Recibe buena acogida

NTX
09 noviembre 2015

"El polémico filme 'Habemus papam' es aplaudido en certamen fílmico"

CANNES (NTX)._ Habemus papam, el polémico filme italiano sobre un Papa de la Iglesia católica que al ser elegido se siente incapaz de asumir el cargo y recurre a un sicoanalista, recibió una buena acogida de la prensa en Cannes.
La película dirigida por el realizador transalpino Nanni Moretti fue aplaudida en el pase de prensa del jueves por la mañana en el festival de la Costa Azul, que ayer la proyectó en sala llena.
La prensa acreditada destacó la originalidad, el humor del filme, que compite por la Palma de Oro con una veintena más de películas, y la interpretación del veterano actor francés Michel Piccoli, que hace el papel de un Papa inventado.
La película, que ya ha sido estrenada en Italia en donde ha recibido críticas de círculos católicos conservadores, comienza con imágenes del entierro de Juan Pablo II, pero no está basada en hechos reales.
"No tiene nada que ver con ningún Papa, ni con el anterior, aunque Juan Pablo II hubiera hecho también teatro como el protagonista de mi filme", explicó Moretti en rueda de prensa.
El largometraje cuenta la historia de un Sumo Pontífice que al ser elegido sufre una crisis de ansiedad y se siente incapaz de asumir el cargo. Para tratar de curarle el Vaticano contrata a un sicoanalista.
"Es un Papa de la angustia", comentó el actor Michel Piccoli sobre el personaje que según la producción de la película tiene antecedentes históricos, en concreto el caso de un Papa que abdicó en el Siglo 13 a los cinco meses de mandato por su inexperiencia.
"Mi intención era humanizar ese mundo, el Vaticano", comentó Nanni Moretti, confesando que no es creyente aunque fue educado en un ambiente católico.
Pese a que no suele suceder con los filmes en competencia en Cannes, el filme ha sido estrenado en Italia previamente con gran éxito entre el público.
La película es la tercera en entrar en competencia por la Palma de Oro en el certamen que comenzó el miércoles y concluirá el domingo 22 de mayo con el anuncio del palmarés. Esta noche será proyectada para el público y el jurado estará presidido por el actor Robert de Niro.



Recibe ataques documental de Diana
El director Keith Allen defendió ayer su documental sobre la muerte de la Princesa Diana, en medio de acusaciones de que se trata de un ataque unilateral a lo que él describió como la clase dirigente británica.
El controvertido documental fue financiado por el empresario Mohamed al Fayed, cuyo hijo Dodi falleció junto a Diana en 1997 en un accidente automovilístico en París, según Esmas.
Fayed sostiene desde hace tiempo que la pareja murió por órdenes del marido de la Reina Isabel II, el Príncipe Felipe, debido a que la familia real no querría que Diana se casara con un musulmán.
En una tensa conferencia, donde Allen presentó Unlawful Killing fuera de la competencia oficial del festival, el realizador describió su documental como forense, una descripción cuestionada por algunos de los asistentes.
La cinta se enfoca parcialmente en la investigación sobre la muerte de Diana, realizada entre 2007 y 2008, y afirma que la prensa británica no consiguió reflejar cabalmente sus hallazgos debido a la presión indirecta de la familia real.
"Pensé que era importante que el público entendiera de un modo forense lo que estaba ocurriendo en esta investigación", dijo Allen, conocido como un actor de televisión, a la prensa en Cannes.
"No quise hacer un filme sensacionalista, no pienso que sea una obra sensacionalista. Creo que es un análisis forense de un proceso legal británico y que revela algunas cosas que no calzan".
Allen fue abiertamente criticado por un periodista por no dejar en claro que su documental de 4.1 millones de dólares fue totalmente financiado por Fayed.
Fayed no asistió a la presentación de la cinta en Cannes.
"El puso el dinero, debido a que nadie más lo habría hecho", explicó Allen. "Si hubiese podido obtenerlo en otro lado lo habría hecho. Pero no fue así. Lo recibí de él".
Las investigaciones de las policías francesas y británica han concluido que las muertes de Diana y Dodi fueron un accidente causado por un chofer que conducía a alta velocidad, que además se descubrió que estaba borracho.
Ambas fuerzas policiales han rechazado las teorías de Fayed.


Quita hierro a la muerte en 'Restless'
El cineasta estadounidense Gus Van Sant, acostumbrado a vagar por el espectro entre lo comercial y lo experimental, vuelve al cine con Restless, un retrato de la muerte desde su ala más positiva con la que ha abierto la prestigiosa sección de Una cierta mirada en Cannes.
Tras perder el avión y cancelar su comparecencia en Cannes prevista para el jueves, el realizador apareció ayer ante la prensa por fin, rodeado del juvenil equipo de este filme que produce la también actriz Brice Dallas Howard.
Van Sant, quien gana en Cannes con su vertiente más arriesgada (Elephant y Paranoid Park) y seduce a los Óscar con sus baños de masas (El indomable Will Hunting y Mi nombre es Harvey Milk), ha reconocido que es esta última vertiente la que domina esta cruda historia de amor adolescente.
"Con la historia de Will Hunting fue la primera vez que me moví en una atmósfera más mainstream, y descubrí que podía estar bien mirar algo desde un punto de vista superpositivo. Supongo que hay una parte de mí así", ha explicado Van Sant.
Pero esa historia de superación no tenía sobre sí el peso de la muerte como sí lo tiene Restless, en la que Henry Hopper (que aunque se resistía a ser actor, por talento y fisonomía no puede negar que su padre en Dennis Hopper) y Mia Wasikowska (conocida por ser Alicia en el país de las maravillas para Tim Burton) viven una historia de amor contrarreloj por el cáncer que padece ella.
"Cuando un adolescente está afrontando una enfermedad catastrófica, aunque no necesariamente terminal, siente la necesidad de negación de lo que realmente es. No hay meditación en ello, pero buscan continuar con su vida hasta el final", aseguró.
El canto a la vida a través de la muerte -operación realizada con éxito por otros cineastas como Isabel Coixet o Julian Schnabel- se convierte en manos de Van Sant en su eterna pareja de outsiders que tienen en sí mismos el único asidero.
"En estos casos, la familia es muy sobreprotectora. La hermana de Annabel no quiere bromear, ni hablar de ideas existencialistas acerca del paso del tiempo y es por eso que recurre al personaje de Enoch", explicó Van Sant.
"Una la persona más cercana pero no familia puede convertirse en tu mejor amigo en esas circunstancias".
Dotando a la película de un encantador ambiente otoñal, rodándola en Portland, y creando esos pequeños momentos de excentricidad mágica -se conocen en un funeral-, ayuda a superar el escollo de contar una historia mil veces vista en la pantalla -desde Love story hasta Noviembre dulce- para alcanzar la honestidad de la emoción e, incluso en un ambiente tan sesudo como el de Cannes, la lágrima en la platea.
"Hay en la película aun homenaje al cine francés, pero me di cuenta cuando estuvo terminada", dijo el realizador, quien peina a Wasikowska como a Jean Seaberg, convierte a Henry Hooper en un bohemio atemporal y titula la cinta casi como Breathless, título en inglés de Al final de la escapada.

CERTAMEN
El Festival de Cannes finaliza el 22 de este mes.