Reconocen obra Alejandro Arteaga recibe Premio Xavier Villaurrutia

Noroeste/Redacción
07 septiembre 2026

El jurado destacó la audacia creativa del autor al abordar la tecnología, la libertad y la condición humana. La obra reúne veintiún ficciones sobre máquinas y tecnologías fantásticas

El escritor Alejandro Arteaga ganó el Premio Xavier Villaurrutia por “Sala de máquinas”, obra que el jurado describió como una “máquina ficcional” que explora la relación entre tecnología y humanidad, destacando su audacia creativa y capacidad de trascender géneros literarios.

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), mediante la Coordinación Nacional de Literatura y la Sociedad Alfonsina Internacional, otorgaron el galardón al autor. El jurado, conformado por Liliana Weinberg, Mónica Nepote y Hugo Valdés, concedió el premio por mayoría.

Creado en 1955, el Premio Xavier Villaurrutia se ha consolidado como uno de los reconocimientos más prestigiosos de las letras mexicanas. Honra la memoria de Xavier Villaurrutia, figura central del grupo de los Contemporáneos, y reconoce propuestas diversas y sólidas de la literatura contemporánea.

El jurado consideró que Arteaga hace de este libro “una máquina ficcional que muestra, en su carácter híbrido, una capacidad de superar las distancias entre géneros a través de un continuo ejercicio de ensamblaje y transformación”.

Esta “muestra de ficción poética”, indicó el jurado, “nos abre la posibilidad del libro y la literatura como un juego entre determinismo y libertad; tecnología y humanidad; automatismo y creación”. Asimismo, destacó que Arteaga construye “un libro para ir a vivir en él”, que es a su vez un modo de convertir el libro en vida.

Claudia Curiel de Icaza, secretaria de Cultura del Gobierno de México, señaló que “la literatura mantiene abierta la posibilidad de mirar críticamente nuestro tiempo y de imaginar otros futuros. Al reconocer Sala de máquinas, el Premio Xavier Villaurrutia celebra la audacia creativa de Alejandro Arteaga y reafirma el respaldo de las instituciones públicas a obras que renuevan nuestras letras”.

“Sala de máquinas” reúne veintiún ficciones construidas en torno a los avatares de otras tantas máquinas y tecnologías fantásticas, absurdas o descabelladas.

Entre los inventos que presenta la obra se encuentran una lupa electrónica que resuelve crímenes y misterios, una nave aerostática decimonónica para paisajistas, un bardo robot que gana un concurso de poesía, una cinta de caminata que ayuda al discernimiento y una ciudad autómata emplazada en el Amazonas.

Cada historia se aborda desde distintos ángulos, como los fundamentos técnicos de los aparatos, el contexto de su construcción o destrucción y las consecuencias de su uso. La narración recurre a diversas formas literarias, entre ellas la epístola, el informe, el artículo periodístico, el ensayo, el discurso y la hoja de venta.

Entre sus temas centrales se encuentran los conflictos que surgen cuando la tecnología sustituye al ser humano en tareas como la creación artística, así como la identidad voluntaria, los límites entre realidad y ficción y la exploración del subconsciente.

Sobre el significado de recibir el premio, Alejandro Arteaga expresó que “el prestigio de un premio literario lo constituyen las obras y los autores que lo han ganado. No existe un premio en México que, en ese sentido, pueda comparársele”.

El autor añadió que “para comprobarlo sólo basta revisar la lista de obras y autores que lo han obtenido, desde la llamada Generación de Medio Siglo hasta la actualidad: es impresionante. De José Revueltas a Octavio Paz, de Pedro Páramo a Terra Nostra, de Amparo Dávila a Inés Arredondo, de Augusto Monterroso a Rosario Castellanos, de Efraín Huerta a José Emilio Pacheco. Incluir una obra propia en ese universo resulta un privilegio”.

Alejandro Arteaga estudió Lengua y Literaturas Hispánicas en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y fue becario de la Fundación para las Letras Mexicanas de 2006 a 2008.

Ha publicado las novelas “Sick & McFarland. Una novela pretenciosa”, en coautoría con Alfonso Nava, y “Anfiteatro”, por las que obtuvo el Premio Latinoamericano de Primera Novela Sergio Galindo 2016 y el Premio Nacional de Novela Ignacio Manuel Altamirano 2018.

Con “Biblioteca mínima” obtuvo el Premio Bellas Artes de Minificción Edmundo Valadés 2019; con “Biblioteca portátil”, el Premio Nacional de Cuento Corto Eraclio Zepeda 2023; y con “Sala de máquinas”, el Premio Nacional de Cuento Agustín Yáñez 2024. Es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte.

Hasta el momento, la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) no ha hecho pública la fecha exacta para la ceremonia de entrega del galardón.