Llega ‘A qué sabe Sinaloa’ a Los Mochis con la chef Irma Tarín

Leopoldo Medina
24 marzo 2025

La chef se encarga de supervisar las cocinas del Restaurante El Farallón, y forma parte de esta docuserie en su segunda temporada

Tras una exitosa presentación en Guasave, donde se realizó la premier de la docuserie A qué sabe Sinaloa, con el chef Jesús Contreras, empresario y fundador del Restaurante Fugu Sushi ubicado en Guasave, Sinaloa, la gira sigue en la ciudad de Los Mochis.

Esta vez, toca el turno de apreciar el trabajo, la propuesta y todo lo que representa la cocina sinaloense para la Irma Tarín, chef Creativa de Restaurantes El Farallón (Los Mochis y Hermosillo). Su documental se presentará en Cinépolis Punto a las 16:00 horas, contando con la presencia de su familia e invitados especiales a esta premier, la segunda de cuatro presentaciones que se harán este mes.

Ella es egresada de la carrera de psicología organizacional del Tec de Monterrey, con experiencia en la cocina del Restaurante Pangea y con estudios de gastronomía en Nueva York.

Ella se encarga de supervisar las cocinas tanto de Los Mochis, como de Culiacán y Hermosillo.

“A qué sabe Sinaloa me parece un proyecto inolvidable, importante para dar a conocer lo bonito de este estado, un lugar que tiene una de las mejores gastronomías, y yo estoy por demás contenta por participar. Lo que se mostrará aquí es solo una pincelada, porque no solo somos ocho chefs, Sinaloa tiene mucho talento, y deseo vean un poco de lo que hacemos aquí, tanto a los sinaloenses como a personas de otros lugares, para que vengan a visitarnos y disfruten lo que somos a través de la comida”.

El Farallón, un restaurante emblema de los Mochis, tiene a cargo en su parte creativa a la chef Irma Tarín, descendiente de una familia de larga tradición restaurantera.

“Mi abuela nos enseñaba a cocinar recetas muy regionales; yo crecí en el Farallón, comiendo, no cocinando, pero descubrí que me gustaba la cocina. Un día le dije a mi papá que deseaba estudiar gastronomía, y me dijo que antes de irme a estudiar debía saber si me gusta ser el chef de cocina y me invitó a trabajar en la cocina del Pangea, y estuve trabajando unos meses de 12 a 14 horas diarias de trabajo”.

La chef recuerda que ahí lloraba de cansancio, se dio cuenta que la cocina duele físicamente. “Duelen los pies, la espalda, y como novata no sabía cómo debía estar parada, cómo cuidarte. Me enseñaron mucho ahí, pero varias veces quise tirar la toalla porque sí me cansaba mucho físicamente, pero como sí me gusta, sabía que me tenía que acostumbrar”.

Afirma que fue una gran enseñanza porque aprendió de los demás en la cocina, y le dio la oportunidad de conocer a la gente que un día iba a dirigir.

Del restaurante Pangea se fue a trabajar al restaurante Pujol, con Enrique Olvera y su equipo, de ahí se trasladó a Nueva York a estudiar más a fondo y posteriormente, regresó como encargada de la empresa familiar.

“Cuando vuelvo al Farallón, ya como chef, le presenté platos a mi papá, pero no le gustaron porque decía que no iban con el concepto; El Farallón es un restaurante posicionado y de mucha tradición, me dio miedo no poder dar el ancho y no tener nada que sumara a la marca”, recordó.

“Me topé con la gente que de verme crecer, pasó a quedar bajo mi mando, a llegar a decirle cómo se iba a trabajar de ahora en adelante,... fue difícil. Tardé unos meses en incorporar mis creaciones, pero me gustó desde el principio estar aquí, creo mucho en mi equipo”.

Irma Tarín destaca a su tío Jacobo, el jefe de cocina de El Farallón, su cocina es la representación de la cocina tradicional sinaloense en pescados y mariscos, y afirma que “nadie sabe más que él”.

“Es un máster. Lo que le preguntes él lo sabe todo, él me ha enseñado todo lo que sé de estos productos del mar, y ha sido una oportunidad de oro que me enseñara mi tío Jacobo”.

Una de las creaciones más famosas de El Farallón es el Jurel estilo Caguama, considerado uno de los platillos más tradicionales que prepara su tío.

La chef creativa de El Farallón asegura que encuentra su inspiración en su viajes, donde prueba todo lo que halla en mercados, restaurantes callejeros, y elige lo que me gusta a ella.

“Primero lo preparo para mí y después decido si es para El Farallón. También hago investigaciones, cómo se prepara una salsa o platillo, me voy a la receta original y veo cómo lo puedo explotar dándole el toque regional”, detalla.

Irma Tarín se encarga de supervisar las cocinas tanto de Los Mochis, como de Culiacán y Hermosillo

“Es mi principal labor ahorita. Yo pensaba que me había equivocado de carrera cuando estudié psicología organizacional, dije ‘Uy, hubiera estudiado chef, ya vi que esto era lo que me gustaba’, pero cuando llegué a trabajar aquí, si te soy bien honesta, hay días que las técnicas culinarias no las uso tanto como lo que aprendí sobre el manejo de los recursos humanos porque es un rollo manejar gente y en la industria del restaurante es muy peculiar en ese sentido, este tema”

¿A qué sabe Sinaloa?

Para Irma Tarín, Sinaloa sabe a gente trabajadora. “Yo creo que el sinaloense es muy trabajador y eso hace que Sinaloa sepa rico, porque sabe a mar, sabe ácido, sabe a limón, nos gusta mucho el limón a los sinaloenses; sabe a calidez, a casa sabe a muchas cosas”.