la Modalidad 40.

Significa que envejecer con derechos cuesta más cada año, y que nuestro ahorro y las cuentas públicas comparten el mismo barco.

O sea en una bolsa recibes más y por la otra pagas por los servicios que antes te daban.

Cuando el gasto público rebasa los ingresos, la fiscalización cambia de forma: El gobierno puede mirar en tiempo real las plataformas y obtener información pronta.

Podrá ligar tus cuentas con tu celular, los mensajes que envías y tu identidad personal quedaría expuesta. Además el amparo ya no apoya como antes.

Uno de cada tres mexicanos, 34.2 %, no tiene acceso a servicios de salud, más del doble que en 2016. Además la extorsión sigue subiendo porque no se invierte más en ministerios públicos y la policía es suplida por la Guardia Nacional y el ejército que solo patrulla.

Significa que pagamos impuestos por salud, seguridad; luego en médicos y encima al delincuente que hace la vida imposible.

Una pregunta vital, si el régimen se consolida en el 2027 ¿Crees que esto bajará?

El gobierno se está comportando como un administrador en apuros de liquidez. Usa el control digital para rastrear hasta el último peso de los contribuyentes formales para aplicarlos a gasto social, deuda y así preservarse en el poder, además de financiarse con sus proveedores al no pagarles y con los agricultores al quitarle los fomentos.

Si gana la mayoría en el congreso y gubernaturas en el 2027 consolida su poder omnímodo centralizado. Sin contrapesos operará a voluntad sin freno legal, seas o no simpatizante.

Hay otros indicadores de esta metamorfosis:

- De dar certeza a generar incertidumbre para la inversión. Especialmente para la extranjera.

- De proveedor de servicios a distribuidor de tarjetas y dinero: de invertir en servicios a repartir efectivo y subsidios a Pemex, a las obras faraónicas y al ejército que las maneja como su socio.

No se trata solo de ir pagando más impuestos. El sueldo significa el tiempo que le dedicas a ganártelo, por lo tanto si la vida se encarece, significa que dedicas más tiempo a trabajar para otros, que para ti, tu familia y para dejar un patrimonio. Por lo tanto el margen de tu autonomía se reduce. La delincuencia también la reduce y le pega a tu economía, a tu empleo, negocio o con algo más grave. Dios nos guarde.

Una crisis repentina como las que hemos vivido no la deseamos, precisamente para no caer al abismo desde el último escalón que las calificadoras extranjeras le marcaron como advertencia, está cumpliendo sus deudas extranjeras. Esperamos que siga así.

Pero hay algo más serio...

El costo real de esta metamorfosis no se mide solo en impuestos pagados o en pesos robados, sino en la pérdida silenciosa de la calidad de vida de cada uno y del esfuerzo sostenido. Ahora puedes entender esa sensación que traes.