Inteligencia artificial reemplaza a actriz china tras escándalos
La plataforma YOUKU reeditó una serie exitosa, sustituyendo digitalmente el rostro de Zheng Shuang por el de otra intérprete. Esto busca recuperar ingresos de producciones vetadas por controversias de sus protagonistas
Inteligencia artificial sustituyó a la actriz Zheng Shuang en una serie de televisión china, marcando un precedente industrial. La plataforma YOUKU reeditó “Love O2O” el 24 de septiembre de 2026, reemplazando su rostro digitalmente por el de Wang Zhuoyue tras controversias.
La industria del entretenimiento en China comenzó a implementar tecnología de intercambio facial con inteligencia artificial para reemitir producciones de televisión bloqueadas por escándalos de sus protagonistas. La plataforma YOUKU explicó que la medida busca recuperar ingresos de contenidos eliminados tras la “cancelación” de la artista, manteniendo las actuaciones del resto del elenco y actualizando la calidad a 4K.
Zheng Shuang se consolidó en 2016 como una de las celebridades más rentables de la televisión china, acumulando más de 28 mil millones de visualizaciones históricas con “Love O2O”. Sin embargo, su carrera concluyó en 2021 después de dos controversias públicas consecutivas.
En enero de 2021, su ex pareja, el productor Zhang Heng, reveló que la actriz había recurrido a la maternidad subrogada en Estados Unidos para tener dos hijos. También difundió audios donde la familia de Zheng evaluaba abandonar a los recién nacidos o darlos en adopción, una práctica prohibida por el Ministerio de Salud en China. La Televisión Central de China condenó el hecho.
Posteriormente, en abril del mismo año, la Oficina de Impuestos de Shanghái inició una investigación por evasión fiscal masiva. La entidad detectó el uso de contratos dobles para ocultar ingresos por 24.6 millones de dólares en la serie “A Chinese Ghost Story”, imponiéndole una sanción superior a los 46 millones de dólares.
Ante estas faltas, la Administración Nacional de Radio y Televisión catalogó a Zheng como “artista de mala conducta” y ordenó la retirada inmediata de todas sus producciones de las plataformas digitales. El veto causó severas pérdidas económicas a las empresas productoras y difusoras.
Para evitar los costos de volver a filmar la serie con un nuevo elenco, la plataforma YOUKU optó por escanear y reemplazar cuadro por cuadro la fisonomía de la actriz original. Este procedimiento, con costos de edición digital que oscilan en miles de dólares por minuto, permitió el reestreno de la serie.
Tras su reestreno, la producción editada se posicionó en el quinto lugar de audiencia dentro de la aplicación de YOUKU en su primer día, marcando un antecedente comercial e industrial en la gestión de contenidos bloqueados.