VÉRTIGO: 'Plaza de la Soledad'

Ernesto Diezmartínez Guzmán
09 agosto 2017

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Con la novedad que la cartelera cinematográfica culichi volvió a su estado natural. Es decir, volvió a apestar. De cualquier manera, ahí está el servicio de streaming que no se raja si usted quiere ver algo que no sean emojis en pantalla grande.

Por ejemplo, en Cinepolis Klic (www.cinepolisklic.com) ya está disponible Plaza de la Soledad (México-Holanda, 2016), notable documental mexicano de Maya Goded que se estrenó en la Ciudad de México en mayo de este mismo año pero que, seguramente, no se exhibirá en esta ciudad. Es decir, si usted quiere revisar esta cinta, no hay otra forma de hacerlo -por lo menos en Culiacán- que a través de este sitio.

A decir verdad, este proyecto no inició el año pasado como documental sino en el 2006 y como un libro homónimo de fotos en blanco y negro centrado en el ethos de un grupo de prostitutas de La Merced, barrio céntrico chilango si los hay. Una década después, la multipremiada fotógrafa volvió al mismo tema, a los mismos personajes, al mismo barrio, pero ahora con una cámara de cine en la mano.

Así pues, Plaza de la Soledad, ópera prima de la fotógrafa convertida en cineasta, es un documental centrado en cuatro viejas prostitutas de La Merced –Lety, Raquel, Esther y la más cercana a la directora, Carmen- que comparten con el ojo de la cámara sus sueños, cuitas, esperanzas, fracasos y pasiones.

La mirada de Goded no delata ninguna fascinación por la sordidez ni, mucho menos, una ofensiva condescendencia perdonavidas. Alejada tanto del jodidismo como de la explotación, la cineasta mira de frente a estas cuatro mujeres que, aun en la condición en la que (sobre)viven aún puede imaginar algo mejor.

Goded no idealiza tampoco la miseria ni la propia profesión, inevitablemente envilecida. Su mirada es empática, en el mejor sentido del término y, a través de ella, tenemos una idea no solo de quiénes son esas mujeres, sino qué sienten.

Conocemos cómo iniciaron en el trabajo, cómo salieron huyendo de sus pueblos por violaciones y abusos, cómo son capaces de la más conmovedora solidaridad (Carmen con la adolescente embarazada Lupita), cómo se levantan de un rompimiento amoroso (Carmen y su marido Carlos), cómo sueñan con un nuevo inicio (Lety con su bolero Fermín).

Al inicio, alguna de ellas dice ¿orgullosa?: “vivo de mis nalgas”. Puede ser, pero queda claro que no piensan con ellas ni, mucho menos, sienten con ellas.

Comentarios: en la página web ernestodiezmartinez.com, en la cuenta de twitter @Diezmartinez y en el correo electrónico ernesto.diezmartinez@gmail.com

Foto: Tomada de filmaffinity.com