'Lo difícil es trasmitir emociones'

Nelly Sánchez
07 noviembre 2015

"La soprano María Katzarava es la primera mujer mexicana en ganar el concurso internacional de canto Operalia"

Cuando era pequeña, María Katzarava solía imitar a Ana Torroja, la solista del grupo Mecano, y soñaba con cantar música pop. Pero cuando vio La Bohème, de Puccini, en el Palacio de Bellas Artes, supo que lo suyo era la ópera. Ahora, con 24 años se convirtió en la primera cantante mexicana en ganar el premio Operalia.
"Mi interés por el canto es de risa, yo era fanática de Mecano e imitaba mucho a la vocalista y por eso quise cantar. Cuando me metí seriamente en el mundo de la música, descubrí que era algo maravilloso, la ópera abarca justamente lo que a mí me gusta, es algo muy difícil pero bien ha valido la pena, es una carrera que te toma todo el tiempo y tiene sacrificios".
Hija del georgiano Archil Katzarava y la mexicana Delia Hernández, ambos violinistas de la Orquesta Sinfónica Nacional, inició su formación musical a los 3 años. Estudiaba piano y violín, tomaba clases de canto y cuando vio su primera ópera, la belleza del montaje la hizo tomar otro rumbo.
"La primera ópera la vi a los 12 años, en Bellas Artes, fue La Bohème, con Fernando de la Mora, fue con lo que verdaderamente me impresioné y dije eso es lo que yo quiero hacer, yo quiero cantar así", dijo en su breve estancia en Culiacán para participar en un concierto privado organizado por la Sociedad Artística Sinaloense.
--¿Cómo descubres tu don y tu vocación por el canto?
Simplemente yo disfruté mucho cantar sobre todo pop y yo por querer cantar pop, incursioné en el mundo del canto, quise tomar clases particulares para ver qué tal y realmente me gustó y me quedé.

La técnica y las emociones
A los 15 años comenzó su preparación operística con la soprano Rosario Andrade y después ingresó a la Escuela Superior de Música, donde conoció al tenor Ramón Vargas, quien fue su mentor, maestro de técnica y quien le dio el espaldarazo en el mundo de la ópera.
Debutó en La serva padrona, con la Orquesta Sinfónica de Chihuahua, una ópera barroca cómica y luego vinieron papeles como Musetta, de La Bohéme; Liú, de Turandot, y Stefano de Romeo y Juliete, dirigida por Enrique Patrón de Rueda.
"La primera vez que me subí al escenario lo disfruté mucho, porque era muy familiar para mí. Con mis padres viajaba y estaba en continuos escenarios y es lo que siempre me gustó hacer. Es una fiesta para mí y, claro, también mucha responsabilidad, disfruto mucho hacer feliz al público".
--¿El canto crea, recrea, cuál es el aporte que das a la obra?
Creo que tú como cantante no sólo debes cantar, debes transformar la ópera, que esté en continuo movimiento. Lo difícil de ser un músico es ser un artista, trasmitir tus emociones a través de la música y vivir el personaje que interpretas. Eso es lo que considero realmente difícil, no tanto la parte vocal, técnica, sino la interpretativa, donde existe la pasión y pones las emociones. Transmitir al público lo que estás viviendo y sintiendo es tu misión como cantante.
--¿Cómo te preparas antes de cada ópera?
Tengo que conocer a fondo el personaje que voy a representar, hacer un trabajo de mesa, saber quién soy antes, ahora y después. Hago un análisis profundo de los personajes que rodean al mío. Lo interesante es que no se convierta en algo cursi y ridículo, sino realmente ponerle vida y realismo.
Haber obtenido el primer lugar en el Concurso Nacional de Canto Carlo Morelli, abrió a María las puertas de los escenarios más importantes del país. Fue un trampolín en su carrera, a sus 21 años. Pero haber ganado el Operalia 2008, cambió su vida.
"Para mí significa mucho por ser la primera mujer mexicana en ganarlo y realmente es poner en alto el nombre de México, me siento muy orgullosa por eso y obviamente te abre las puertas a nivel internacional, porque es considerado el concurso más importante de la lírica", indica.
A diferencia de otras épocas, hoy en día la ópera compite con otras formas de entretenimiento como el cine y la televisión, por eso para María es importante cuidar no sólo su voz, sino su figura. Cuida lo que come para evitar reflujo, evita el alcohol, el tabaco y los cambios bruscos de clima.
"Ya no estamos en los tiempos en los que se permitía cualquier sobrepeso y considero que está bien que tengas una figura agradable a la vista y, sobre todo, ser ágil en la escena. Competimos con cine y la televisión, es la mercadotecnia, y tienes que estar cuidando mucho tu imagen".

Una joven 'normal'
La vida de María Katzarava es diferente a la de las jóvenes de su edad porque prácticamente vive en hoteles, pero lo disfruta mucho.
"Algo que agradezco y me gusta mucho de mi carrera es poder viajar tanto. Mucha gente lo vería como un sacrificio, si tienes familia obviamente sería un sacrificio, pero yo soy sola", señala.
Habla inglés, francés, ruso, georgiano y español. Le gusta la música de trova, el pop, la cubana, admira a Mecano, a Shakira, cuando puede va al cine y admite que hay un invento tecnológico sin el cual no podría vivir.
"Creo que no podría vivir sin el iPhone, te mantiene tan comunicado y tan cerca de la gente... es indispensable la Internet".


"Mi interés por el canto es de risa, yo era fanática de Mecano e imitaba mucho a la vocalista y por eso quise cantar. Cuando me metí seriamente en el mundo de la música, descubrí que era algo maravilloso, la ópera abarca justamente lo que a mí me gusta, es algo muy difícil pero bien ha valido la pena, es una carrera que te toma todo el tiempo y tiene sacrificios".
María Katzarava
Soprano


PROYECTOS
Algunos de los planes de María Katzarava para 2009 son:
* Debutará en Francia con la ópera 'Romeo y Juliete'.
* En Los Ángeles, con 'El Barbero de Sevilla'.
* En junio cantará 'Rigoletto', en Italia.
* Hará conciertos en diciembre con Ramón Vargas, en Alemania.