Venados de Mazatlán dona instrumentos a academia musical local

Rafael Moreno
17 septiembre 2026

En alianza con Lizos Music y Banda MS, la directiva del club entregó equipamiento traído desde Brasil en el estadio Teodoro Mariscal para impulsar la formación de jóvenes talentos musicales de la localidad

Cerca de 15 mil dólares fue la inversión en instrumentos musicales donados por Venados de Mazatlán a Lizos Music para el apoyo musical de Academia Colegas Studio.

La entrega de los instrumentos originarios de Brasil se llevó a cabo en las instalaciones del estadio Teodoro Mariscal con la presencia de José Antonio Toledo Ortiz, presidente del Consejo de Administración de Grupo Venados; Sergio Lizárraga, CEO de Lizos Music y los vocalistas de la Banda MS, Alan Ramírez y Oswaldo “Walo” Silvas.

Presentes también estuvieron Ismael Barros Cebreros, presidente ejecutivo de Venados de Mazatlán; Lucio Marcelo Toledo Pinto, director general de Grupo Venados, y Chris Roberson, mánager del club.

A la donación acudieron los alumnos de los talleres Colegas Studio, ubicado en Plaza El Delfín local 21 en Ejército Mexicano, junto con Carlos Ruiz, director artístico de la academia.

Desde hace tiempo la Banda MS y Lizos Music se sumaron al apoyo del talento musical local con el respaldo a Colegas Studio y ahora Venados lo hace también a través de la familia Toledo.

La donación es de instrumentos netamente brasileños, entre los que destacan una batería, piano, guitarra, violín, un bajo electrónico, acordeón, instrumentos de viento, atabaque, cuica, pandeiro de couro, tantán, rebolo, tamborín, surdo maceta, talabarte, afoxé, triángulo, vibratone lp, shaker azul, agogó, entre otros.

Toledo Ortiz expresó que la donación es en apoyo al talento musical local para continuar con su aprendizaje y en un futuro sean los músicos del mañana.

“En una ocasión me dijo José Antonio (Toledo Ortiz) que fuéramos a Río de Janeiro, estando allá fuimos a una tienda de instrumentos musicales porque me había dicho que quería comprarlos por allá, y al querer pagarlos me dio la sorpresa que él los había pagado y me los donó para los muchachos de la academia”, expresó Sergio Lizárraga.