Tema de hoy

José Ramón Díaz Fonseca
06 noviembre 2015

"El verdadero hogar."

Un hogar cristiano es una casa impregnada de amor, de cuatro paredes unidas con una pasta mágica, cuyos ingredientes son lágrimas y risas, penas y felicidades; esperanzas y sueños.
Se requieren muchas cosas para formar un hogar verdadero: un sótano reflejo con el pasado... recámaras atiborradas con el presente, y especialmente niños impregnados con la esperanza del futuro.
Un hogar se construye con ladrillos, mezcla de arena y cal, así como de madera, clavos, varilla y concreto.
Sin embargo, los ingredientes más indispensables que se requieren para el mantenimiento de dicho hogar deben ser: devoción y amor, así como generosidad, respeto, cortesía y valor.
Cuántas veces hemos podido observar casas enormes que, hablando espiritualmente, están vacías, y en cambio, aquellas de construcción más sencilla y pequeñas, están por así decirlo, palpitando de felicidad.
Ojalá, en todos los hogares, se practique y se viva la hospitalidad, que quien llegue a nuestro hogar sea bien recibido, que sea como la prolongación de los brazos de Cristo, siempre abiertos para estrechar con amor.
Y que al reinar en el hogar el amor, habrá un respeto divino entre todas y para todas las personas.