Es Manuel Capetillo un devoto de la oración
"Ofrece plática ante cientos de personas en el ICO"
MAZATLÁN._ Como un devoto de la oración del Rosario se declaró Manuel Capetillo, el actor que durante algunos año trabajó para Televisa y que ahora dedica parte de su tiempo a ofrecer pláticas sobre fe católica.
Cientos de personas se congregaron en el Estadio del ICO alrededor de Capetillo, que bajo una gran imagen de la Virgen de Guadalupe y echando mano de su capacidad histriónica, expuso con vehemencia su fe en la madre de Dios.
Dijo que en 1994 fue a Medjugorje, el lugar de Bosnia en el que supuestamente se apareció la Virgen. Cuando regresó a ese lugar, en 1995 y se presentó frente a María Pavlovi, una de las videntes que dice haber visto a la Madre de Dios, cambió su vida.
"Nos dijo: qué hacen aquí mexicanos, aquí se aparece la Virgen, pero en México vive la Virgen de Guadalupe".
Habló de las familias, de las preocupaciones de los padres por sus hijos, que son la fuerza que los hacen no desfallecer y confiar en ellos.
"Vivimos en un mundo desordenado, vamos a rezar el Rosario para que María Santísima interceda por nosotros ante Dios, a través de nuestras oraciones tenemos que despertar y tomar la cruz y abrazarla".
Capetillo guió con su voz la oración que fue repetida por las voces que hicieron eco de los misterios, Padres Nuestros, las Aves Marías, las jaculatorios, alabanzas y peticiones a la Virgen que le den paz al espíritu de quienes tienen fe y lo rezan.
Dijo que abandonó las peliculas y los contratos con las televisoras para ir a las comunidades a divulgar la devoción por el Rosario y la palabra de Dios.
"El poder que ha dado a mi vida el Santo Rosario ha sido impresionante, ha llenado todas mis necesidades espirituales, no me falta nada para vivir, el Rosario mueve montañas, nos ayuda a tener la paz interior para resolver los problemas que aquejan a nuestras familias".
DEDICADO A DIOS
El actor dijo que abandonó las peliculas y los contratos con las televisoras para ir a las comunidades a divulgar la devoción por el Rosario y la palabra de Dios.