Teófilo Noris Cibrián

Presbítero Amador Campos Serrano
02 junio 2026

Inspiradas en los principios de la tragedia de la Revolución Francesa, cuyas tendencias sobre un reposicionamiento de las clases burguesas habían empezado a permear el pensamiento de sus personajes en la nueva nación que adoptaría el nombre de estados Unidos de América, hasta alcanzar la independencia del dominio europeo, pero arrastrando el ideal de una expansión imperialista, germinada en el mismo lugar de ultramar donde fue su origen.

En la nueva nación de México, que había alcanzado su independencia en 1821, estas ideas eran una tentación y quienes las adoptaron empezaron a autodenominarse liberales, pero no llegaron a alcanzar la profundidad de visión de sus vecinos del norte. Finalmente, la falta de una concepción unitaria de nación afectó la integridad del territorio mexicano siendo presa de la voracidad de los vecinos del norte.

Con variados pretextos la americanizada colonia inglesa llevo a cabo su codicia de dominar el territorio mexicano, hacia donde fue expandiendo su dominio favorecidos por lo desacuerdos y a la faltas de infraestructura, ocasionada por su separación de la corona española y alimentada por la desorganización y por las luchas internas a causa de las ideas traídas de otros lados.

Lograda la independencia de Texas por medio de un proceso ilegal, la pretensión se extendió a la adjudicación de Alta California y de Nuevo México elaborando un pretexto para invadir México, llevando a cabo sus exigencias, así llegan hasta el mismo corazón de la republica con su ejército invasor.

En la memorable batalla del Castillo de Chapultepec tuvo lugar la resistencia registrada como uno de los más auténticos actos de heroísmo en los anales de la confusa historia mexicana, protagonizada por un contingente de soldados comandados por el general Monterde y en donde participaron varios cadetes se la academia militar registrado como la batalla de los “Niños Héroes”.

Participante de este acto bélico, acaecido el 13 de septiembre de, el cadete Teófilo Noris Cibrián, cuando tenía 18 años de edad, y portaba el grado de sargento de la segunda compañía de cadetes. El mismo describió los hechos al general Genaro Estrada Félix a inicios del siglo pasado.

Ese día, narra Teófilo Noris cerca de 50 cadetes organizaron la resistencia, dando origen a la legendaria batalla, donde además se encontraba Miguel Miramón, fusilado por el gobierno juarista junto a Maximiliano, a la caída del segundo imperio.

Después de una férrea resistencia se les agotaron las municiones y los defensores fueron encarcelados como prisioneros de guerra en uno de los hechos más heroicos de nuestra historia.

Teófilo Noris era originario de El Rosario, Sinaloa, sus padres eran Joaquín Noris, también militar y su madre Victoriana Cibrián y nació el 9 de enero de 1829.

Después de la batalla fue encarcelado, para ser más tarde liberado. Continúo sirviendo al ejército mexicano durante 15 años y falleció el 20 de agosto de 1909.