Viaja José Carlos Zazueta al fondo del mar con ‘Rafa’
El libro ‘Rafa y su maravilloso viaje submarino’ se presentará el viernes 6 de febrero, a las 17:30 horas, en El Colegio de Sinaloa, con la participación del personaje principal de esta historia, Rafael García O’Farril
Escribir cuentos para niños ha sido para el antropólogo José Carlos Zazueta una experiencia que le ha permitido fomentar la lectura, interactuar con la forma de pensar y percibir el mundo de los pequeños, dejarles enseñanzas y ayudar a causas humanitarias.
“Rafa y su maravilloso viaje submarino” es el tercer libro que publica y en el que invita a los pequeños lectores a conocer las profundidades del mar, las especies, a través de un recorrido y se presentará el viernes 6 de febrero, a las 17:30 horas, en El Colegio de Sinaloa, con la participación del personaje principal de esta historia, Rafael García O’Farril.
Cuando se jubiló, en 2023, decidió escribir cuentos, el primero que publicó fue Romina y la nube gruñona, el segundo Cuco, el cangrejo más raro del mundo y ahora Rafa y su maravilloso viaje submarino.
“Quizás el factor en común que tienen los textos que yo he publicado hasta ahora es que trato siempre de hacer un aporte en científico para que los niños se queden con algo. Que no sea solamente una historia que transcurre sobre los hechos y un final feliz, sino que al final después de que lean el libro les queda algún conocimiento”, reflexiona.
“En el libro de Romina hay conocimientos que el niño se queda sobre geografía y clima, en el del Cangrejo tiene que ver con ecosistemas y con la conducta animal y en este caso, es un recorrido que se hace por las profundidades del mar”.
Rafa es un niño que tiene como hobby la pesca, pero no pesca para comer, sino para conocer los peces. Un día logra atrapar a un pez remo, y éste a cambio de su libertad, le ofrece llevarlo al fondo del mar, a un lugar donde él nunca podría ir sin su guía.
“Al hacer el trato, el pez le crea una burbuja para que pueda sumergirse y respirar y así inicia el recorrido, encuentra un calamar que le explica las diferencias con el pulpo y por qué parecen iguales. Luego le presenta a otros animales, como un pez diablo que normalmente está de los mil metros hacia abajo, pero que había subido porque quizás estaba enfermo”, compartió.
“Conoce también al pez duende, el pez transparente, el pez trípode y llega un momento en que el pez remo le dice, “No, ya se te está acabando el tiempo, hay que regresar.”, comparte el autor.
El viaje sigue y conoce a las a las sepias, que le explican cómo es que se comportan y al final llega la tortuga para llevarlo de nuevo hacia la superficie
“Y resulta que es una tortuga que lo conoce y el niño le dice, “¿cómo sabes que me llamo Rafael?” Entonces la tortuga le explica que cuando él era niño y tenía 2 años le regalaron una tortuga que él cuidó hasta los 8 y luego la liberó, y que desde entonces vive en el mar y ahora lo llevará de regreso a su arca”.
Pero el cuento no termina ahí, Zazueta hace al final un repaso con todos los peces que conocieron durante el trayecto, con una descripción breve de cada uno de ellos: el remo, las medusas, el calamar gigante, el pez trompo amarillo, la langosta, el pez diablo, el pez trípode, el tiburón duende y el pez transparente.
Y es que, además de antropólogo e historiador, Zazueta Manjarrez es biólogo y en este libro, suma su pasión por la literatura y la biología.
“Mi proyecto fundamental es incentivar a los niños para que se acerquen a la literatura infantil. No quiere decir que dejen los videojuegos, las tabletas ni el celular, pero hay tiempo también para que lean literatura. Y los niños cuando tienen este estímulo sí sí sí lo hacen”, aseguró el escritor.
“El segundo objetivo tiene que ver más con la interacción que yo quiero tener con los niños, después de cada presentación yo les hago ese tipo de preguntas, qué te gusta del libro, si tú fueras el escritor, ¿qué personaje agregarías o cuál o cuál de estos personajes quitarías o eh cambiarías, qué otro escenario pondrías?.
Además de estos propósitos, lo que genera la venta de libros, una parte se va para pagar la edición del siguiente libro, y la otra directamente a UNICEF.
“Alguna vez un amigo me dijo, “Bueno, espera ¿Por qué no haces la donación directamente?” O sea, todo lo que inviertes en producir un libro y el tiempo que te lleva llegar a las escuelas y ¿Por qué no lo donas directamente?” Si lo hiciera así, no tendría el contacto con los lectores ni tendría la oportunidad de recaudar mayores fondos de esa forma.
Actualmente tiene varios escritos que antes de ser publicados, los da a leer a niños para conocer su opinión.
“Si sus comentarios son pertinentes, si veo que tienen razón, hago ajustes. En el del Cangrejo desde la primera página los niños dijeron ‘Bueno, ¿y por qué este cangrejo vive solo? ¿Dónde están los padres?’ Se me ocurrió que un día los padres salieron al mar a buscar alimento para el cangrejo y que un tiburón se los comió, pero la ilustradora me dijo ‘No hagas eso. Déjalos que ellos encuentren la respuesta’. Y cuando hago las presentaciones, interactuando, escucho sus respuestas, es una manera de entrar en un juego, en una interacción más productiva”.
Esa dinámica la tomó siguiendo el ejemplo del premio Strega en Italia, que es un premio para literatura infantil muy importante, hace que los niños seleccionen los cuentos ganadores.
“Yo nunca, he sometido mis textos a esos especialistas. No me interesa, porque su perspectiva es la del adulto y la del adulto que busca la corrección ortográfica y la pertinencia literaria y una serie de cosas, que los niños no. El niño está con una fantasía que nosotros ya no tenemos y que yo voy conociendo a medida que voy sacando libros e interactuando con ellos”.
El premio hace una convocatoria anual, llegan muchísimos cuentos para concurso y sí hay especialistas que hacen una preselección, pero al final se quedan con 20 cuentos y que mandan a diferentes escuelas de diferentes regiones. Y son los niños quienes los leen y escogen los tres finalistas y la editorial los premia.
El destino final de los libros es la lectura de un niño. Y la literatura infantil, considera, tiene mayor ventaja porque es un producto que se vende fácil porque es para niños, lo compran las mamás, el padrino, la madrina, el tío, el abuelo, el hermano.
Cuando José Carlos Zazueta se jubiló, decidió dedicarse a la literatura infantil porque llegó a la conclusión de que es el género literario que debería de ser más fomentado y apoyado por las autoridades educativas.
Y son los colegios privados donde ha encontrado espacios porque tienen programas de lectura, algunos de más larga data, que otros.
Entre sus proyectos más próximos, planea hacer una convocatoria en la que los niños que están escribiendo o quieran escribir puedan hacerlo y publicar. Los lectores van a ser los mismos niños, de una escuela y de otra, para elegir los 10 ó 15 mejores cuentos y publicar una antología.
Otros es publicar un cuento para niños con ilustraciones en grafito, solo lápiz, blanco y negro. Y otro es un libro en un álbum ilustrado para niños y niñas más grandes, porque tiene una trama mucho más complicada.
Rafa y su maravilloso viaje submarino se presentará el viernes 6 de febrero, a las 17:30 horas, en El Colegio de Sinaloa, con la participación del personaje principal de esta historia, Rafael García O’Farril.