El vuelo de los ‘Nómadas’, una noche de profunda emoción en la graduación de la Generación 24 de la EPDM
En el Teatro Ángela Peralta, los 11 nuevos profesionales de la danza recibieron sus diplomas al concluir su formación
La generación 24 de la Escuela Profesional de Danza de Mazatlán se despidió de sus aulas para iniciar formalmente su camino en los escenarios profesionales, con la espectacular y conmovedora función de danza contemporánea titulaba “Nómadas”.
En el Teatro Ángela Peralta, la última función fue una velada de lágrimas, ovaciones de pie y abrazos apretados, donde el concepto de migrar, cargar la casa en la mochila y habitar el cuerpo con honestidad cobró pleno sentido.
Por primera vez en la historia de la EPDM, la entrega de diplomas estuvo marcada por un logro sin precedentes: la generación completa obtuvo mención honorífica por su excelencia académica y destacada trayectoria, al registrar promedios sobresalientes de 9.8, 9.7 y 9.6.
Los 11 nuevos profesionales de la danza contemporánea que conforman la talentosa generación 24 que recibieron sus diplomas al concluir su formación en la EPDM son: Nathali Aragón Castro y Andrés Felipe de los Ríos Valens, ambos de Cali, Colombia; Valentina Martín Triana (Bogotá, Colombia); Rafaela Negrete Ordoñez (Bucaramanga, Colombia), Renata Michelle Candelas Medellín Kevin y Daniel Cabrera Trujillo, de Zacatecas; Ángel David Romero Flores y Tania Lucía Morales Martinelli, ambos de la Ciudad de México; Ariana Anaid Lozano Rodríguez (Salamanca), Paúl Ikal Rojas González (Guanajuato) y Karla Citlaly Solano Villagómez (Cortázar), reconocida con mención honorífica especial por su extraordinaria sensibilidad y entrega como residente durante el periodo 2024-2026.
La noche cobró una dimensión aún más humana al reconocer el sacrificio de las familias que tejieron la red de apoyo para estos jóvenes “nómadas”, provenientes de distintas ciudades de México y de Colombia.
Segundos después de recibir su diploma, la bailarina colombiana Nathali Aragón se hincó en el escenario y lloró de emoción ante la sorpresiva presencia de su padre, Rafael Aragón Arroyo, quien viajó desde Cali, Colombia para acompañarla en este momento tan especial.
Antes de la ceremonia, el docente de danzas folclóricas que viajó desde Cali para atestiguar el triunfo académico de su hija Nathali, compartió la profunda raíz artística que los une.
“Me llena de orgullo y me emociona ver en sangre propia el logro de mi hija, a la cual le inculqué desde muy niña el baile... El arte es reconocerse uno mismo y vivir en sociedad. Te hace reconocer de dónde vienes y saber para dónde vas. Nathali siempre ha ansiado estar en una compañía grande; tenía varias opciones y se decidió por México, se decidió por estudiar en esta escuela”.
En la ceremonia de graduación, el director general del Instituto Municipal de Cultura, Turismo y Arte de Mazatlán, Oscar García Osuna, reflexionó sobre el impacto social de la escuela y la valentía de los graduados. Destacó especialmente el lazo con Colombia —país de origen de cuatro de los graduados— y el valor de haber construido una verdadera comunidad en tierras mazatlecas.
“Toda escuela lo que hace es transformar vidas... Es de gran valor cómo todos, como nómadas, migraron de una ciudad de México o de nuestro querido Colombia para llegar a Mazatlán y hacerlo su casa, para hacer nuevas relaciones”.
García Osuna aplaudió el esfuerzo compartido entre maestros y familias, auguró un futuro brillante para los jóvenes y deseó que el logro alcanzado los lleve a trascender con un alto sentido de vida... “Los sueños no tienen límite cuando se hacen con disciplina, con pasión, con respeto, con humildad”, afirmó.
La directora educativa del Centro Municipal de las Artes, Liliana Aréchiga, compartió un mensaje profundo e instó a los egresados a llevar con orgullo el nombre de la EPDM.
“La danza contemporánea nos recuerda que el cuerpo también piensa, siente, cuestiona y comunica. Cada movimiento que vimos esta noche es el reflejo de un proceso formativo que exige compromiso, sensibilidad y una búsqueda constante de excelencia. Detrás de cada coreografía existe una historia de perseverancia, de caídas y de nuevos comienzos”.
En la ceremonia de despedida, no podían faltar las voces de quienes guiaron los pasos de los once profesionales de la danza contemporánea.
Xitlali Piña, codirectora de la EPDM y madrina de la generación, dedicó un poético mensaje a los egresados.
“Que el deseo permanezca. Que nunca se agote el anhelo, la curiosidad, la otredad, ni la alteridad... Que puedan ser el árbol de las ramas flexibles que resiste sin quebrarse”.
Karla Núñez, madrina de la generación, les agradeció el privilegio de hacerla parte de su historia y deseó que la disciplina, su generosidad, constancia y su increíble talento, sean siempre el impulso para seguir caminando.
El codirector de la EPDM, Johnny Millán, les recordó que ahora se marchan como “pensadores en movimiento”, celebró su espíritu inquebrantable, los instó a no temer a la incertidumbre y defender su voz artística.