Vuelve a México ‘La Orquesta de la Luz’, ícono de la salsa internacional
Se presentará el próximo miércoles 27 de mayo en el Lunario del Auditorio Nacional a las 21:00 horas
La historia viva de la salsa internacional tendrá un capítulo especial en la Ciudad de México el próximo miércoles 27 de mayo de 2026, cuando la legendaria Orquesta de la Luz, originaria de Japón, se presente a partir de las 21:00 horas en el Lunario del Auditorio Nacional, en una noche que promete convertirse en un punto de encuentro entre tradición, excelencia musical y pasión latina.
Fundada a finales de la década de los 80 en Tokio, Orquesta de la Luz surgió como un proyecto audaz en un contexto donde la salsa aún era un territorio poco explorado en Asia.
Inspirados por los grandes exponentes del género caribeño, sus integrantes emprendieron un proceso riguroso de estudio, investigación y perfeccionamiento, viajando constantemente a Cuba, Puerto Rico y Estados Unidos para absorber de primera mano la esencia rítmica, armónica y cultural de la salsa.
Con el paso de los años, ese compromiso se tradujo en un sonido propio que logró el respeto de músicos, críticos y públicos en todo el mundo.
Su consagración internacional llegó en la década de los 90, cuando comenzaron a presentarse en festivales y escenarios emblemáticos de América Latina y Norteamérica, compartiendo cartel con figuras históricas del género.
Desde entonces, su carrera ha estado marcada por giras constantes, producciones discográficas de alto nivel y una presencia permanente en los circuitos más importantes de la música tropical. Más allá de su origen geográfico, Orquesta de la Luz se ha convertido en un símbolo de cómo la salsa puede florecer en cualquier latitud cuando existe disciplina, talento y amor genuino por la música.
A lo largo de más de tres décadas, la agrupación ha desarrollado un estilo caracterizado por arreglos precisos, secciones de metales potentes, una base rítmica sólida y una interpretación cargada de emoción.
Su repertorio abarca desde clásicos inmortales hasta composiciones propias que reflejan su evolución artística, siempre manteniendo un equilibrio entre respeto a la tradición y una identidad contemporánea. Cada una de sus presentaciones se distingue por la entrega total sobre el escenario y por una conexión auténtica con el público.