Las Labradas: se fortalecen
"Desde hace 14 años, Justina de Cima es promotora y protectora del recién nombrado Sitio Arqueológico de México"
MAZATLÁN._ Qe Las Labradas hayan sido decretadas Sitio Arqueológico de México y estén en espera de ser nombradas Patrimonio de la Humanidad es más que un sueño hecho realidad, es el resultado lógico de 14 años de trabajo continuo.
Y de eso sabe a detalle Justina de Cima, promotora cultural del sitio que ha luchado por proteger y hacer que se valore lo que hoy ya se reconoce como una de las más importantes zona arqueológicas que tiene el Estado de Sinaloa.
"En este largo camino de 14 años de trabajo aprendí muchas cosas, la paciencia es una de ellas. Entendí que es importante que los procesos se vayan dando poco a poco, para madurarlos, estamos acostumbrados a que todo sea al vapor; este largo proceso me hizo entender que es mejor planear con calma, realizar acciones sobre seguro, para que los resultados perduren en el tiempo", compartió de Cima, quien se siente feliz por la atención que se está poniendo en Las Labradas.
Encuentro inolvidable
La primera vez que ella tuvo contacto con Las Labradas fue cuando era niña.
Su padre amaba la pesca y con él conoció gran parte de las costas del sur de Sinaloa. En una de las excursiones su lancha paró en la playa de Las Labradas, en esa época el mar era la única manera de llegar a esa zona.
Ese recuerdo es el vínculo inicial de la pasión de Justina de Cima por la zona arqueológica. La revista que dirige,
Welcome Mazatlán, generó el segundo eslabón, le pidieron una lista de posibles excursiones turísticas que enriquecieran la oferta del destino de Mazatlán y ella colocó Las Labradas en esa propuesta.
"Los que solicitaron la lista cuestionaron que Las Labradas era un sitio inaccesible y yo me trasladé para ver la manera en que podríamos llevar a los visitantes hasta allá, ese fue el primero de decenas de viajes que he realizado a La Chicayota, que es el pueblo por el que se entra a Las Labradas", comentó.
"Cuando llegué al sitio por segunda vez, fue una revelación. Tomé conciencia del valor del lugar por la gran cantidadde petrograbados, quedé maravillada y empecé a leer sobre el tema, descubrí la importancia que tenía el sitio y empecé a publicar en la revista que dirigía sobre Las Labradas. Mi interés fue creciendo". Empieza la promoción
En ese tiempo se instaló en Mazatlán la delegación del INAH en Sinaloa, Héctor Torres Nafarrate fue el primer delegado.
"Empecé a visitar al delegado del INAH, le sugerí que hiciéramos algo a través de ellos, para hacer una investigación
con arqueólogos y que el lugar fuera protegido.
"Como no tenía suficiente presupuesto me sugirió que hiciera algo para recabar fondos. Organizamos una exposición con las fotografías que tomé en la zona y la montamos en el Museo Arqueológico, también creamos la línea de joyería Isabel Matiella, inspirada en símbolos de Las Labradas", comentó.
"Mi trabajo de joyería y las exposiciones fotográficas que viajaron a Hermosillo, Phoenix y París posicionaron a Las Labradas en la mente de mucha gente". Adopte una Obra de Arte En Las Labradas, la asociación Adopte una Obra de Arte ha tenido un papel importante.
Justina fue invitada como delegada de la zona sur de Sinaloa para coordinar la restauración y recaudación de fondos para rehabilitar el retablo barroco de Copala.
Ella puso como condición que la asociación le ayudara a sacar adelante el proyecto de Las Labradas.
"Era muy enfadosa, no dejaba de insistir y hablaba con todo el que se dejaba, tratando de convencerlos; cuando llegó a la delegación del INAH Sinaloa, José de la Cruz Pacheco me presentó a Vita Podesta, presidenta por Sinaloa de Adopte una Obra de Arte, que estaba interesada en restaurar el retablo del templo de Copala, ella quería que una señora de Mazatlán se hiciera cargo", comentó.
"Acepté ser Consejera Regional de Adopte una Obra de Arte, pero si me apoyaba el INAH y adopté una obra con Las
Labradas. Para ese momento mi estrategia creció, me acerqué al municipio de San Ignacio, empecé a ir al Festival de La Taspana, me acerqué al Presidente Municipal, Ignacio Manjarrez, y seguí pidiendo apoyo a la Sectur".
El camino oficial y la meta El proyecto fue tomando importancia
cuando la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y la Secretaría del Medio Ambiente y RecursosNaturales
se integraron al proyecto, porque la zona está ubicada en una reserva ecológica, la Meseta de Cacaxtla.
"Cuando Jesús Vizcarra asumió la coordinación de Desarrollo Económico proyectamos un museo y un laboratorio y recibimos su apoyo. Como la zona no puede ser intervenida, porque está protegida, nos pidieron un estudio de impacto ambiental, al principio lo vi como un obstáculo más, pero a la distancia lo veo como un factor importante de todo lo que aprendí.
La doctora en ciencias Raquel Briseño se integró al proyecto y nos ayudó
a elaborar ese documento", comentó.
"Fue un facilitador que nos orientó para que lográramos tener todos los papeles, el estudio de impacto ambiental y un plan de manejo, lo que garantizó el proceso ordenado del desarrollo del proyecto, Adopte una Obra de Arte aportóparte de los recursos para que se construyera el museo rústico". Cuando Antonio Ibarra asumió la Secretaría de Turismo no se entusiasmó con el proyecto, explicó, pero asignó la revisión del expediente al diputado
Óscar Lara Aréchiga.
"Cuando llegó Oralia Rice tuvo la visión de ver en Las Labradas una ampliación del destino turístico de Mazatlán,
reconoció, hizo suyo el proyecto y empujó el decreto federal con el que se convertiría en Sitio Arqueológico.
El 30 de noviembre de 2012, Las Labradas fue decretado como Sitio Arqueológico de México. En el mismo año la Unesco incluye en la lista indicativa a Las Labradas, un paso importante para que sea nombrada Patrimonio de la Humanidad.
1998
Justina de Cima visita por segunda ocasión
Las Labradas; la primera vez fue cuando
era niña. Se reveló ante sus ojos el tesoro
escondido en una playa del municipio de
San Ignacio. Realiza una exposición de
fotografías y joyería diseñada con las formas
de los petrograbados.
1999
Se montan exposiciones en Mazatlán,
Hermosillo, Phoenix y París. Realizan
visitas constantes a la comunidad de La
Chicayota.
2002
Justina de Cima ingresa a la asociación
Adopte una Obra de Arte como delegada
regional de Sinaloa y se hace cargo del
seguimiento de restauración del altar barroco
del templo de Copala.
2004
Visita Las Labradas el Secretario de
Turismo, Rodolfo Elizondo y otorga una
partida de recursos económicos.
2005
Llega Jesús Vizcarra a la Comisión de
Desarrollo Económico y facilita la culminación
de los estudios de impacto ambiental.
Se instala un laboratorio para estudiar
la antigüedad de los hallazgos en la zona.
2008
Alfonso de María y Campos, director
del INAH, conoce Las Labradas y otorga
presupuesto para la zona. Se descubre "La
flor del océano"; el entierro de puntas de
flechas confirma la presencia de personas
desde hace 2 mil 500 años.
2009
El diputado Óscar Lara Aréchiga gestiona
y consigue un apoyo etiquetado para el
desarrollo cultural de Sinaloa, aportado
por el Congreso de la Nación. Le otorgan a
Las Labradas 10 millones de pesos.
2010
Nombran a Oralia Rice Secretaria de
Turismo en Sinaloa, le toca traer el dinero
que consiguió Lara Aréchiga y tiene la
visión de concebir a Las Labradas como
una ampliación del destino turístico de
Mazatlán. Empuja el decreto de la zona
como Sitio Arqueológico de México.
2012
El 30 de noviembre el Presidente Felipe
Calderón firma el decreto que reconoce
como Zona Arqueológica a Las Labradas.
2013
Se tiene proyectado la conclusión de
la obra del Museo y el Laboratorio de
Investigación de Las Labradas. Se planea
un programa de inauguración.
La comunidad
de La Chicayota
ustina de Cima tiene experiencia
en el trabajo social, fue voluntaria
del Centro Comunitario de la Colonia
Genaro Estrada y sabía desde el
principio que todos los proyectos tenían
que planteárselos a los habitantes
de La Chicayota.
"Si la comunidad no hace
suyos los proyectos, no tienen futuro.
Desde el primer momento
hablamos con la gente del pueblo
y empecé a visitar un día sí y otro
también la oficina del INAH, para
que me ayudaran a convencer
a las autoridades de la importancia
de mejorar el camino de acceso,
tanto a La Chicayota como a
la playa", dijo.
La oficina de turismo que estaba a
cargo de Raúl Llera llevó talleres para
crear en los habitantes la conciencia de
la importancia de una zona arqueológica,
se les enseñó a elaborar artesanía y
se puso un restaurante", mencionó De
Cima.
"Desde hace años les estamos hablando
de los beneficios de empleo y
oportunidades económicas que pueden
tener por estar cerca y cuidar Las Labradas".