Hace música que sale del corazón
"El compositor Samuel Zyman es uno de los grandes artistas mexicanos de la época actual"
MÉXICO, (UNIV)._ El músico mexicano Samuel Zyman es, para muchos, uno de los compositores vivos más importantes de nuestro tiempo.
Vive en Nueva York hace poco más de 30 años y desde 1987 es maestro de una de las escuelas más prestigiosas del mundo The Juilliard School, un lugar que, dice, es una utopía hecha realidad porque cada estudiante es un solista de primera en potencia.
Entre sus obras más reconocidas está la Suite para dos chelos, escrita por encargo de dos de los chelistas más reconocidos de la escena internacional: Yo-Yo Ma y Carlos Prieto, su estreno en el Palacio de Bellas Artes en 2007 es recordado como uno de los mejores conciertos que haya visto ese recinto, Zyman fue ovacionado de pie durante varios minutos.
En abril acabó de grabar su nuevo disco con Urtext, en el que se incluirán tres obras: Concierto para arpa y orquesta, el Concierto No. 2 para flauta y orquesta que se llama Concierto de Minería y el tercer concierto es para orquesta, flauta y arpa.
El material será lanzado en noviembre próximo con una nueva aplicación en internet con la que se planea renovar la venta de discos en el País.
Además, el compositor originario de la ciudad de México, médico de formación que emigró a Estados Unidos en 1981 para estudiar composición, está interesado en abordar un género que no había explorado: la ópera.
Zyman, cuyas obras se puede escuchar en más de 15 discos de compañías como Island Records, IMP Masters, Urtext Digital Classics, Embajador, Sony Classics, EMI, Quindecim y Albany Records, que ha sido interpretado por orquesta de Estados Unidos, México y Europa, habla sobre su trayectoria fuera del País.
n ¿La distancia le ha permitido tener un panorama de la composición en México?
"Treinta años fuera del País suena a un exilio tremendo y obviamente es real, pero voy con mucha frecuencia a México, mi esposa es mexicana y tengo mucha familia allá. Nunca me he sentido lejos, distante o exiliado, tengo una idea bastante cercana a lo que ocurre en México pero no sé si es panorámica, en todo caso es menos precisa", dijo.
"Estoy consciente de mis colegas, de qué obras salen, cuando voy, platico con algunos, me manda discos, mantengo vínculos con organizaciones que tocan la música de mis colegas y la mía, así que me siento parte de un grupo a pesar de estar aquí".
n ¿Comparte con sus colegas mexicanos la preocupación de que sus obras se toquen poco?
"Sí. Si uno escribe por encargo o dentro de un proyecto, la obra se estrena, el problema es qué pasa después, ¿se volverá a tocar? Algunos compositores tienen más suerte y su trabajo se toca más veces, pero siempre es una batalla".
Señaló que es muy difícil competir con los grandes maestros en la historia, es decir, si un público va a un concierto de cualquier agrupación del País, la mayor parte del público quiere escuchar a Brahms, Mozart y no siempre se sienten atraídos a la idea de escuchar música de un compositor que no conocen, o temen escuchar una obra que suene disonante o experimental.
"A pesar de todo, sí hay interés, he notado que un cierto número de compositores están siendo tocados en México, como Arturo Márquez, Jorge Vidales, Ana Lara, Mario Lavista y muchos otros. Con esto no quiero decir que es suficiente, a todos nos gustaría ser más tocados, pero algo sí está sucediendo".
n En México su obra ha sido bien recibida, cuando se estrenó en Bellas Artes la "Suite para dos chelos", se le ovacionó de pie. ¿Duda del elogio o lo recibe bien?
"Lo más importante es tratar de ser objetivo con su propio trabajo. Soy ser humano y me da más gusto cuando recibo una crítica elogiosa que cuando me hacen una crítica terrible, todos los humanos padecemos de una cierta falta de seguridad y de confianza en nuestras habilidades", afirmó.
"Modestamente escribo la música que más ganas tengo de escribir, mi objetivo no es complacer a los críticos ni hacerme famoso, mi objetivo es hacer la música que sale del corazón, sé que suena cursi pero es la verdad y también quiero tocar el corazón de alguien que lo escuche, aunque sea una persona.
Agregó que para él la música es lo más bello que hay en el mundo, que nada en la vida lo conmueve más.
"Llevo muchos años escribiendo y algunos críticos me han hecho pedazos, otros han sido indiferentes y otros más han sido elogiosos. Me ha tocado también que la gente toque mis obras y las grabe, creo que he tenido mucha suerte. Y lo importante es que no se me suba a la cabeza, no ha faltado quien me diga que mis piezas son obras maestras, pero eso no me lo creo, yo hago lo que puedo con las habilidades que poseo, no puedo hacer más ni menos que eso".
n Hay compositores que consideran que la música tonal encuentra más público que la atonal. ¿Qué opina usted?
"No ha faltado quien me haya afirmado que la razón por la que mi música es tonal es porque quiero atraer más público, no es cierto, es mi lenguaje natural, podría expresarme con el lenguaje atonal pero no es el que me sale, tendría que forzarlo y sólo se vive una vez, ¿para qué forzarlo?".
n Y se ha dicho que usted es un músico de su tiempo que ha podido crear un puente con la tradición.
"Me da gusto que alguien lo perciba de esa manera, es justo lo que he tratado de hacer, he tratado de mantener ciertas convenciones de la tradición de la música clásica, a mí me gusta que la música tenga centros tonales, que tenga ritmo y energía, cosas que en el Siglo 20 se fueron sacando de la música, se escribieron obras que no tenían una sola melodía reconocible, no tenían ritmo en absoluto ni armonía tonal", comentó.
"Muchas de esas obras son muy interesantes pero a mí me interesa que mi música sí tenga esas cosas y por eso lo que hago está vinculado a la tradición del pasado, pero obviamente trato de que tenga la sensación del presente".
n Una de sus facetas más importantes es la docencia. ¿Cómo ha sido su experiencia en Juilliard?
"Ha sido fabulosa, Juilliard es una especie de magneto de talentos y siempre he dicho que la vida dentro de ese edificio es mejor que la vida en cualquier otra parte porque la congregación de gente que hay ahí es espectacular -aunque siempre habrá celos en todas partes-. La idea de tener estudiantes increíblemente talentosos de todo el mundo, reunidos bajo el mismo techo es como una utopía", dijo.
"El talento de los maestros y los estudiantes en México es enorme, hay escuelas excelentes y el nivel es mucho mejor ahora que hace unos años, pero en Juilliard el cociente de talento es tan espectacular que a veces no lo crees".
COMPOSITOR
Samuel Zyman nació en 1956 en el Distrito Federal, donde estudió piano y dirección de orquesta en el Conservatorio Nacional de Música y composición con el compositor mexicano Humberto Hernández Medrano. Obtuvo el doctorado en composición en The Juilliard School en Nueva York, EU.
OBRA
Su trabajo se puede escuchar en más de 15 discos. Ha sido interpretado por orquestas de Estados Unidos, México y Europa. Entre sus obras más importantes están "Suite para dos chelos" y "Sonata para flauta y piano", pieza de repertorio de muchos flautistas.
INTÉRPRETES
Solistas como Yo-Yo Ma, Carlos Prieto, Mauricio Nader, Merrie R. Siegel y Marco Granados lo han interpretado.