Paul McCartney, una voz, muchas generaciones

10 noviembre 2015

"La leyenda del rock hechiza Guadalajara con la música inmortal de los Beatles"

Fernando Alarriba

ZAPOPAN._ "Yo los escuché desde que se hicieron famosos, desde que salieron, fueron los mejores... ¿Su legado en la música de hoy? Gracias a Los Beatles existe la música de hoy... Tenía 8 años cuando escuché a Los Beatles por primera vez y desde entonces no los pude dejar de escuchar... Mi hija se llama Penny Lane, con eso te digo todo... Para mí Los Beatles revolucionaron el mundo, ver a Paul es una emoción muy grande, algo que no va a volver a pasar... Yo escuché a Los Beatles porque mi papá nos obligó...".
Estas voces, como las de miles de almas que llenaron el imponente Estadio Omnilife tienen una parte importante de su vida ligada al legado de cuatro jóvenes que marcaron el Siglo 20 con su música, y uno de ellos, a sus 69 años, les obsequió el concierto de sus vidas.
A las 21:30 horas, Paul McCartney y su banda aparecieron, la leyenda se detuvo para contemplar a sus fans, lamió uno de sus dedos y lo dirigió a la audiencia para quemarse con la devoción, los gritos y arrancar el recital plagado de historia al ritmo de Magical Mistery Tour.
"Qué onda guanatos, esta noche voy a tratar de hablar un poquito de español", dijo McCartney en español, para mostrar uno de tantos gestos de atención y cariño que tuvo hacia el público, y lo refrendó al tocar All my loving.
Sir. Paul intercaló temas clásicos de Los Beatles, como Drive my car, Paperback writer o Blackbird o And I love her con Hope of Deliverance, Yet o My valentine sus canciones como solista.
Y mientras lo hacía se dejó querer, jugó con los instrumentos, se detuvo a escuchar las alabanzas del público, meneaba su delgada y aún rebelde cabellera e hizo pequeños bailes celebrativos; esa ha sido la fórmula que le ha permitido volverse una leyenda y el público lo agradeció entregándose en cada canción con toda la fuerza de su voz.

Leyendas en el aire
Cuando la Luna, inmensa y brillante, se posaba en todo lo alto sobre el Omnilife, Paul McCartney revivió algunas de las presencias que han colmado su vida y le han inspirado a crear himnos de amor, canciones de sabiduría, colmadas de gracia.
Se sentó al piano para interpretar Maybe I'm Amaized, dedicada a su fallecida esposa Linda, y momentos después, recordaría a los dos Beatles que han dejado, en cuerpo, este mundo.
"Esta canción la escribí para mi hermano John (Lennon)", señaló antes de tocar Here today. Minutos después tocaría el hukulele en "Something" recordando a George Harrison.
Live and let die permitió que el frenesí se desatara con la impresionante pirotecnia que bañaba la noche; el público brincaba, bailaba, otros lloraban de la emoción y la banda de Mccartney siempre se estuvo sonriente, atenta a las reacciones del público.
La parte final del concierto sería una explosiva celebración, lo más selecto del repertorio Beatle: Obladi Oblada, acompañada por un mariachi, Back From USSR, Eleanor Rigby, Let it be, Get back y como remate un tema de Lennon Give Pace a Chance, hicieron que los casi 37 mil espectadores que llenaron el estadio Omnilife formaran parte de un flujo histórico ininterrumpido, un legado inmortal de dicha e inspiración, de sueños e ideales que corre cada vez que se escucha la música de Los Beatles, una fuerza vital que hoy recobra bríos y parece más necesaria que nunca.
Con Get Back, Mccarteney sembró el hambre del público por volver a verlo en otra ocasión, se despediría por primera vez, con el clásico "otra" regresó para interpretar Yesterday; de nueva cuenta dejaría el escenario y con un set extraordinario, Golden Slumbers, Carry that weight y The end daría fin a la primera de tres noches históricas de los Beatles en México.
REPERTORIO
Paul McCartney y su banda tocaron casi 40 canciones, entre piezas de Los Beatles, Wings y de su carrera como solista.
GRATUITO
Este jueves, Paul McCartney ofrecerá un concierto gratuito en el Zócalo de la Ciudad de México.
LLENO TOTAL
Con casi 37 mil personas como espectadores, el estadio Omnilife lució lleno durante el concierto de Paul McCartney.