Plasman la danza en el dibujo en un ejercicio creativo
Alumnos del Centro Municipal de las Artes captan el movimiento a través del trazo, con una metodología de Andrew Loomis, que propone construir la figura humana a partir de los puntos de articulación
Un ejercicio artístico en el que el dibujo y la danza se encontraron en un mismo espacio creativo, hicieron alumnos de pintura y dibujo del Centro Municipal de las Artes, bajo la guía del maestro Miguel Flores, en una práctica dedicada al dibujo en movimiento, tomando como referencia a estudiantes de la Escuela Municipal de Ballet.
El ejercicio consistió en observar a las bailarinas durante sus desplazamientos y posturas para captar la esencia del movimiento del cuerpo humano a través de trazos rápidos. Más que realizar retratos detallados, los estudiantes trabajaron en la línea gestual, un recurso fundamental en el dibujo académico que permite registrar la energía y la dirección del movimiento.
El maestro Flores explicó que esta práctica se basa en una metodología inspirada en el dibujante Andrew Loomis, que propone construir la figura humana a partir de los puntos de articulación. Desde estos puntos —hombros, codos, cadera y rodillas— los alumnos trazan líneas que permiten estructurar la figura antes de añadir volumen, anatomía o detalles.
“El primer paso es captar el movimiento”, explicó el maestro. Para lograrlo, los estudiantes deben “congelar mentalmente” la acción del cuerpo, observar el gesto de la bailarina y realizar un trazo inicial o garabato gestual, una línea rápida que contiene la dinámica del movimiento. Posteriormente, ese trazo se transforma en una figura más estructurada, añadiendo huesos, músculos y proporciones.
Durante la sesión, los alumnos trabajaron principalmente con lápiz y papel, herramientas que permiten mayor fluidez en el trazo. En algunos casos también se utiliza carboncillo, un material ideal para reforzar contrastes y volumen dentro del dibujo gestual.
La actividad reunió a estudiantes con distintos niveles de formación; algunos llevan dos o tres años desarrollando habilidades en dibujo, trabajando previamente retrato, figura y paisaje. El dibujo en movimiento representa un paso más avanzado, ya que exige rapidez de observación, síntesis visual y comprensión de la anatomía en acción.
En este ejercicio también participó el artista Rafael Moreno, quien desarrolla su obra pictórica utilizando la boca debido a una condición motriz. Su presencia en la sesión fue especialmente significativa, ya que demuestra cómo el arte encuentra caminos diversos para expresarse. Moreno realizó sus trazos con dedicación y concentración, compartiendo el mismo proceso creativo que el resto del grupo.
Su participación se integró de manera natural al ejercicio colectivo, recordando que el arte es un espacio incluyente y abierto a todas las formas de creación, donde cada artista encuentra su propia manera de dialogar con el movimiento, la línea y la imaginación.
La colaboración con las alumnas de ballet enriqueció la experiencia pedagógica. Sus giros, extensiones y posturas ofrecieron una fuente constante de inspiración para los dibujantes, quienes pudieron descubrir cómo cada gesto corporal puede transformarse en una composición visual.