Reflexionan artistas emergentes sobre el confinamiento

Nelly Sánchez
15 mayo 2021

Artistas sinaloenses emergentes inauguran la colectiva ‘Mencionar lo dicho, callar lo obvio’, en la Galería de Arte Antonio López Sáenz

El confinamiento permitió a jóvenes sinaloenses reflexionar sobre el tiempo, los recursos, las relaciones, la salud, las emociones, y plasmarlo a través de su arte.

En la exposición ‘Mencionar lo dicho, callar lo obvio’, inaugurada el viernes en la Galería de Arte Antonio López Sáenz, nueve artistas emergentes que formaron parte del “Teoría y Producción”, de Almendro Residencia, lo hacen.

Ana Merino, Aracely Ríos, Aurora Acosta, Carlota Ávila, Carmen Torres, Christyan Morales, Diego Tello, Indra Yubel y Manuel Ibarra utilizan la pintura, la fotografía, la instalación y el dibujo para plasmar aquellas emociones surgidas durante los meses de confinamiento.

Al inaugurarla, Ling Sepúlveda, director de Almendro Residencia, comentó que la muestra es la conclusión del taller y agradeció a la GAALS por abrirles el espacio y a los jóvenes por creer y formar parte del mismo.

Carlota Ávila comentó que en Alma libre buscó plasmar un mapa, cosas que van más allá de los eventos, algo así como pensamientos, emociones, que para ella significan algo pero cada quien puede interpretar de manera diferente.

Ana Merino creó una instalación para cuestionarse sobre cómo es su apariencia.

“Exploré acerca de cómo me veo, cómo me percibo, cómo se ve mi cuerpo sin la mirada a partir del juicio, me desprendo mucho de esto a través de estas formas de representación, y es la explicación que día a día va evolucionando”.

Araceli Ríos compartió que en su instalación, creada con listones de colores enlazados de forma aleatoria, reflexiona en torno a la incertidumbre que generó la pandemia

“Mi pieza habla un poco de eso, sobre ese transcurrir, los vértices son los puntos de quiebre, donde las personas toman decisiones, donde hay encuentros, desencuentros y se enlazan en diferentes puntos y llegan a otro destino donde hay otros encuentros y desencuentros y es la forma de transcurrir de la vida cotidiana de cualquier persona”.

Manuel Ibarra, de Mazatlán, hizo el registro fotográfico de una instalación.

“Son testimonios, reflexiones sobre el momento que estamos pasando, el confinamiento, el tema de salud y mi pieza trata sobre eso, elijo comunidades, Mazatlán es un símbolo y con el plástico hago una relación de cómo nos sentimos”.

Aurora Acosta compartió que con su arte buscó crear un rastro sobre la desaparición de su padre, Joel Acosta.

“Es una búsqueda personal, se trata de crear un nuevo ente de lo que nos deja el cuerpo desaparecido, nos aferramos a eso que nos dejó la ausencia”.

Diego Tello creó la serie Sociedad cucarachense que tiene como antecedente la cuarentena , la nueva vida, y en ella hace una revisión del entorno, la casa, “donde nos quedamos”, pero también sobre las medidas de seguridad, higiene y la basura.

“A mí me interesa mucho trabajar la basura porque es un recurso inagotable, el arte regresó a una situación de precariedad y tiene que buscar estrategias para resolver, hacer nuevas búsquedas, resolver con lo que se tiene a la mano y en este caso la basura”, dijo.

“La suciedad tiene una cualidad y es que tiene información que permite tener un contenido simbólico y generar un cuestionamiento acerca del consumo y el uso que le damos”.

Indra Yubel experimentó con fotografía, la intervino con figuras, tras cuestionarse sobre esta nueva cotidianidad.

“Usualmente en mi obra abordo los sueños, cuestionando cómo a partir de esta nueva cotidianidad comenzamos a buscar anestesiarla para sobrellevarla de la mejor manera, cada obra es como un sueño diferente donde participan las personas del entorno, dando un nuevo giro a la realidad”.

Almendro es un espacio independiente en Culiacán que busca un monitoreo de la producción artística de la región, utilizando la producción de arte contemporáneo como herramienta para repensar el significado de una obra e incluso qué es ser un artista en el contexto actual.