Habla Eiza González sobre sus problemas de trastornos alimenticios

Noroeste Redacción
27 febrero 2026

A través de sus redes sociales, la actriz compartió todo el proceso que ella enfrentó buscando la validación y aprobación de los demás, mostrándose solidaria con todas esas personas que aún luchan contra un trastorno

Eiza González se sinceró a través de sus redes sociales y recordó los problemas alimentarios que atravesó durante dos épocas complejas de su vida.

La actriz indicó que abrirse y contar lo que enfrentó le parece importante para incentivar a otras personas que, como le sucedió a ella, se ven afectadas por la presión social y el deseo de aprobación y validación de los demás.

En Estados Unidos, del 23 de febrero al 1 de marzo, se celebra la Semana Nacional de Concientización sobre los Trastornos Alimentarios, periodo en el que la Oficina para la Salud de la Mujer busca reducir el estigma y asistir a aquellas personas que requieran ayuda especializada para regular sus conductas y regímenes de alimentación.

La mexicana Eiza González generó gran resonancia, pues se trata de la primera vez que la actriz aborda esta situación públicamente. De hecho, confió que, si había decidido compartir su experiencia relacionada con su lucha por dejar atrás los malos hábitos que un día formaron parte de su vida, era porque esa acción se convertía en un recordatorio para sí misma de que está en el camino correcto. También reconoció que es una batalla constante y que no la ha superado al cien por ciento.

Eiza rememoró que sus problemas alimentarios se detonaron con la muerte de su padre, don Carlos González, cuando ella tenía apenas 12 años.

“Durante la mayor parte de mi vida, la relación con mi cuerpo ha sido complicada; comenzó a temprana edad, con la muerte repentina de mi padre, cuando lidié con la depresión comiendo compulsivamente, intentando calmar un dolor que no había procesado. A los 13 años había aumentado 30 libras —equivalentes a 13 kilos—, casi de la noche a la mañana, lidiando con el duelo, la pubertad y la confusión, todo a la vez”, compartió.

Luego de un tiempo, la joven se restableció, hasta que, a los 15 años, comenzó a darse a conocer en la búsqueda de dedicarse a la actuación y el escrutinio público, junto con las críticas por su aspecto, provocaron que su relación con la comida y su apariencia física se recrudeciera nuevamente.

En retrospectiva, Eiza indicó que su trastorno alimentario le enseñó a comprender que la mente es quien rige y que, así como puede claudicar, también tiene la opción de optar por un camino en el que la salud sea una prioridad.

“La única cosa que aprendí de todo esto es lo poderosa que puede ser la mente y cuánto podemos cambiar cuando ponemos nuestra voluntad en ello; la misma energía que pones en achicarte, conformarte o adaptarte a las normas puede usarse para construir lo que realmente sueñas ser”.

Así, mostrando su solidaridad con todas esas personas que aún luchan contra un trastorno, la actriz reconoció que no se trata de una batalla ganada, pues sigue esforzándose por ser más amable con su cuerpo.

“Me he comprometido profundamente a darle amor a mi cuerpo, alimentándolo con bondad, cuidado y respeto, para que pueda sentirse feliz y realizado. Estoy orgullosa de donde estoy y del trabajo duro que se necesita para romper viejos patrones. Espero que cualquiera que lea esto sepa que elegirse a sí mismo y honrar su cuerpo por las razones correctas es mucho más significativo. No me gusta fingir que el viaje ha terminado; es difícil, complejo, pero nunca es demasiado tarde”, subrayó.