Se convierte el Centro Histórico en un espacio vivo de lectura con Sendero del Cuerpo

Carlos Robles
14 noviembre 2025

Poco más de 30 mujeres escritoras de distintas partes de la república las que se sumaron a participar en este recorrido

La prosa y el arte literario tomó las calles del Centro Histórico de Mazatlán este jueves con el recorrido ‘Sendero del Cuerpo’, una propuesta distinta y cargada de simbolismo, como parte de las actividades del Quinto Encuentro de Escritoras y Lectoras Sinaloenses.

Fueron poco más de 30 mujeres escritoras de distintas partes de la república las que se sumaron a participar en este recorrido, caminando entre música, lectura en voz alta y un ambiente de algarabía, quienes se encontraron en cada ventanal del trayecto, fragmentos impresos de cuentos y poemas creados por ellas mismas.

Una especie de galería pública fue el que se formó entre las calles del Centro Histórico, debido a la colocación estratégica de los pendones a lo largo de este trayecto, donde la palabra escrita se volvió protagonista, permitiendo que la literatura se integre a la vida cotidiana, sin protocolos o barreras, bajo el tenue sol de la tarde y el tranquilo movimiento de las calles.

Silvia Michel, parte del comité organizador y acompañante del grupo de escritoras, describió esta experiencia como una llena de emotividad, explicando que el recorrido consistió en la lectura de textos que se convirtió en una vivencia compartida que giró en torno al cuerpo, tema rector del encuentro.

“Fue un momento muy emotivo y fresco, porque cada texto nace de experiencias personales en torno al cuerpo. Exponer estos fragmentos en la vía pública es una forma de abrirnos, con la convicción de que la palabra pueda generar amor, humanidad y un cambio de pensamiento”, dijo.

La también escritora, comentó que cada obra expuesta refleja un tramo de la historia personal de quien la escribió, siendo esta un sentimiento, una memoria o una reflexión íntima, la cual, al ser colocada en vía pública, adquiere un nuevo sentido.

Para Michel, esta apertura simboliza la confianza en la palabra y en la posibilidad de que la literatura moviliza emociones y pensamientos en quienes la encuentran de manera inesperada.

Asimismo, reconoció que esta dinámica causó cierto nerviosismo en las participantes al ser una escena poco habitual, pero el ambiente fue tomando forma rápidamente con la música que acompañó el paso del grupo y las risas que disiparon la tensión inicial y la lectura colectiva se volvió un ejercicio natural que permitió a las escritoras expresarse con libertad.

“Resulta inusual sacar un texto del libro, colgarlo en la calle y leerlo en voz alta, pero finalmente se convirtió en un ejercicio muy valioso. A lo largo del día vimos a muchas personas detenidas frente a los pendones, leyendo, eso confirma que estamos creando un verdadero vínculo con la lectura”, declaró.

La respuesta del público fortaleció el propósito central del encuentro, pues personas de todas las edades se acercaron a los pendones para leerlos con detenimiento, por lo que estas pequeñas interacciones son muestra de cómo las iniciativas literarias pueden integrarse en la vida cultural de la ciudad de forma sencilla.

Finalmente, Silvia Michel señaló que, durante esta edición, se llevó a la literatura a caminar junto a quienes la escribieron, ocupando fachadas, ventanas y calles con sensibilidad y frescura, dejando a este Quinto Encuentro de Escritoras y Lectoras Sinaloenses, como un espacio que apuesta por promover una cultura literaria accesible que permita encontrar formas de acercar a la lectura a la comunidad.