Muere Beatriz de Moura, editora del boom latinoamericano, a los 87 años

Animal.mx
17 abril 2026

Fue la editora que lanzó al sinaloense Élmer Mendoza a las grandes ligas, al publicar en Tusquets Editores su primera novela ‘Un asesino solitario’

El mundo de las letras está de luto, Beatriz de Moura, la fundadora de Tusquets Editores y la mente maestra que durante más de cuatro décadas dictó el pulso de lo que leíamos en español, falleció a los 87 años.

Aunque nació en Brasil, el destino (y el trabajo diplomático de su padre) la llevó a Barcelona a los 17 años. Tras estudiar en Ginebra y foguearse como traductora en editoriales míticas como Lumen y Salvat, en 1969 decidió que era hora de jugar bajo sus propias reglas.

Junto a su entonces marido, Oscar Tusquets, fundó Tusquets Editores. Al principio, como toda buena aventura independiente, las finanzas flaqueaban, pero su ojo clínico para detectar joyas literarias la sacó a flote. Así nacieron colecciones que hoy son de culto, como Cuadernos ínfimos.

Si alguna vez te has perdido en las páginas de Haruki Murakami, te has conmovido con Almudena Grandes o has cuestionado la existencia con Milan Kundera, tienes una deuda de gratitud con Beatriz.

Su catálogo es, básicamente, el Olimpo de la literatura contemporánea: Los clásicos: Samuel Beckett y Arthur Miller. Los contemporáneos: John Irving y Henning Mankell. La apuesta local: Jorge Semprún y la inolvidable Almudena Grandes.

De Moura también fue la editora que lanzó al sinaloense Élmer Mendoza a las grandes ligas, al publicar en tusquets su primera novela Un asesino solitario.

En sus redes sociales, Mendoza le dedicó un mensaje.

“Se fue la editora que creyó en mí. La brillante e inquieta editora que me abrió a mí y a muchos las puertas del mundo. Descansa en paz querida amiga”.

Pero De Moura no solo editaba; también era una traductora de élite. Ella fue quien puso en nuestro idioma obras clave de Marguerite Duras y el propio Kundera, demostrando que su talento con el lenguaje era absoluto.

En 1979 De Moura impulsó La sonrisa vertical, un premio de narrativa erótica que rompió tabúes en una España que apenas despertaba. También creó el Premio Tusquets de Novela, siempre buscando esa “nueva voz” que refrescara las estanterías.

En 1999, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) le otorgó el Reconocimiento al Mérito Editorial. México reconoció en ella esa “vocación cosmopolita” que logró que los lectores hispanos dejáramos de ser parroquiales para volvernos ciudadanos del mundo.

Tras años de independencia feroz, en los 90 y principios de los 2000, Tusquets se integró gradualmente al Grupo Planeta. En 2014, Beatriz pasó a ser presidenta de honor, dejando la dirección en manos de Juan Cerezo.

Recibió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y la Cruz de Sant Jordi.