Rinden homenaje a Ramón Camargo ‘El Lobito’
El Trío Azteca presentó al nuevo integrante del grupo, Lester Salomón, un joven y talentoso músico, alumno y gran amigo del Lobito y a quien él mismo designó como su sucesor
Un homenaje emotivo, cargado de cariño, admiración, respeto y tristeza por la ausencia del esposo, padre, amigo, artista, se rindió en honor a Ramón Camargo Chávez, “El Lobito”, requinto del Trío Azteca, durante una edición especial del programa “Tardes de Bolero” en el parquecito Eustaquio Buelna de la colonia Gabriel Leyva.
El Lobito reunió a agrupaciones y amigos que le cantaron sus boleros preferidos -especialmente de Los Panchos-, contaron anécdotas y acompañaron a los Azteca en la conmemoración de 36 años juntos: Cuarteto San Miguel, Trío Estrella, Los Chavos de Costa Rica, el internacional cantante Antonio de Jesús, Cuarteto Ventura, Trío Bernal, desde Navolato la Rondalla Tahue y el Trío Nocturnal.
Los grupos interpretaron bellas melodías como Sin ti, Amar y vivir, Quién será, Paloma blanca, Mucho corazón, Los dos, Si no estás conmigo, Contigo, Que seas feliz, Como han pasado los años, Caminemos, Como un rayito de luna, Canción del alma. Que el público asistente y asiduo al programa aplaudió y bailó durante toda la tarde noche, recordando al músico que partió.
El director de Cultura Culiacán, Adolfo Plata Guzmán, entregó a la familia de Ramón Camargo “El Lobito” un reconocimiento a esos 36 años entregados con el corazón y el alma a la música; por la comunidad de músicos que nutrió no solamente con sus enseñanzas, también con su pasión, su alegría, compañerismo y amistad. Y otro para el Trío Azteca por cumplir el 36 aniversario de su fundación.
La noche, el homenaje, la despedida, concluyó con las interpretaciones que el Trío Azteca brindó y la presentación del nuevo integrante del grupo, Lester Salomón, un joven y talentoso músico, alumno y gran amigo del Lobito y a quien él mismo designó como su sucesor.
Iniciaron cantando una composición de Ramón, “La decepción del lobo”. Al final, la familia de Ramón, su esposa Conchita y sus hijos Jazmín, Victoria y Diego, subieron al kiosco para obsequiarle a Lester Salomón el requinto del Lobito.
Emocionados hasta las lágrimas, se abrazaron con cariño: “Mi papá hubiera querido que tú lo tuvieras, le daría mucho gusto”.
Una tarde y noche de emociones se vivió en “Tardes de Bolero”, un programa del Instituto Municipal de Cultura Culiacán que desde hace 25años ha generado una comunidad de culiacanenses unidos porque comparten la música y el baile, los boleros, la fraternidad y la amistad.