Las hermanas, Isabella y Luciana Lizárraga, son apasionadas del ajedrez

Marisela González
26 marzo 2022

Ambas han representado a Sinaloa en eventos de gran nivel en esta disciplina

Dos hermanas enamoradas del deporte ciencia. Isabella Lizárraga López es una ajedrecista que a temprana edad se dio cuenta de su pasión por este deporte.

Ella fue quien inspiró a su pequeña hermana, Luciana, a que también se animará a practicarlo, ambas estudiantes del Instituto Cultural del Occidente, en él han encontrado algo más que una pasión, también una disciplina y una forma de vida que han sabido combinar con sus demás actividades extra escolares.

Las pequeñas de 14 y 10 años, respectivamente, quieren cumplir el sueño de seguir representando a Mazatlán y clasificar a importantes torneos.

Su amor por este deporte nació en Isabella al momento de ver a su papá, Vladimir Lizárraga Osuna jugar este juego en la computadora.

“Es una historia muy cómica, cuando yo tenía 4 años, mi papá un día estaba jugando ajedrez en la computadora y yo me acerqué y le pregunté qué estaba jugando y me dijo que era ajedrez, que era un juego en el que movía las piezas, me empezó a explicar cómo y desde ese momento yo le dije a mi mamá, ‘yo quiero jugar eso’, entonces, mi mamá me dijo ‘claro que sí, vamos a empezar’, y buscamos y encontramos la Escuela Cruz Lizárraga, ahí conocimos al profesor Luis Leyva, que es mi entrenador desde hace 10 años, y ya vamos para los 11”, explicó Isabella.

Esa petición la llevó a adentrarse al mundo del deporte ciencia, en el cual quiere trascender primeramente a nivel nacional, y luego, a nivel internacional.

“Poco a poco fui jugando, al principio fue muy difícil para mí, porque en los primeros torneos que me mandaban yo perdía, hasta que, en un torneo, en la Playa Acaya, terminé ganando, y creo que eso fue lo que me faltaba para impulsarme a querer jugar más”.

Ese triunfo lo logró después de dos años arduo de entrenamiento, lo que recuerda con mucho entusiasmo.

“Al principio me desanimé porque era muy difícil, ya que no hay muchas mujeres jugando ajedrez y en los torneos nos ponen a veces a jugar con personas mayores que nosotras, con mayor experiencia y nos desanimábamos, pero era mi mamá quien siempre nos impulsó al decirnos, van a ver que cuando ganen se van a sentir muy bien, la verdad se sintió súper padre y seguimos jugando”, dice.

Para Isabella, el apoyo fundamental de sus padres, Reyna López y Vladimir Lizárraga, así como del entrenador, Luis Leyva Trujillo, fue pieza clave para que ella siguiera en la práctica de este deporte.

“Siento que desde la primera vez que vi jugar a mi papá, quise jugar. La primera vez que gané, que fue en el Torneo de Reyes, según yo ya era la última vez que iba a jugar porque estaba muy desanimada, le dije a mi mamá que ya iba hacer el último, que estaba muy chiquita y que no iba a ganar; y fue mi mamá quien me dijo, ‘este será el último, solo esfuérzate y ya no te voy a traer’. Y recuerdo que cuando me dijeron ‘ganaste tú’, fue una sensación tan bonita que no puedo describir lo que sentí, que después de dos años de trabajo era un triunfo propio, se sintió muy bonito”.

El ser un deporte tranquilo, que se juega sobre una mesa, sin mucho movimiento físico, no le importó a la adolescente que se enamoró del ajedrez de inmediato.

“En la primera clase que fui, yo dije ‘aquí me quedo’, fui y recuerdo que me recibieron como una familia, todavía veo a algunos de los muchachos que estaba ahí originalmente, además siempre el profesor Luis me decía ‘vamos, sí puedes, sí lo vas a lograr’, siempre veíamos a futuro y ahí vamos, hasta ahorita.

Actualmente, ambas hermanas han representado a Mazatlán en eventos de gran nivel, como el Campeonato Nacional de Ajedrez Valladolid, que se celebra cada año y hace algunas semanas representaron a Mazatlán en el evento estatal en dicha disciplina, en la búsqueda de lo que será el regional y nacional.

Luciana, siendo más pequeña, sigue los pasos de su hermana mayor, ya que nació también en ella este amor por el ajedrez.

“Yo acompañaba a mi hermana a las clases y me quedaba afuera, me enfadaba, hasta que un día le dije a mi mamá que yo también lo quería jugar, yo tenía 5 años y a mí me tocaba jugar con niños de 13 ó 14 años y perdía, pero yo lo seguía jugando, cuando ganaba se sentía bonito y muy motivante. Yo veía que mi hermana jugaba con papá y yo también quería jugar, eso es muy bonito”, explicó Luciana.

La familia en sí adoptó este deporte, que se ha vuelto parte de sus vidas.

“En casa realizamos muchos juegos, mi papá, mi hermana y yo, la única que no juega es mi mamá”, dice Isabella.

El ajedrez coinciden en que esta disciplina le ha enseñado a tener respeto a los demás, sobre todo a los rivales.

“El ajedrez es muy disciplina, te da mucha paz, mucha tranquilidad, no puedes ganar y echarle en cara al otro jugador por respeto, el respeto se aprende en este deporte. Siento que el ajedrez es un gran deporte, que te agiliza la mente”, dice Luciana.

Por la pandemia, comentaron que tuvieron que participar en un Torneo Estatal en línea, pero que no es la misma a ir de forma presencial, ya que la convivencia es mejor.

“Estamos felices, sea cual sea al resultado en cualquier torneo, el ajedrez es un juego que te encariñas con él y se te hace parte de su vida”, comentó Isabella.

PERFILES

Isabella Lizárraga López

Edad:14 años

Cursa: Tercero de secundaria en el ICO

Años practicando el ajedrez: 10

Aficiones: Bailar flamenco, practicar surf, leer y montar a caballo

Luciana Lizárraga López

Edad: 10 años

Cursa: Quinto año de primaria en el ICO

Años practicando ajedrez: 6

Aficiones: Dibujar, bailar flamenco, practicar surf y gimnasia olímpica.