‘Ron, Tabaco y Café’ rinde homenaje al fotógrafo Roberto Bernal en Culiacán

Nelly Sánchez
19 octubre 2026

A diez años de su partida, Lie Bernal, su hija, reúne alrededor de 100 fotografías, objetos personales y materiales de archivo que recorren la trayectoria del artista sinaloense; la muestra se inauguró en la Galería Álvaro Blancarte como parte del Festival Cultural Sinaloa

Fotografías de viajes, de cuando andaba de “pata de perro”, por festivales, encuentros culturales en México y otros países, imágenes que tomó de espectáculos de danza, teatro y música, así como objetos personales que acompañaron su vida cotidiana, conforman Ron, Tabaco y Café, una exposición dedicada a la memoria del fotógrafo Roberto Bernal, a diez años de su partida.

Ideada por una de sus hijas, Lie Bernal, la muestra reúne alrededor de 100 fotografías impresas, hechas desde su mirada, en su tiempo y en su historia. Además de un mural integrado por entre 150 y 200 imágenes en pequeño formato de sus viajes, así como negativos, discos y objetos personales del autor, permiten recorrer distintas etapas de su trayectoria artística, hasta su fallecimiento, en 2016.

La exposición se inauguró en la Galería Álvaro Blancarte del Instituto Sinaloense de Cultura, como parte del Festival Cultural Sinaloa 2026, acudieron sus tres hijas: Lie, Carolina y Roberta, así como amigos, la comunidad artística y cultural y público en general.

Fotografías, objetos y memoria

La idea de esta exposición, dice en la bienvenida a los espectadores, es mostrar al artista detrás de la lente, así como un pequeño repertorio de sus obras y material de trabajo, con el fin de revivir su historia, pero sobre todo inspirar a creadores en la actualidad.

“Estas fotografías no han sido intervenidas ni reinterpretadas. Permanecen justo como él las dejó: honestas, silenciosas, suficientes y permanentes.

El recorrido inicia con imágenes del primer homenaje póstumo que recibió Roberto Bernal en 2016, organizado por sus amigos tras su fallecimiento, en el Teatro Óscar Liera. Fotos de la Compañía de Danza Contemporánea, de la Compañía de Danza Rozano Croxato, de Chile, la Escuela de Ballet Chepina Guerra, imágenes de Caballería Rusticana en Imala, Misa Criolla y Ensayos de la Misa Criolla.

Posteriormente, se presentan fotografías vinculadas con el Taller de Ópera de Sinaloa y la Orquesta Sinfónica Sinaloa de las Artes, y un mural de Danza Viva.

En la siguiente sala, las fotos muestran diversos momentos de la Compañía Folclórica Sinaloense, en el marco de su aniversario número 20.

En el centro de la exposición se encuentran cuatro fotografías de Conversaciones con Heródoto, proyecto que abordaba temas como el narcotráfico, la violencia y el erotismo, y cuya exhibición prevista en 2007 en la Galería de Arte Frida Kahlo de la Universidad Autónoma de Sinaloa fue cancelada por motivos institucionales.

Al respecto, durante la inauguración, Juan Avilés Ochoa, director del Instituto Sinaloense de Cultura, recordó la cancelación de aquella exposición y reconoció la relevancia del trabajo de Roberto Bernal, quien tuvo exposiciones en Centroamérica, Sudamérica y España.

Avilés Ochoa señaló que la decisión de no abrir aquella muestra estuvo relacionada con motivos institucionales y con la falta de condiciones adecuadas para su montaje. También recordó que el fotógrafo desarrolló proyectos editoriales y documentales relacionados con la vida cultural, la música y la danza.

“Roberto Bernal fue, es, sigue siendo un fotógrafo destacado”, expresó el director del Isic al destacar la importancia de recuperar su obra y rendir homenaje a su trayectoria.

Una de las secciones más emotivas, es un muro de fotografías que forman la palabra Ron y muestran a Roberto Bernal en su faceta de “pata de perro”. Están amigos, familia, sus hijas, sus viajes.

Lie explicó que “es un reflejo de lo que él hacía en todos sus viajes”, tomadas durante sus visitas a países como Argentina, El Salvador, Honduras y Colombia, así como de su estancia en España, donde fue becario.

“Esas fotografías que se tomaba allá, las imprimía aquí y las ponía en álbumes que llevaba a mi abuelita, su mamá, en ellas anotaba los lugares y las fechas de sus recorridos, se los regalaba y siempre le ponía Pata de perro”.

La muestra también incorpora objetos que dan cuenta de la personalidad y las rutinas del fotógrafo. Entre ellos se encuentran una playera con la palabra “Ron”, que utilizó durante sus últimos días; una cangurera que lo acompañó durante aproximadamente dos décadas; una pashmina, un collar con una tortuga, lentes de sol, un encendedor, un reloj y credenciales relacionadas con su trabajo.

Además, en otro espacio de la sala, aparecen también latas de atún que utilizaba como ceniceros, en referencia a sus hábitos cotidianos y a las largas noches que dedicaba a escribir, leer, editar y trabajar en sus proyectos artísticos.

Roberto Bernal inició fue también fotorreportero en el periódico Noroeste y posteriormente orientó parte de su trabajo hacia la fotografía cultural y documental. Su producción abarcó distintas disciplinas y escenarios, con imágenes que registraron expresiones artísticas y acontecimientos de la vida cultural.

La exposición permanecerá abierta durante el Festival Cultural Sinaloa 2026, hasta finales de octubre.