Muere don Juan, el Santa Clos de Noroeste Culiacán
"Quien participara durante 27 años en la campaña de esta institución, fallece a los 78 años"
Don Juan Antonio Ramírez, quien participó 27 años en la Campaña Se Busca un Santa Clos de Periódico Noroeste Culiacán, falleció el lunes, en Mexicali, a los 78 años.
Desde que iniciaba diciembre llamaba a la redacción para avisar que ya estaba listo para sumarse a la campaña navideña, con la que este medio hacía llegar la buena voluntad de los lectores a niños de colonias marginadas.
Don Juan llamaba para avisar que ya había mandado su traje rojo a la tintorería, que tenía listas las botas y la larga barba blanca. Iba primero a escuelas primarias, algún preescolar para hacer realidad la fantasía de los niños que se emocionaban al verlo. "Sí existe", le decían mientras lo tocaban, contó a esta reportera.
En su última entrevista para Noroeste, en 2015, que fue la última vez que este medio realizó la campaña decembrina, pues se cambió al día de Reyes Magos, don Juan me recibió en su casa, ahí estaba su esposa, igual de afable que él.
Se vistió contento para que le tomaran las fotos, y así pudiera enviar un mensaje de esperanza previo a Navidad a los chiquillos.
Contaba que gracias a que unos magos aventaron polvos mágicos él podía ser una persona diferente, cuando otro Santa no apareció en el set y tomó su lugar.
Ese traje hacía que él sintiera algo distinto dentro de sí, desde que se lo empezaba a poner, y con él pudo vivir inolvidables experiencias, como aquella niña de Navolato que pedía que sus papás vivieran juntos, "y se le hizo", relató.
Otra anécdota que guardó siempre en su corazón de manera especial es la de una niña que estaba desahuciada que mandó una cartita a Noroeste diciendo que quería "una mona" de las que hablan.
"Cuando me pongo el traje olvido lo malo que soy", expresó sonriente aquel diciembre de 2015.
"Soy muy feliz como Santa, quisiera que todo el año fuera así, pero no se puede".
Le gustaba que los niños se le acercaran, pero sobre todo le gustaba llevarse los abrazos y besos infantiles que, decía, mitigaban los males de un hombre de 76 años, que ya caminaba con bastón y traía una prótesis en una pierna.
Entonces ya no tenía la fortaleza que hubiera querido, pero sí tenía un gran deseo: dar felicidad a los pequeños.
"Si veo que no voy a poder le meto ganas a la otra pata pa' que jale, y más a donde vamos, hay muchos cerros, pero nos llevamos un remolque, a veces Adriana -Castro-, a veces El Morro -Alejandro Escobar- son mi remolque, o a veces ahí salen niños grandes y -me dicen- "yo te ayudo... yo te llevo".
"Cuando me dicen 'tú no eres santa Clos', les digo vamos a platicar... No soy Santa Clos, en tu mente traes un Santa Clos y si ese lo guardas para siempre, ese soy yo contigo", expresó.
El lunes, don Juan se subió al trineo que lo llevó a dar alegría a otra dimensión. Partió llevándose sus más grandes deseos:
"Que los niños sigan creyendo en Santa, que no haya tanta violencia y sí paz, que no existan las violaciones, que se acabaran, pero creo que eso nunca se acabará", expresó Don Juan, quien amaba ser Santa Clos. Descanse en paz.
PARA SABER
De sus 78 años, Juan Antonio Ramírez 39 años los dedicó vestirse como Santa Clos.
27 años participó en la campaña Se Busca un Santa Clos de Noroeste Culiacán.
Fue camarógrafo, trabajó en mantenimiento de equipo y en la unidad móvil de Canal 3 por más de 30 años.