Trasciende la OSSLA con su sinfonía
"La OSSLA, un proyecto de mi vida, de dar y llenar un vacío que existía hace 15 años en el estado: Gordon Campbell"
El amor por la buena música, la pasión por despertar el interés de los grandes autores clásicos, el disfrute de los sonidos en vivo y la misión de llenar un vacío que existía en el estado, han sido la base del proyecto que Gordon Campbell planteó hace más de 15 años y que hoy en día ha hecho posible a través de la Orquesta Sinfónica Sinaloa de las Artes.
“La relación ha sido musical personal con los músicos, como un proyecto de mi vida, de dar o llenar un vacío que creo sinceramente existía hace 15 años antes aquí en el estado, y me siento muy feliz de que me hayan dado la oportunidad en estos 15 años de llenar estos huecos”.
Es por eso que hoy en día el maestro celebra la formación de esta comunidad musical que inició con 26 músicos y que hoy integra a 65, dando vida a la ciudad y al estado de Sinaloa.
“La OSSLA ha sido una semilla de la que ya ha brotado un árbol con muchas ramas y entre esas ramas, la educación, la buena voluntad, aumento de cultura y sobre todo nuestro público que se sienta, que viene a recibir una educación musical, una mejor información de lo que es la música”, destaca.
“Despertando el interés para la buena música, que reconozco que es difícil si (el público) está en sus casas escuchando música de banda, hip hop, rock todo el tiempo, lo poco que debe incentivar a escuchar una orquesta sinfónica, siento que es importante, es interesante”.
Gran parte de esta labor además, dice, es mostrarle y trasmitirle a la gente la maravilla de la música en vivo, lo que un disco no hará, como una manera de decirle que el amante del arte se plasma cuando hay gente tocando y gente escuchando, un círculo que siempre se debe mantener.
En estos años, comparte, ha habido inconvenientes, pero han sido más las satisfacciones, sobre todo el reconocimiento a su calidad musical a nivel nacional e internacional, incluso de sus músicos como solistas.
Destaca de estos primeros 15, el trabajo de sus músicos, extranjeros en su mayoría, quienes han adoptado a Sinaloa como su casa, y otros más que ahora son ex integrantes con una brillante trayectoria en la que siguen destacando como maestros en diferentes partes del estado y el país.
Luego de haber dirigido otras orquestas, lo que dirigir a esta orquesta ha representado
Inicia su historia
A través de negociaciones de casi un año, en julio de 2000 se habló de la posibilidad de crear esta orquesta con la presencia de Campbell que en aquel entonces dirigía a la orquesta de Aguascalientes, que había sido invitada al Festival Cultural, donde con el apoyo en en Mazatlán a través del maestro Enrique Patrón de Rueda, conoció al Gobernador Juan Millán y al director de cultura entonces, Ronaldo González.
“Presenté un proyecto en diciembre de 2000 y me dijeron que era demasiado grande y caro, y sí, porque yo estaba presentando un presupuesto para lo que hubiera costado la OSSLA actualmente, y me propusieron empezar con 26 con la posibilidad de poco a poco ir creciendo y por suerte el primer aumento fue en 2003, donde ya eran 36 y de esa cantidad en 2004 pasaron a 62.
Actualmente son 65 los miembros, entre los que permanecen cinco fundadores, todos extranjeros: Vachislan Rynkevich, violín; Valentín Nestorov, viola; Plamen Petkov, oboe; Mikail Magafev, contrabajo, y Aigul Kulova, piano.
“Yo creo que uno de los orgullos es la cantidad de gente que ha llegado y se ha quedado a formar sus familias, algunos de muy lejos, donde sus hijos han crecido, y que probablemente será la nueva generación de músicos”.
-El rumbo que ha tomado en estos años, ¿ha sido el esperado?
“A mi propia filosofía de la vida, la felicidad es poder aceptar lo que es, y la infelicidad es no poder aceptar lo que es, en la actualidad hay muchas cosas por hacer y de varias de estas cosas las he intentado en varios momentos”.
Quizá mi proyecto más importante que no se ha realizado es tener a la OSSLA declarada como una entidad propia y no sólo como un proyecto del estado, que sea declarado patrimonio cultural, que lo es pero es necesario que lo sea formalmente”.
Explica que la OSSLA fiscalmente no existe, es un proyecto dentro del Isic, que existe a través de la aportación que el Gobierno da la Isic, por lo que lograr este reconocimiento es es una de las metas por lograr que el maestro se ha propuesto.
“Sin embargo, vamos a Bellas Artes, a celebrar nuestros 15 años con dignidad, pero siento que ya es tiempo de que legalmente exista, esto implica muchos cambios”.
Los apoyos, dice, sin duda, son totalmente del gobierno, ¡y claro!, de que la gente venga al teatro.
- ¿Cree que cambie en algo con el gobierno entrante?
-Siempre hay cambios, digamos, en el sexenio anterior pudimos viajar por todo el estado, uno de los orgullos fue estar en 18 municipios, lo que duró un par de años, obviamente implicaba una infraestructura muy grande, en aquel momento había la voluntad y la manera de hacerlo, sin embargo en este sexenio no existía este enfoque, pero ya hay siete orquestas juveniles en todas partes del estado.
“Yo pienso que parte de ir yendo por todas partes del estado animaba a los directivos, confiando que los miembros de la OSSLA nutrirían este movimiento, que ya son como mil niños con instrumentos, un programa social musical, con el propósito de enriquecer la vida de éstos”.
Por cada niño, resalta, son siente u ocho personas apoyando a este niño, y entonces esto en los siguientes 10 o 15 años, tiene que haber un cambio social cultural.
Momentos célebres
Son muchos los momentos célebres, que en su mayoría el maestro recuerda con alegría, como lo fue el primer embotellamiento que causó la OSSLA en Imala, donde reunió frente a la Iglesia a alrededor de 5 mil almas para disfrutar la ópera Caballería Rusticana, al igual que un concierto en Los Mochis con esta misma ópera.
En Villa Unión, otro memorable fue con una producción especial con música de Los Beatles, donde también rompieron récord de audiencia.
“Han pasado cosas increíbles, aquí se siente la calidez del público; hay de memorias muy buenas, como el tocar a la orilla de la playa en Mazatlán, en Olas Altas junto a El Recodo ante más de 10 mil personas, declarado por los críticos como el concierto del año en 2007”.
Uno más de los memorables, son los ensayos y espectáculos pasados al lado de su amigo José Ángel Espinoza “Ferrusquilla”, disfrutando tanto él como los músicos de su sencillez y bien humor, siempre imitándolo con su acento extranjero.
“El tiempo que compartimos juntos, ha sido una parte muy y enriquecedora en mi vida espiritual y musical, el haberlo tenido de cerca y de que él también me haya considerado su amigo”, expresó.
Asume con alegría la interacción con banda sinaloense
La Interacción con los sonidos de la banda sinaloense ha sido un parte aguas para el maestro, donde tanto él como el público la ha recibido muy bien.
“Para poder hacer Bach, Beethoven y Brahms, también la música regional que abra la posibilidad de que la gente se entere de que hay una orquesta y que a través de estos conciertos, la idea es incentivarlos a entrar al teatro”.
La primera intervención con una banda fue al lado de Los Hermanos Rubio, de Mocorito, en un concierto en el Teatro Pablo de Villavicencio.
“Fue un momento maravilloso, siento que el público se fusionó, que realmente aprendió a querer a la orquesta.
En ese aspecto ha sido una manera de llegar ver cómo hacer llegar a la gente nuestra música”.
“Y seguimos en esta forma, ya que pronto también vamos a Los Ángeles, con La Original Banda El Limón, el 16 de octubre, con quienes ya tienen experiencia tocando como lo han hecho en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México, como dentro del Festival Cultural, al igual que en El Cervantino.
“Les hemos agarrado cariño”.
Repertorio por recorrer
Uno de los grandes faltante en el repertorio es el Réquiem de Verdi, un concierto de los grandes a decir del maestro, así como una obra que requiere de más fuerzas instrumentales que es La Sinfonía de Resurrección, de Gustav Mahler.
“Me gustaría, que siento que se quedó un poco a lado, me gustaría enfocar en las óperas escritas en español, de autores mexicanos, que siento que son tan buenos que valdría la pena que el público conociera”.
Faltaría también abarcar más en el repertorio post romántico, que son los compositores que no se han abarcado por falta de músicos extras.
“Me gustaría volver a hacer conciertos didácticos con todos los miembros de la orquesta completa y música de cámara más cosas.
Están por llegar instrumentos que funcionen en la intemperie, lo que evitará que los músicos arriesguen los suyos.
Sus obras dedicadas y directores
La orquesta ha despertado la inspiración de diversos músicos, tal es el caso del compositor sinaloense Aldo Rodríguez.
Entre los directores invitados destaca a Enrique Patrón de Rueda, Sylvain Gastam, Andrés Cárdenas y Efraín Guigui, entre muchos otros.
Celebrarán en Bellas Artes
Mención aparte merece el debut en el Palacio de Bellas Artes en 2004, ciclo que piensan cerrar en diciembre 4 próximo recordando la pieza llamada Cuadros de una exposición, de Mussorgsky - Ravel, que presentaron en aquella ocasión, al que incluirán un homenaje a José Ángel Espinoza “Ferrusquilla”, para lo que invitaron a dos artistas sinaloenses, el tenor Carlos Osuna, a quien destacó ya tiene contrato con la ópera de Viena y actualmente está en Japón, y Armando Piña, que acaba de participar en un festival de Salzburgo.
En este programa que será la tercera presentación en este gran escenario, además incluirá la pieza que estrenaron en el Festival Internacional Cervantino en 2012, Abanicos, de Samuel Zyman.
FECHA DEBUT
La primera presentación de la OSSLA fue el 2 de octubre de 2001, dentro del Festival Cultural.
DE CELEBRACIÓN
La orquesta estará en varios escenarios celebrando estos 15 años, entre ellos:
*Este jueves y viernes a las 20:00 horas, en el Teatro Pablo de Villavicencio, como parte de su Temporada de Otoño, el espectáculo Juan Gabriel Sinfónico. Boletos en taquilla:
planta baja: $330, mezannine, 230, planta alta, 180 pesos.
*En Los Ángeles, con La Original Banda El Limón, el 16 de octubre.
*En la Ciudad de México, en el Palacio de Bellas Artes el 4 de diciembre.